Histórico: la Universidad Nacional de Rosario ya tiene representantes libertarios en sus filas
Pese a la violencia de la izquierda que intentó boicotear las elecciones con ataques físicos y destrozos contra las mesas, upl se impuso como tercera fuerza y rompió la hegemonía estatista en los centros de estudiantes
La violencia no pudo contra las urnas, pero lo intentaron todo. En la Universidad Nacional de Rosario, militantes de la izquierda intentaron impedir a golpes, destrozos y agresiones físicas la elección de consejeros y secretarios estudiantiles. Los videos virales registraron la vergüenza: la Facultad de Ciencias Políticas —esa «Siberia» donde el marxismo se cultiva como religión teocrática violenta al estilo La-Sharía ayatolá— fue escenario de ataques contra las mesas electorales y brutalidades contra estudiantes libertarios que solo querían darle una nueva propuesta a los estudiantes universitarios. Pero el miedo no votó: Universitarios Por la Libertad (UPL) se impuso como tercera fuerza en los centros de estudio, instalando representantes propios en las filas de la casa de altos estudios.
El resultado marca un punto de inflexión histórico. Por primera vez en décadas, el monopolio ideológico de los colectivos estatistas —que usaron el poder de los centros de estudiantes como trampolín político y caja de resonancia del socialismo académico— sufre una fisura real. La irrupción libertaria en la UNR demuestra que los jóvenes empiezan a rechazar el paquete ideológico de la violencia callejera y el discurso victimista.
El triunfo de UPL no fue casual: contó con el apoyo incondicional de la presidente de La Libertad Avanza Santa Fe, la diputada Romina Diez, que entendió que la batalla cultural se gana en las aulas. Este respaldo local se enmarca en la agenda nacional impulsada por Karina Milei, que apuesta a las juventudes como futuro y proyecto de largo plazo para cambiar la matriz cultural de un país contaminado por el socialismo estructural y la pobreza que ello acarrea.
La izquierda respondió como siempre lo hace cuando pierde el control: con puños y vandalismo en la Siberia. Pero esta vez no alcanzó. Que UPL haya entrado al consejo directivo y a las secretarías es una señal de que la batalla por las ideas ya no es territorio exclusivo de quienes quieren transformar las universidades en cuarteles políticos.
Los estudiantes libertarios lograron lo que parecía imposible: sentar en la mesa académica a quienes defienden la libre empresa, la propiedad privada y el mérito, frente a quienes solo saben imponer sus ideas a través del miedo y la agresión. Con el respaldo de Romina Diez y la visión de Karina Milei, la libertad conquistó su primer bastión en la UNR.
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