JD Vance visitará la Argentina en noviembre y se reunirá con Milei en la Casa Rosada
El vicepresidente de Estados Unidos llegará al país como parte de una gira regional impulsada por Washington. La visita se produce en medio de una relación bilateral que sumó acuerdos comerciales, cooperación financiera y negociaciones en energía, infraestructura, minerales críticos y seguridad.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, viajará a la Argentina durante noviembre y mantendrá una reunión con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada, en una nueva instancia de alto nivel entre ambos gobiernos.
La visita ya fue confirmada tanto por fuentes oficiales argentinas como por funcionarios estadounidenses consultados por medios nacionales. El viaje fue propuesto por Washington y formará parte de una gira regional, aunque todavía no fueron informadas las otras escalas.
En el Gobierno estiman inicialmente que la estadía de Vance podría extenderse entre dos y tres días, pero todavía se trabaja sobre el cronograma definitivo. Tampoco se conoce la fecha exacta de llegada ni si habrá reuniones con ministros, empresarios u otros actores políticos.
Por ahora, la única actividad confirmada es el encuentro con Milei en la sede del Ejecutivo.
La primera visita de un vicepresidente estadounidense en casi una década
La llegada de Vance tendrá además un componente institucional significativo: será la primera visita de un vicepresidente de Estados Unidos a la Argentina desde 2017.
En aquel momento, Mike Pence visitó Buenos Aires durante la primera presidencia de Donald Trump y fue recibido por Mauricio Macri. Nueve años después, será nuevamente un vicepresidente republicano quien llegue al país, esta vez en un escenario de fuerte acercamiento entre la Casa Blanca y el Gobierno argentino.
Vance y Milei tampoco son desconocidos.
El primer contacto entre ambos se produjo en noviembre de 2024, cuando Milei viajó a Mar-a-Lago, Florida, después de la victoria electoral de Trump. Vance todavía era vicepresidente electo.
Volvieron a encontrarse en octubre de 2025, durante la visita oficial del mandatario argentino a Washington y su paso por la Casa Blanca.
Ahora será Vance quien viaje a Buenos Aires.
Un vínculo que avanzó más allá de la afinidad política
La visita llegará en un momento en que la relación entre la Argentina y Estados Unidos adquirió un alcance que excede los encuentros personales entre Milei y Trump.
Durante los últimos meses, las administraciones de ambos países avanzaron en negociaciones sobre comercio, financiamiento, energía, minerales críticos, tecnología, infraestructura y seguridad.
Uno de los principales capítulos es el acuerdo comercial bilateral, cuya implementación todavía tiene puntos pendientes. La Casa Rosada trabaja sobre aquellas medidas que pueden aplicarse administrativamente mientras continúan las gestiones sobre los aspectos que requieren intervención legislativa.
La relación con Washington también ocupa un lugar central dentro de la política exterior que Milei desplegó desde su llegada a la Presidencia. El mandatario argentino ha definido reiteradamente a Estados Unidos como uno de los socios estratégicos prioritarios del país.
En noviembre, buena parte de esa agenda volverá a quedar sobre la mesa con la llegada de Vance.
Energía, infraestructura y minerales críticos
Otra de las áreas que podría formar parte de las conversaciones es la vinculada con las inversiones estadounidenses.
Funcionarios de ambos países mantienen contactos sobre proyectos de infraestructura, transporte, energía, telecomunicaciones y minerales críticos, sectores donde Washington busca ampliar su presencia y en los que la Argentina cuenta con recursos de creciente importancia estratégica.
El desarrollo de Vaca Muerta y la expansión de la producción de gas y petróleo aparecen dentro de ese escenario, al igual que el potencial argentino en litio y cobre.
Estados Unidos también viene mostrando interés en reforzar las cadenas de suministro de minerales considerados estratégicos para industrias como la fabricación de baterías, semiconductores, defensa y nuevas tecnologías.
La reunión entre Milei y Vance podría servir para repasar el estado de esas iniciativas, aunque hasta el momento ninguno de los dos gobiernos anunció que durante la visita vayan a firmarse nuevos acuerdos.
Washington pidió incluir a la Argentina en la gira
En la Casa Rosada remarcan especialmente que la iniciativa de la visita surgió del gobierno estadounidense.
“Fue por pedido de ellos”, señalaron fuentes oficiales citadas por TN al confirmar el viaje. Desde Presidencia consideran ese dato significativo porque, durante los primeros años de gobierno, buena parte de los encuentros bilaterales se produjo en los numerosos viajes realizados por Milei a Estados Unidos. Esta vez, el movimiento diplomático será en sentido inverso.
La administración Trump incorporó a Buenos Aires dentro de una recorrida regional de su vicepresidente, en momentos en que Washington busca reforzar sus vínculos políticos y económicos en América Latina.
El itinerario completo todavía está bajo coordinación diplomática.
Un noviembre cargado de visitas internacionales
La presencia de Vance coincidirá, además, con un mes de intensa actividad internacional para el Gobierno.
Entre el 8 y el 11 de noviembre está prevista la visita del papa León XIV a la Argentina, con actividades programadas en Buenos Aires, Córdoba y la provincia de Buenos Aires. Milei también tiene previsto recibirlo oficialmente.
Cancillería, Presidencia y las fuerzas de seguridad deberán así coordinar en pocas semanas dos visitas internacionales de máxima relevancia.
En el caso del vicepresidente norteamericano, el dispositivo de seguridad y protocolo será organizado junto con la representación diplomática estadounidense.
La agenda todavía puede incorporar nuevas actividades, reuniones y eventualmente anuncios. Pero el punto central ya está acordado: JD Vance llegará a la Argentina en noviembre y será recibido por Javier Milei en la Casa Rosada.
Será un nuevo capítulo de una relación bilateral que durante los últimos años pasó de la afinidad política entre ambos gobiernos a una agenda cada vez más amplia de comercio, inversiones, energía y cooperación estratégica.
Compartí esta noticia