Los Jardines Municipales de Santa Fe, víctimas de la desidia
Una auditoría de seguimiento del Tribunal de Cuentas Municipal reveló que varias de las irregularidades detectadas en 2023 todavía no fueron solucionadas. Frente a ese escenario, La Libertad Avanza exige explicaciones.
La grave situación de los jardines municipales quedó bajo la lupa después de que el concejal de Santa Fe, Pablo Mussio y su equipo, expusieran que se realizó una nueva auditoría por el Tribunal de Cuentas Municipal para verificar el cumplimiento de las recomendaciones formuladas en otra auditoria de 2023, el resultado culminó en que la mayor parte de las deficiencias señaladas años atrás todavía persisten.
El relevamiento alcanzó a 4 de los 17 jardines municipales. Y los resultados exponen problemas que van desde las condiciones edilicias y la seguridad hasta la documentación del personal y los mecanismos de control de asistencia.
Jardines sin gas ni agua caliente
Uno de los puntos más preocupantes aparece en la infraestructura. Tres de los cuatro jardines relevados,Chalet, Loyola y Las Flores, no cuentan con instalación de gas.
A esto se suma que los jardines Empleados y Las Flores no tenían agua caliente al momento de la constatación.
El Tribunal también señaló que en ninguno de los cuatro establecimientos de la muestra se exhibieron las aprobaciones de planos ni las inspecciones correspondientes a ASSA, Litoral Gas y EPE. La documentación había sido requerida, pero no fue anexada.
La auditoría detectó además superficies vidriadas sin protección, deficiencias en las áreas de juego y problemas con las instalaciones eléctricas. En el Jardín Las Flores, por ejemplo, se encontraron tomacorrientes y elementos eléctricos al alcance de los niños.
También se observó que el establecimiento no contaba con un tanque de agua con la capacidad mínima exigida y que faltaba documentación vinculada con las normas de creación de algunos jardines.
Después de las inspecciones realizadas directamente en los establecimientos, el Tribunal concluyó que estas observaciones continuaban sin solución.
Estado: NO REGULARIZADA.
Legajos del personal: múltiples faltantes
La auditoría también puso el foco en la documentación de los trabajadores. Se analizaron 50 legajos y se encontraron importantes faltantes.
El 78% no tenía incorporada la copia del acto administrativo de designación o contratación. En el 32% faltaba el examen médico preocupacional y el 76% no contaba con constancia del seguro de vida colectivo obligatorio.
Además, el 42% de los legajos no incluía copia de certificados o diplomas de estudios.
Pero uno de los datos más contundentes aparece en dos requisitos: el 100% de la muestra no contaba con constancia de afiliación a la obra social ni con copias de certificaciones de servicios y remuneraciones.
De los 14 requisitos analizados, 9 habían sido cumplidos y 5 permanecían pendientes.
Esos cinco puntos fueron clasificados por el Tribunal como:
NO REGULARIZADOS.
Docentes reemplazantes: documentación pendiente
Otro de los hallazgos se relaciona con los docentes reemplazantes.
En la muestra analizada, de los requisitos generales establecidos para estos trabajadores, solamente uno se encontraba cumplido. Seguía pendiente acreditar la aptitud psicofísica y también el requisito de no encontrarse en situación de incompatibilidad.
Esto no implica cuestionar automáticamente la capacidad de una persona determinada para desempeñarse frente a niños, sino señalar que la documentación necesaria para acreditar esas condiciones no estaba regularizada en los casos analizados.
Por ese motivo, el Tribunal mantuvo el hallazgo como: NO REGULARIZADO.
Un control de asistencia sospechoso
La auditoría también detectó problemas en el sistema de control de asistencia de docentes y auxiliares infantiles.
Actualmente, las entradas y salidas se registran manualmente mediante planillas. Durante las inspecciones realizadas en los jardines Chalet y Empleados, entre las 9 y las 10 de la mañana, el Tribunal observó que docentes y auxiliares ya habían firmado su salida con un horario estimativo pese a que la jornada laboral todavía no había finalizado.
Para el órgano de control, esta modalidad dificulta detectar posibles inconsistencias o falsedades en la información registrada.
La Municipalidad informó que había comenzado a reforzar la supervisión. Sin embargo, luego de las verificaciones realizadas directamente en los establecimientos, el Tribunal mantuvo la observación.
Estado: NO REGULARIZADA.
Las condiciones edilicias siguen pendientes
Las deficiencias edilicias tampoco fueron completamente solucionadas.
En el Jardín de Hijos e Hijas de Empleados Municipales, que funciona en un inmueble alquilado, continuaban pendientes determinadas mejoras y algunas modificaciones requerían autorización de la propietaria.
Pero el caso más delicado apareció nuevamente en Las Flores, donde se observaron paneles de vidrio blindex astillados en las ventanas de la sala de un año.
El Tribunal recomendó realizar las reparaciones y mejoras necesarias de acuerdo con la normativa vigente.
El resultado del seguimiento fue nuevamente: NO REGULARIZADA.
Años después, las mismas preguntas
El dato central que deja la auditoría es difícil de ignorar: años después de las observaciones originales, la mayoría de las deficiencias todavía figuran como “NO REGULARIZADAS”.
No se trata solamente de papeles.
Son establecimientos educativos de primera infancia sin instalación de gas, sin agua caliente, documentación de servicios que no fue presentada, problemas con instalaciones eléctricas, superficies vidriadas sin protección, deficiencias en áreas de juego y reparaciones edilicias pendientes.
A eso se suman faltantes en los legajos del personal, requisitos documentales pendientes para docentes reemplazantes y un sistema manual de asistencia que, según el Tribunal, dificulta un control adecuado.
Todo esto surge del seguimiento realizado por el propio órgano de control externo de la Municipalidad.
Pedido de informes
Frente a este escenario, La Libertad Avanza presentó un pedido de informes para conocer qué medidas está adoptando el Ejecutivo municipal frente a las recomendaciones que continúan pendientes y cuáles son los plazos previstos para su regularización.
La pregunta es concreta:
Si estos problemas fueron advertidos en 2023, ¿por qué varios de ellos todavía aparecen como “NO REGULARIZADOS” en la auditoría de seguimiento?
Y, sobre todo: ¿Cuándo se van a solucionar?
Porque detrás de cada una de estas observaciones hay algo más importante que un expediente, una planilla o una recomendación administrativa: hay jardines municipales a los que concurren niños de 45 días a 3 años y dónde la seguridad corre peligro y las condiciones no están garantizadas.
