Jet, helicóptero y una fortuna que saltó 232% en un año: nuevas revelaciones sacuden a Moraes y su esposa
La Policía Federal encontró una segunda propuesta de honorarios por hasta R$50 millones para el estudio de Viviane Barci de Moraes, que contemplaba el pago de R$40 millones mediante participaciones en un jet y un helicóptero. El dato se suma al contrato por cerca de R$130 millones con Banco Master y abre nuevos interrogantes sobre un patrimonio personal que, según datos fiscales divulgados en Brasil, pasó de R$24 millones a R$79,7 millones en apenas un año.
El escándalo que rodea al juez del Supremo Tribunal Federal de Brasil Alexandre de Moraes sumó un capítulo todavía más explosivo. Después de conocerse que el propio magistrado intervino en la revisión de un contrato millonario entre Banco Master y el estudio jurídico de su esposa, Viviane Barci de Moraes, nuevos documentos obtenidos por la Policía Federal incorporaron a la trama un jet privado, un helicóptero, viajes y una segunda propuesta de honorarios que podía llevar el vínculo económico con el entorno del banquero Daniel Vorcaro hasta los R$180 millones.
Como informó El Liberador este miércoles, Moraes aparece en los metadatos digitales como último editor de versiones del contrato firmado en enero de 2024 entre Banco Master y Barci de Moraes Sociedade de Advogados, el estudio encabezado por su esposa y en el que también participan dos hijos del matrimonio.
La explicación del bufete fue que Moraes solamente había sido consultado para verificar si existían impedimentos legales para aceptar al banco como cliente.
Pero las nuevas revelaciones van mucho más allá de aquella edición de un documento.
Según el informe de la Policía Federal cuyo secreto fue levantado por el juez André Mendonça, Vorcaro negoció una segunda operación con el estudio de Viviane por hasta R$50 millones.
Y parte del pago no iba a realizarse en dinero.
Un jet Legacy 650 y un helicóptero como parte del acuerdo
Una minuta de “acuerdo y dación en pago” encontrada por los investigadores contemplaba que aproximadamente R$40 millones fueran cancelados mediante la transferencia de participaciones en dos aeronaves: un jet ejecutivo Legacy 650 y un helicóptero EC 155 B1.
Otros R$10 millones estaban contemplados para cubrir gastos vinculados a los vuelos.
El estudio de Viviane sostiene que esta segunda propuesta nunca fue aceptada ni firmada y asegura que el único contrato concretado fue el original con Banco Master, por aproximadamente R$130 millones.
Sin embargo, los mensajes recuperados por la Policía Federal agregaron un elemento incómodo.
Marcos da Mata, socio de Vorcaro, le preguntó a Viviane si estaban disfrutando de “sus cuotas” de las aeronaves. De acuerdo con el informe, ella respondió afirmativamente. En otra conversación, una empleada informó que una de las aeronaves estaba reservada para atender a “Barci”, y Vorcaro respondió que no dejaran de atender al estudio.
La documentación no permite afirmar que las participaciones de los aviones hayan sido finalmente transferidas al estudio. Pero sí expone que el uso de las aeronaves formó parte de las conversaciones entre el círculo del banquero y el entorno de la familia Moraes.
La misma investigación sostiene que Alexandre de Moraes utilizó una de las aeronaves vinculadas a Vorcaro en julio de 2025.
Hasta R$180 millones en honorarios
El primer contrato entre Banco Master y Barci de Moraes Sociedade de Advogados fue firmado el 23 de enero de 2024.
Establecía 36 pagos mensuales y proyectaba honorarios totales cercanos a los R$130 millones durante tres años. El acuerdo terminó anticipadamente en noviembre de 2025, cuando el Banco Central liquidó la entidad.
Al incorporar la segunda propuesta por otros R$50 millones, las contrataciones vinculadas al entorno de Vorcaro podían alcanzar aproximadamente R$180 millones.
Eso no significa que esa cifra haya sido efectivamente cobrada.
Pero otra documentación permite conocer cuánto dinero sí salió del Banco Master hacia el estudio.
Datos fiscales enviados a una comisión del Congreso brasileño indican que la entidad declaró pagos por R$80,2 millones al estudio de Viviane entre 2024 y 2025. Solamente durante 2024, registros tributarios analizados por medios brasileños mostraron once pagos que sumaron alrededor de R$40,1 millones.
El estudio cuestionó públicamente parte de la información difundida y sostuvo que existieron datos “incorrectos” obtenidos mediante filtraciones.

¿A qué se dedica la esposa de Moraes?
Viviane Barci de Moraes es abogada y encabeza una estructura jurídica familiar con actividad en áreas particularmente sensibles de la relación entre empresas y el Estado.
El propio sitio del estudio Barci de Moraes enumera entre sus especialidades el derecho constitucional, administrativo y regulatorio, asociaciones público-privadas, relaciones gubernamentales, probidad administrativa, licitaciones y contratos, derecho empresarial, penal y actuación ante tribunales superiores, Ministerio Público y tribunales de cuentas.
El bufete sostuvo que para Banco Master realizó una consultoría de gran escala entre febrero de 2024 y noviembre de 2025.
Según su propia explicación, participaron 15 abogados del estudio y otros tres despachos externos bajo su coordinación.
Afirmó haber celebrado 94 reuniones de trabajo y elaborado 36 dictámenes y opiniones legales, vinculados con cuestiones previsionales, laborales, contractuales, regulatorias, de compliance, protección de datos y crédito, entre otras materias.
También aseguró que nunca representó al Banco Master en causas ante el Supremo Tribunal Federal.
Es esa prestación profesional la que el estudio presenta como fundamento del contrato multimillonario.
El otro número que llama la atención: de R$24 millones a R$79,7 millones en un año
El caso adquiere otra dimensión cuando se observa la evolución patrimonial de Viviane.
Aquí cabe una aclaración: Viviane Barci de Moraes no es funcionaria pública y, por lo tanto, los R$79,7 millones que trascendieron no corresponden a una declaración jurada pública de bienes equivalente a las que presentan los funcionarios argentinos.
Los números surgieron de información fiscal y patrimonial divulgada originalmente por el periodista Lauro Jardim, de O Globo, y posteriormente reproducida por numerosos medios brasileños.
De acuerdo con esos datos, Viviane tenía un patrimonio personal estimado en R$24 millones al cierre de 2023.
Un año después, al finalizar 2024, alcanzaba los R$79,7 millones.
La diferencia es de R$55,7 millones en apenas doce meses, lo que representa un incremento aproximado del 232%.
¿Cómo se explica contablemente semejante crecimiento?
Existe un dato central.
Durante 2024, según la información fiscal divulgada, Viviane recibió R$57 millones en concepto de distribución de utilidades del estudio Barci de Moraes.
La cifra resulta particularmente significativa: los R$57 millones distribuidos como ganancias durante ese ejercicio alcanzan, por sí solos, para explicar matemáticamente el incremento patrimonial de R$55,7 millones registrado entre ambos años.
Eso no demuestra ninguna ilegalidad.
Pero desplaza la pregunta hacia el origen de las ganancias generadas por el estudio durante ese período.
Y allí reaparece Banco Master.
El cruce de fechas y números
El salto patrimonial se produjo precisamente en 2024, el mismo año en que comenzó a ejecutarse el gigantesco contrato con la entidad de Daniel Vorcaro.
Los documentos tributarios atribuidos al propio Banco Master muestran que durante ese ejercicio la institución declaró haber abonado aproximadamente R$40,1 millones al estudio Barci de Moraes.
Es importante no confundir ambas cifras.
Los R$40,1 millones corresponden a pagos del banco al estudio jurídico, mientras que los R$57 millones corresponden a utilidades distribuidas posteriormente por el estudio a Viviane.
No puede afirmarse, solamente a partir de estos números, que cada real distribuido a la abogada haya provenido de Banco Master: el bufete tenía otros clientes, ingresos y gastos.
Pero la simultaneidad es difícil de ignorar.
En el mismo ejercicio en el que el patrimonio personal de Viviane aumentó R$55,7 millones, ella recibió R$57 millones en utilidades de su estudio y Banco Master declaró haber transferido decenas de millones de reales a esa misma firma.
La explicación contable del salto patrimonial, entonces, existe: distribución de ganancias empresariales.
El interrogante político y judicial es otro: qué negocios generaron semejante nivel de rentabilidad y qué participación tuvo dentro de ellos un banco cuyo propietario mantenía simultáneamente una relación directa con el esposo de la principal beneficiaria, uno de los once jueces del máximo tribunal de Brasil.
Vorcaro buscaba a Moraes mientras era investigado
Los documentos revelados esta semana volvieron todavía más delicado ese vínculo.
La Policía Federal encontró mensajes que muestran a Vorcaro buscando a Moraes mientras avanzaban las investigaciones contra Banco Master.
Dos días antes de su detención, el banquero llegó a preguntarle al magistrado si consideraba que para el lunes ya debía estar “afuera”, expresión interpretada en el contexto de las conversaciones como una consulta sobre abandonar Brasil.
La extracción policial recuperó los mensajes enviados por Vorcaro, pero no todas las respuestas de Moraes, por lo que no está probado que el juez le haya recomendado escapar del país ni que haya atendido esos pedidos.
La investigación también menciona al menos seis posibles encuentros y conversaciones sobre autoridades de la Policía Federal y de la Procuraduría General.
El escándalo ya sacude al propio Supremo
Las revelaciones provocaron una crisis institucional dentro del máximo tribunal brasileño.
El presidente del STF, Edson Fachin, habló de un momento de “especial gravedad” y afirmó que la elevada autoridad de un cargo público no concede privilegios sino que impone “deberes, límites y responsabilidades”.
También anticipó que adoptará las medidas que considere necesarias para preservar la integridad de la Corte.
Mientras tanto, el procurador general Paulo Gonet reclama la nulidad de parte de las actuaciones, alegando que André Mendonça no podía ordenar una investigación sobre otro juez del Supremo sin autorización del pleno.
Mendonça, por el contrario, pretende que el conjunto de evidencias sea discutido por todos los integrantes del tribunal.
El senador Flávio Bolsonaro ya reclamó públicamente la renuncia de Moraes, mientras otros sectores opositores impulsan pedidos de juicio político.
Del contrato al patrimonio
Hasta hace pocos días, el escándalo podía resumirse en un contrato extraordinariamente elevado entre un banco cuestionado y el estudio de la esposa de uno de los hombres más poderosos de Brasil.
Ahora la fotografía es mucho más amplia.
Hay un contrato cercano a R$130 millones; más de R$80 millones declarados como pagos al estudio; una segunda propuesta por hasta R$50 millones que incluía un jet y un helicóptero; mensajes sobre utilización de esas aeronaves; contactos entre el banquero investigado y el propio Moraes; y un patrimonio personal de Viviane que pasó de R$24 millones a R$79,7 millones durante el primer año de ejecución del acuerdo.
Ninguno de estos elementos, tomado de manera aislada, prueba la comisión de un delito por parte de Alexandre de Moraes o de su esposa.
Pero juntos colocan bajo un nivel de escrutinio inédito la frontera entre el enorme poder institucional del juez del Supremo y los negocios privados del estudio jurídico de su familia.
Y dejan planteada una pregunta que ya no alcanza con responder diciendo que el contrato era solamente un asunto profesional de su esposa: hasta dónde llegaba realmente la separación entre Alexandre de Moraes, Daniel Vorcaro y los millonarios intereses económicos que rodeaban al estudio Barci de Moraes.
