A Schmuck le molestó la presencia libertaria en el Concejo de Rosario, pero el jefe de bloque Volpe le frenó el carro

Jóvenes y referentes de La Libertad Avanza asistieron a la sesión del Concejo para acompañar el trabajo de sus representantes. El respaldo a los proyectos libertarios incomodó a la presidente del cuerpo, quien reaccionó con amenazas y recibió una contundente respuesta del concejal Franco Volpe y la diputada nacional Romina Diez.

volpe schmuck

La presencia de La Libertad Avanza (LLA) volvió a incomodar al oficialismo rosarino. Durante la sesión de este jueves en el Concejo de Rosario, un grupo de jóvenes, militantes y referentes libertarios ocupó la tribuna para presenciar la sesión y acompañar el trabajo de los concejales de su espacio y seguir el tratamiento de sus proyectos para la ciudad.

Cada vez que los ediles libertarios intervenían, los asistentes manifestaban su respaldo mediante aplausos y expresiones de aprobación. Esa demostración política pareciera que molestó a la presidente del cuerpo, María Eugenia Schmuck, quien interrumpió el desarrollo de la sesión para reprender a quienes se encontraban en la tribuna.

«Esto no es el Congreso de la Nación y yo no soy Martín Menem«, lanzó la dirigente radical, introduciendo una innecesaria chicana partidaria mientras ejercía la presidencia de una institución que debería conducir con imparcialidad.

Schmuck fue todavía más lejos y amenazó directamente a los asistentes: «Una palabra más y hago desalojar«.

El reglamento apareció cuando los aplausos fueron para LLA

La reacción de la presidenta del Concejo despertó fuertes cuestionamientos por la evidente doble vara utilizada para controlar al público que concurre a las sesiones.

En otras oportunidades ingresaron al recinto agrupaciones políticas, sindicales y sociales que cantaron, gritaron, silbaron e incluso se dirigieron de manera prepotente contra determinados concejales. Sin embargo, según recordó el jefe del bloque de La Libertad Avanza, Franco Volpe, Schmuck nunca mostró frente a esos sectores el mismo rigor ni lanzó amenazas tan contundentes.

Esta vez no se trataba de un grupo que buscaba impedir el debate ni intimidar a los representantes de otra fuerza. Eran jóvenes y referentes libertarios que habían acudido a respaldar el trabajo legislativo de sus concejales y a celebrar las iniciativas que consideraban positivas para Rosario.

Pero el crecimiento y la visibilidad de las ideas de la libertad en la Ciudad de Rosario parecen incomodar cada vez más al oficialismo municipal. Aquello que en otros sectores es presentado como militancia, participación ciudadana o acompañamiento político, se convirtió repentinamente en una conducta intolerable cuando los aplausos estuvieron destinados a los ediles propios.

La propia intervención de Schmuck profundizó el conflicto. Lejos de limitarse a realizar un llamado general al orden, personalizó la discusión, introdujo una referencia contra Martín Menem y utilizó su posición institucional para intentar disciplinar a quienes habían concurrido a apoyar a LLA.

Volpe denunció la doble vara y recibió el respaldo de Romina Diez

El presidente del bloque de La Libertad Avanza, Franco Volpe, respondió al destrato y cuestionó que las reglas cambien según la identidad política de quienes ocupan la tribuna.

El concejal recordó que otros sectores acuden regularmente al recinto, cantan, silban y manifiestan abiertamente su respaldo sin que nadie amenace con desalojarlos. Sin embargo, cuando el acompañamiento está dirigido hacia los representantes libertarios parece que las reglas cambian. «La Franja Morada cuando vino me chifló«, apuntó.

El edil reclamó a su vez que el reglamento se aplique de manera uniforme y sin privilegios para los espacios cercanos al oficialismo. «La libertad de expresión y las reglas del Concejo tienen que valer para todos«, sostuvo.

La respuesta dejó en evidencia que el reclamo libertario no consiste en eliminar las normas de convivencia dentro del recinto, sino en impedir que sean utilizadas selectivamente para silenciar o amedrentar a una fuerza política determinada.

La polémica trascendió rápidamente el Palacio Vasallo y provocó la intervención de la diputada nacional Romina Diez, quien salió a respaldar públicamente a Volpe.

La principal referente de La Libertad Avanza en Santa Fe compartió la respuesta del concejal y lanzó una contundente chicana contra Schmuck: «Dijo la que no la registra ni su partido… Gran concejal Volpe«.

El mensaje de Diez representó un apoyo directo al trabajo del bloque de La Libertad Avanza en el Concejo de Rosario. También mostró que el espacio no dejará pasar los intentos de disciplinamiento contra sus representantes ni contra quienes decidan acompañarlos.

En las redes sociales, numerosos usuarios cuestionaron el tono utilizado por Schmuck y describieron su reacción como una muestra de soberbia, prepotencia y parcialidad. También remarcaron la contradicción de invocar el respeto hacia quienes piensan distinto mientras se amenaza con desalojar a quienes simplemente expresan su respaldo a otra fuerza política.

El episodio dejó expuesto el verdadero problema: no fueron los aplausos los que incomodaron a Schmuck, sino que esos aplausos estuvieran dirigidos a La Libertad Avanza.

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Patricio De Gaetano
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