El zurdo de Pedro Sánchez endureció controles fronterizos con Italia en plena crisis migratoria por Ceuta, pero no con Marruecos
El Ejecutivo socialista restableció controles temporales en los pasos fronterizos con Italia en medio del creciente conflicto por la presión migratoria sobre Ceuta. La decisión profundiza la tensión dentro del espacio Schengen y expone el aislamiento internacional del gobierno de Pedro Sánchez frente a las críticas de otros países europeos.
El gobierno del socialista Pedro Sánchez resolvió reforzar los controles en la frontera con Italia, una medida que vuelve a poner en evidencia la crisis migratoria que atraviesa España tras la avalancha de ingresos ilegales registrada en Ceuta y el creciente malestar de varios socios europeos con la gestión de Madrid.
La decisión implica el restablecimiento temporal de controles sobre personas y vehículos que ingresen desde territorio italiano, una facultad prevista por el Código de Fronteras Schengen en situaciones excepcionales vinculadas con la seguridad nacional o el orden público. La medida fue comunicada oficialmente a la Comisión Europea y entrará en vigor de manera inmediata.
La resolución llega apenas días después de que distintos gobiernos europeos cuestionaran la política migratoria del Ejecutivo español tras los episodios ocurridos en Ceuta, donde miles de inmigrantes intentaron ingresar de manera irregular aprovechando la presión ejercida desde Marruecos sobre la frontera española.
El manejo de la crisis por parte de Sánchez generó fuertes críticas dentro de la Unión Europea y alimentó un debate sobre la necesidad de reforzar los controles exteriores del bloque y revisar el funcionamiento del espacio Schengen.
Mientras el gobierno español insiste en que la situación está bajo control, la oposición acusa al Ejecutivo de haber reaccionado tarde y de mantener una política migratoria que terminó incentivando nuevas oleadas de inmigración irregular.
En las últimas semanas también crecieron las voces dentro de Europa que reclaman una respuesta más firme frente a los países que utilizan la inmigración como herramienta de presión diplomática.
Crece el aislamiento de España
La decisión de reforzar la frontera con Italia también refleja el deterioro del clima político dentro de la Unión Europea.
Durante los últimos días, dirigentes conservadores y gobiernos alineados con posiciones más restrictivas en materia migratoria cuestionaron duramente la estrategia impulsada por Pedro Sánchez y reclamaron un endurecimiento de los controles fronterizos.
La crisis abierta por Ceuta volvió a colocar a España en el centro del debate migratorio europeo y profundizó las diferencias entre quienes promueven políticas de mayor apertura y los gobiernos que impulsan un control más estricto de las fronteras exteriores del bloque.
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