La exesposa de Roly Santacroce lo acusa de incumplir la cuota alimentaria y asegura que mientras viaja en primera clase
Romina Hoffmann volvió a apuntar contra el intendente de Funes y aseguró que adeuda obligaciones vinculadas con sus hijos, la empleada doméstica y gastos extraordinarios. La médica cuestionó el nivel de vida exhibido por el mandatario durante sus viajes y lo desafió públicamente: “No te tengo miedo ni a vos ni a tu abogado Burlando”.
El divorcio del intendente kirchnerista de Funes, Rolvider “Roly” Santacroce, sumó un nuevo capítulo explosivo. Su exesposa, Romina Hoffmann, lo acusó públicamente de no pagar la cuota alimentaria, la empleada doméstica y gastos extraordinarios, mientras el mandatario muestra en redes sociales viajes internacionales, estadías en destinos exclusivos y vuelos en primera clase.
La denuncia fue realizada a través de Instagram y acompañada por imágenes del jefe municipal durante un vuelo, sentado frente a una comida servida en una cabina premium. Hoffmann utilizó esa postal para exponer el contraste entre el nivel de vida del intendente y las obligaciones que, según afirma, permanecen impagas.
“Cómo callar ante semejante estafa de este personaje que se cree un rey”, escribió. En el mismo mensaje calificó a Santacroce como “sinvergüenza” y “estafador”, y lanzó una advertencia directa: “No te tengo miedo ni a vos ni a tu abogado Burlando”.
La acusación vuelve a golpear al dirigente peronista en uno de los momentos más delicados de su carrera política. Mientras Funes enfrenta cuestionamientos por el uso de recursos públicos, el crecimiento desordenado y el estilo personalista de su administración, el intendente aparece envuelto en una disputa familiar que ya cruzó todos los límites de la vida privada.
Hoffmann sostuvo que la cuota alimentaria, los gastos extraordinarios y el salario de la empleada doméstica deben ser abonados, y cuestionó que Santacroce pueda sostener viajes costosos mientras ella debe reclamar públicamente por obligaciones básicas.
“Más cuando venís de estar un mes en los lugares más privilegiados y caros del Mundial, y en el mes de abril un viaje a Europa en primera clase”, escribió la médica. Luego agregó: “¿Con qué moral? ¿Quién te creés que sos? ¿Quién te protege?”.
El mensaje también incluyó una crítica directa a los medios de Funes. Hoffmann preguntó “a cuántos medios compraste” y cuestionó el silencio de aquellos que suelen mostrarse cercanos al oficialismo municipal. La frase expone una sospecha que desde hace tiempo circula en la política local: la existencia de una relación demasiado cómoda entre la administración Santacroce y ciertos sectores de la prensa.
Hasta el momento, esas acusaciones no fueron respaldadas públicamente con documentación, pero el planteo vuelve a colocar bajo sospecha el aparato de comunicación que rodea al intendente.
No es la primera vez que Hoffmann denuncia incumplimientos alimentarios. En anteriores publicaciones ya había afirmado que Santacroce la dejó durante meses sin el dinero correspondiente a los alimentos y había acusado al mandatario de hostigamiento, intimidación y presunta utilización de recursos municipales para vigilarla.
El intendente negó las acusaciones más graves y buscó presentar el conflicto como una disputa privada. Sin embargo, la exposición pública, la magnitud del patrimonio discutido y su condición de jefe municipal convierten el divorcio en un asunto de inevitable interés político.


Un divorcio que amenaza con desnudar el poder de Santacroce
Santacroce y Hoffmann compartieron más de dos décadas de relación y tienen hijos en común. La separación derivó rápidamente en una batalla judicial por alimentos, bienes y responsabilidades familiares.
La incorporación de Ana Rosenfeld como abogada de Hoffmann elevó todavía más la tensión. La letrada, conocida por intervenir en divorcios de alto perfil, puso el foco en la composición patrimonial del intendente y en la eventual existencia de bienes que no estarían correctamente identificados dentro de la sociedad conyugal.
Desde el entorno de Hoffmann se habló de propiedades, cuentas y activos que deberían ser revisados. También trascendió la posible existencia de bienes registrados a nombre de terceros, aunque esas hipótesis todavía deben ser demostradas en sede judicial. Aunque, abren el abanico y la posibilidad de que Santacroce estaría complicado para justificar los gastos y el nivel de vida que lleva contrastados con sus ingresos en blanco. Al tratarse de un funcionario público, se vuelve legítimo preguntar cómo se financia ese nivel de vida, cuál es la verdadera dimensión de su patrimonio y si existe correspondencia entre sus ingresos declarados y los gastos que exhibe.
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