Efecto Milei: las empresas argentinas duplicaron su acceso al crédito internacional

La reducción del riesgo argentino y la recuperación de la confianza permitieron que las compañías locales regresaran con fuerza a los mercados mundiales. El stock de obligaciones negociables en dólares superó los u$s44.000 millones y alcanzó niveles inéditos en los últimos años.

Milei Argentina crecimiento economico

La estabilización de la economía argentina comenzó a reflejarse en uno de los indicadores más importantes para el crecimiento del sector privado: el acceso al financiamiento internacional.

Desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, las empresas nacionales prácticamente duplicaron el volumen de deuda emitida en dólares bajo legislación extranjera, impulsadas por una menor percepción de riesgo y por la reapertura de los mercados mundiales para los emisores argentinos.

De acuerdo con el último informe de Estabilidad Financiera elaborado por el Banco Central, el saldo de obligaciones negociables con legislación extranjera pasó de alrededor de u$s13.000 millones al cierre de 2023 a más de u$s24.700 millones en mayo de 2026.

La expansión fue todavía mayor al considerar también las emisiones realizadas bajo legislación argentina. El stock total de obligaciones negociables en dólares creció desde aproximadamente u$s24.050 millones hasta superar los u$s44.000 millones durante el mismo período.

Además, los instrumentos denominados en moneda estadounidense ya representan más del 80% del mercado, frente al 60% que explicaban a fines de 2023. Parte de los dólares ingresados por estas operaciones fueron liquidados en el mercado local y facilitaron la compra de reservas por parte del Banco Central durante la primera mitad de 2026.

El sector privado volvió a conseguir dólares en el mundo

La recuperación del crédito comenzó a tomar fuerza durante 2024 y se profundizó después de las elecciones legislativas de octubre de 2025, una vez despejada parte de la incertidumbre política.

Durante 2024, doce empresas argentinas emitieron deuda internacional por más de u$s5.500 millones. En 2025, el número de compañías ascendió a catorce y las colocaciones se acercaron a los u$s9.500 millones.

Según el Banco Central, los montos registrados durante la segunda mitad de 2025 incluso superaron los niveles observados en 2017, cuando la Argentina atravesaba otro ciclo de fuerte acceso al mercado financiero internacional.

La tendencia continuó durante los primeros meses de 2026. Entre enero y mayo, ocho compañías consiguieron más de u$s3.700 millones en el exterior.

En todos los casos se trató de empresas que ya habían realizado emisiones internacionales durante 2024 o 2025, una señal de que el proceso todavía está concentrado en compañías de gran tamaño y con antecedentes en los mercados mundiales.

Petróleo, gas y energía lideraron las emisiones

Las empresas vinculadas con el petróleo y el gas fueron las principales protagonistas del regreso argentino al crédito internacional.

Este sector explicó cerca del 60% del total emitido desde 2024, favorecido por las oportunidades de inversión en Vaca Muerta, infraestructura energética, transporte de hidrocarburos y exportaciones.

La industria, especialmente las compañías dedicadas a la distribución y el transporte de energía, representó alrededor del 19% de las colocaciones. Los servicios, entre ellos las telecomunicaciones y las entidades financieras, concentraron una proporción similar.

La composición sectorial demuestra que una parte considerable de los recursos obtenidos está vinculada con actividades capaces de generar inversiones, aumentar exportaciones y aportar dólares genuinos a la economía.

Más dinero y plazos mucho más largos

Las emisiones internacionales también se destacaron por su volumen y por los plazos obtenidos por las compañías.

Durante 2026, las colocaciones realizadas bajo legislación extranjera promediaron aproximadamente u$s415 millones por operación, frente a los u$s50 millones registrados en las emisiones efectuadas dentro del mercado local.

La diferencia también fue considerable en los vencimientos. Los bonos internacionales alcanzaron un plazo promedio cercano a los nueve años, mientras que las obligaciones negociables emitidas bajo legislación argentina tuvieron una duración inferior a los tres años.

El mayor plazo les permite a las empresas ordenar sus cuentas, reducir la presión de los vencimientos inmediatos y financiar proyectos que requieren varios años para comenzar a producir resultados.

Una porción importante de los fondos fue destinada a cancelar deudas anteriores, recomprar bonos y mejorar el perfil financiero de las compañías. El resto se aplicó al desarrollo de nuevos proyectos de inversión, principalmente dentro del sector energético.

El crédito todavía tiene margen para crecer

Pese a la fuerte recuperación, el financiamiento empresarial continúa siendo reducido en comparación con otras economías.

El saldo actual de obligaciones negociables equivale al 5,8% del producto bruto interno argentino. Si bien supera el promedio del 4,2% registrado entre 2014 y 2023, todavía refleja la escasa profundidad del mercado de capitales nacional.

La apertura del crédito internacional representa, por lo tanto, apenas el comienzo de un proceso que podría ampliarse si el Gobierno sostiene el equilibrio fiscal, la estabilidad monetaria y la reducción del riesgo país.

Después de años en los que las empresas argentinas estuvieron prácticamente expulsadas de los mercados mundiales, el sector privado volvió a conseguir financiamiento a mayor escala y con plazos más extensos.

La recuperación de la confianza no sólo permite refinanciar deudas. También abre la puerta a nuevas inversiones, generación de empleo, infraestructura y expansión de la capacidad productiva, sin depender de subsidios estatales ni de emisión monetaria.

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