Caputo anticipó una nueva ola de inversiones por hasta u$s50.000 M vía RIGI
El ministro de Economía aseguró que próximamente se conocerán nuevos proyectos y defendió el rumbo del Gobierno de Javier Milei. “Argentina ha sido arrasada en los últimos 25 años y hoy necesitamos reconstruir este país”, afirmó.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anticipó este miércoles la llegada de una nueva tanda de grandes inversiones privadas a la Argentina y aseguró que podrían alcanzar los u$s50.000 millones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El anuncio fue realizado durante una exposición en el Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde el titular del Palacio de Hacienda defendió el programa económico del presidente Javier Milei y sostuvo que el país atraviesa un proceso de reconstrucción después de décadas de deterioro.
“En breve se van a enterar de los proyectos aprobados que son solo un cuarto, porque va a venir algún que otro RIGI por hasta u$s50.000 millones”, adelantó Caputo.
La cifra representa una apuesta de enorme magnitud para el Gobierno, que convirtió la llegada de capital privado en uno de los pilares de su estrategia para aumentar la producción, las exportaciones y el ingreso genuino de divisas.
Caputo vinculó ese proceso con el cambio de rumbo implementado desde diciembre de 2023 y lanzó una dura descripción sobre la herencia económica recibida por el país.
“A pesar de no haber estado en ninguna guerra, Argentina ha sido arrasada en los últimos 25 años y hoy necesitamos reconstruir este país”, sostuvo. También afirmó que las sucesivas crisis generaron un fuerte temor en la sociedad y responsabilizó a la política por haber contribuido a instalarlo.
Caputo defendió el programa de Milei
El ministro planteó que la administración libertaria decidió atacar lo que considera la causa estructural de las crisis argentinas: el déficit fiscal y su financiamiento.
Según explicó, durante años la discusión pública estuvo concentrada en la deuda, el dólar y la inflación cuando, desde la perspectiva del Gobierno, esas variables eran consecuencias de un desequilibrio anterior.
“Esto es un programa de estabilización: si creés que vamos a ser Suiza mañana, estás equivocado”, afirmó Caputo, quien pidió evaluar los resultados en función de la magnitud de los problemas acumulados.
El funcionario reconoció, al mismo tiempo, que la recuperación no avanza a la misma velocidad en todos los sectores. Mientras energía y minería muestran una dinámica expansiva, otras actividades como la industria y el comercio presentan un desempeño más rezagado.
Para Economía, el crecimiento de los sectores exportadores resulta estratégico porque aumenta la oferta de dólares y contribuye a fortalecer el balance del Banco Central.
“Que le vaya bien a estos sectores permite que haya suficientes dólares para que haya estabilidad cambiaria y que no tengamos que vivir la locura que fue hace años”, señaló.
Caputo también cuestionó el modelo aplicado por el gobierno anterior y sostuvo que terminó dejando más inflación y pobreza sin conseguir una expansión sostenida de la industria, el comercio ni la construcción. “Claramente queremos salir de ese modelo”, afirmó.
En ese marco, el RIGI aparece como una de las principales herramientas utilizadas por la Casa Rosada para atraer proyectos de gran escala mediante un régimen de estabilidad y beneficios para inversiones de largo plazo.
El ministro aseguró que los proyectos conocidos hasta ahora representan apenas una parte del movimiento que espera el Ejecutivo. Si las inversiones anticipadas efectivamente se concretan, podrían sumar hasta u$s50.000 millones al flujo de capital destinado a la economía argentina.
Caputo también se permitió proyectar el escenario político hacia 2027. Aseguró que el país necesita continuidad en las reformas y sostuvo que será necesario perseverar y profundizar el rumbo iniciado por Milei. Además, descartó una vuelta del kirchnerismo al poder y cuestionó las posibilidades presidenciales del gobernador bonaerense Axel Kicillof.
El mensaje económico, sin embargo, estuvo concentrado en la inversión. Después de años de crisis recurrentes, controles y dificultades para desarrollar proyectos de largo plazo, el Gobierno apuesta a que el equilibrio fiscal, la estabilidad macroeconómica y el RIGI conviertan nuevamente a la Argentina en un destino competitivo para el capital privado.
La promesa de Caputo es que la próxima señal llegará pronto: nuevos proyectos que podrían elevar en decenas de miles de millones de dólares la inversión comprometida en el país.
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