El Gobierno invirtió más de $80 M en nuevo equipamiento para el Garrahan e incorporó cinco centrífugas
El hospital pediátrico incorporó cinco centrífugas de última generación para modernizar sus laboratorios. Los equipos permitirán procesar un mayor volumen de muestras y reemplazar tecnología que llevaba años en funcionamiento.
El Hospital Garrahan incorporó cinco nuevas centrífugas de última generación mediante una inversión superior a los $80 millones, en una nueva renovación de equipamiento financiada durante la administración de Javier Milei.
Los dispositivos serán destinados a los laboratorios del principal centro pediátrico de alta complejidad del país y permitirán aumentar la capacidad de procesamiento de muestras, además de mejorar las condiciones de trabajo y seguridad del personal encargado de esas tareas.
La adquisición permitirá además reemplazar equipos que acumulaban varios años de utilización, avanzando en la actualización tecnológica de sectores esenciales para el diagnóstico y seguimiento de pacientes.
Tecnología para procesar más muestras
Las centrífugas cumplen una función fundamental dentro de los laboratorios: mediante movimientos de rotación a gran velocidad permiten separar los diferentes componentes presentes en una muestra biológica.
La incorporación de tecnología más moderna posibilita trabajar con mayores volúmenes y mejores condiciones operativas, un aspecto especialmente relevante para una institución que recibe casos pediátricos de alta complejidad provenientes de todo el país.
La inversión supera los $80 millones y forma parte de la renovación de infraestructura y equipamiento que se viene realizando dentro de la institución.
El desembolso también adquiere relevancia en medio de la discusión política que durante los últimos años rodeó al Garrahan y a su financiamiento.
Frente a los cuestionamientos opositores sobre el rumbo de la política sanitaria, el Gobierno viene sosteniendo que el objetivo es ordenar la utilización de los recursos sin resignar inversiones destinadas directamente a mejorar la atención médica.
La llegada de las cinco centrífugas ofrece ahora un ejemplo concreto de ese criterio: los recursos fueron destinados a equipamiento que será utilizado directamente por los profesionales para ampliar y modernizar la capacidad de los laboratorios.
La renovación tecnológica apunta, además, a reducir la dependencia de dispositivos antiguos y proporcionar mejores herramientas al personal.
Con una inversión superior a $80 millones, el Garrahan suma así cinco equipos de última generación destinados a una de sus áreas estratégicas, mientras el Gobierno nacional busca sostener una política sanitaria basada en priorizar recursos hacia equipamiento, infraestructura y atención efectiva de los pacientes.
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