La Pared de Rafaela: un monumento a la desidia política
La historia de La Recova pone bajo la lupa décadas de decisiones de funcionarios y legisladores. Una crítica al deterioro de un edificio histórico, su expropiación y el costo que terminan asumiendo los contribuyentes.
No es de Shakira ni de Pink Floyd: está en Rafaela y puede terminar teniendo un costo de casi dos millones de dólares.
Era una construcción muy antigua, con naves muy grandes, techos altos con aireadores en su parte central y una vereda techada, con la posibilidad de bajar cortinas de lona para evitar el sol de la tarde. Un edificio con mucha historia, en un lugar absolutamente central de la ciudad.
La tremenda inutilidad, incompetencia, irracionalidad, cobardía, incoherencia conceptual y falta de respeto por el contribuyente de funcionarios y legisladores de la ciudad y de la provincia de Santa Fe, desde los años 90 del siglo pasado —varios de esos defectos persisten hasta hoy—, hicieron que esa construcción no pudiera mantenerse por medios privados, aunque era absolutamente posible.
Si bien la palabra “cobardía” tiene un impacto mayor que las otras, a mi juicio se notó demasiado el miedo que le tenían a un cura de apellido Greco, vinculado a un colegio cercano, que se habría opuesto a que allí funcionara una confitería bailable. Entiendo que la actividad era legal y que el lugar resultaba excelente para ello: permitía mantener la nocturnidad de los jóvenes en el centro de la ciudad y era la única actividad que podía solventar el mantenimiento de semejante edificio.
Y todos estos inútiles funcionarios y legisladores le exigían al propietario que pagara los impuestos y el mantenimiento, sin permitirle hacer lo único que podía solventarlo. Las risas de las personas racionales, cuando esto era noticia, se escuchaban en toda la ciudad, y el prestigio de funcionarios y legisladores disminuía en la misma proporción.
¿El resultado?
Años de negligencia y proyectos inviables, por ridículos, inconsistentes y ajenos a toda coherencia, llevaron a que los legisladores santafesinos, absolutamente irrespetuosos del dinero del contribuyente, dieran lugar a una ley de expropiación.
Hoy tenemos “La Pared” o “The Wall”, que podría terminar costando casi dos millones de dólares al contribuyente, por lo que se ve y lo que no se ve de las últimas décadas.
Acá vemos algunos datos interesantes:
Comparación del impacto económico
Factor económico |
The Wall, de Pink Floyd |
“La Pared”, de Shakira |
|---|---|---|
Formato original |
Álbum doble conceptual. |
Canción de pop-rock incluida en Fijación Oral, Vol. 1. |
Ventas de los álbumes |
Más de 30 millones de copias de The Wall. |
Más de 4 millones de copias de Fijación Oral, Vol. 1, no del sencillo por separado. |
Rol financiero |
Contribuyó a superar una grave crisis financiera de la banda. |
Integra un álbum que consolidó el éxito internacional de la cantante. |
Explotación posterior de los catálogos |
Venta del catálogo de grabaciones de la banda y otros derechos a Sony por unos u$s400 millones en 2024. |
Venta de derechos del catálogo a Hipgnosis en 2021 y nueva versión de la canción para Spotify en 2025. |
Las operaciones sobre los catálogos abarcan el repertorio de los artistas, no únicamente las obras mencionadas.
A Pink Floyd, The Wall los ayudó a salir de una crisis financiera. En el caso de Shakira, “La Pared” forma parte de uno de los álbumes que consolidaron su proyección internacional.
A los contribuyentes de Rafaela y de la provincia de Santa Fe, en cambio, su pared les hace pagar un absurdo despropósito que sirve, entre otras cosas, para tapar la irresponsabilidad de funcionarios y legisladores.
La Recova, como inmueble, se transformó en un ícono de lo que funcionarios y legisladores no deben hacer.
Ese será el legado de su historia, por más lindo que quede al final.
