El toque K: piso total del Boca de Riquelme y la maldición de todo lo que toca el kirchnerismo
Eliminado de la Copa Libertadores en fase de grupos por primera vez en 32 años, con la Bombonera silbándolo y el clásico rival festejando, Riquelme encarna con precisión quirúrgica un síndrome conocido: la facilidad de criticar desde afuera y la incapacidad de construir desde adentro.