El Congreso redujo un 25% su planta de personal y eliminó más de 2.600 cargos

La Cámara de Diputados y el Senado achicaron significativamente sus estructuras desde fines de 2023. El recorte alcanzó a más de 2.600 empleados y se enmarca en la política de reducción del gasto público impulsada por el Gobierno nacional.

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La política de ajuste sobre la estructura del Estado también llegó al Congreso de la Nación. Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, la planta de personal de ambas cámaras legislativas se redujo en aproximadamente un 25%, lo que representa la eliminación de 2.618 cargos respecto de la dotación existente al cierre del gobierno de Alberto Fernández.

De acuerdo con los datos oficiales relevados sobre las nóminas de empleados, el Congreso pasó de contar con 10.275 trabajadores a 7.657, una disminución que alcanzó tanto a la Cámara de Diputados como al Senado, aunque con características diferentes en cada caso.

En la Cámara de Diputados, el mayor ajuste se concentró sobre el personal transitorio y contratado, mientras que la planta permanente prácticamente se mantuvo estable. En el Senado, en cambio, la reducción alcanzó a todas las categorías de empleados, incluyendo personal permanente, temporario y contratado.

La reducción de personal forma parte del proceso de racionalización del Estado que impulsa el Gobierno de Javier Milei desde diciembre de 2023. Bajo la premisa de disminuir el gasto político y mejorar la eficiencia de la administración pública, la gestión libertaria promovió recortes en distintos organismos nacionales, eliminó estructuras administrativas y avanzó con la revisión de miles de contratos estatales.

Desde la Casa Rosada sostienen que el objetivo es construir un Estado más austero, con menos cargos administrativos y una utilización más eficiente de los recursos públicos. En esa línea, el Presidente ha defendido reiteradamente la necesidad de reducir el tamaño del aparato estatal para aliviar la carga sobre los contribuyentes y alcanzar un equilibrio fiscal sostenible.

El Congreso, históricamente cuestionado por el crecimiento de su estructura administrativa, se convirtió así en uno de los ámbitos donde también comenzó a reflejarse el proceso de ajuste. Si bien cada cámara mantiene autonomía para administrar su planta de personal, los datos muestran una reducción sostenida durante los últimos dos años y medio.

El achicamiento de las estructuras legislativas se suma a otras medidas impulsadas por el Gobierno para reducir el tamaño del Estado, entre ellas la reorganización de ministerios, la eliminación de organismos, la revisión de contrataciones y la disminución de personal en distintas dependencias de la administración pública nacional.

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