El Banco Central aceleró la compra de dólares: sumó u$s291 M en un día y ya supera los u$s15.000 M en 2026
La autoridad monetaria concretó su mayor adquisición diaria de divisas desde fines de julio.
El Banco Central de la República Argentina volvió a pisar fuerte en el mercado cambiario y compró este martes u$s291 M, la mayor adquisición de divisas realizada en una sola jornada desde fines de julio.
Con esa operación, el organismo conducido por Santiago Bausili elevó a alrededor de u$s15.200 M las compras acumuladas desde el inicio de la cuarta etapa del esquema monetario. La cifra ya supera en aproximadamente u$s5.200 M el objetivo anual de adquisición de divisas de u$s10.000 M fijado dentro del programa con el Fondo Monetario Internacional.
El dato refuerza uno de los objetivos centrales del programa económico del Gobierno de Javier Milei: reconstruir el balance del Banco Central después de años de escasez de dólares y fuertes restricciones cambiarias.
Octubre ya superó a todo septiembre
La operación de este martes también aceleró considerablemente el balance mensual.
En lo que va de octubre, el BCRA ya adquirió u$s632 M, por encima de los u$s473 M comprados durante todo septiembre. Apenas cuatro días atrás, la entidad acumulaba u$s341 M en el mes, por lo que el ritmo de intervención volvió a crecer con fuerza durante las últimas ruedas.
El recorrido de 2026 muestra, sin embargo, que la disponibilidad de dólares fue variando a lo largo del año. Según los registros difundidos hasta ahora, el Central compró u$s1.158 millones en enero, u$s1.557 millones en febrero y u$s1.671 millones en marzo.
El período de mayores compras llegó entre abril y julio: u$s2.769 M en abril, u$s2.596 M en mayo, u$s1.418 M en junio y u$s2.162 M en julio. Posteriormente el ritmo disminuyó a u$s768 millones en agosto y u$s473 M en septiembre, antes de la nueva aceleración observada durante octubre.
Las reservas brutas quedaron cerca de u$s50.000 M
Las reservas internacionales brutas también terminaron la rueda en alza.
El stock informado para este martes alcanzó los u$s49.839 M, después de una mejora diaria de u$s138 millones. Así, el Banco Central quedó nuevamente muy cerca de perforar la barrera de los u$s50.000 millones.
La diferencia entre los u$s291 M comprados y el aumento de u$s138 M en las reservas muestra, al mismo tiempo, por qué ambos conceptos no deben confundirse.
Las reservas se modifican no sólo por las intervenciones del Central en el mercado, sino también por pagos de deuda, movimientos del Tesoro, variaciones en las cotizaciones internacionales de los activos, operaciones financieras y otros flujos.
Por esa razón, compras acumuladas por u$s15.000 M no equivalen automáticamente a un incremento de u$s15.000 M en las reservas netas.
Distintos análisis privados ya habían advertido esa diferencia. Una estimación de Analytica publicada la semana pasada calculaba que, mientras las compras de divisas se acercaban entonces a u$s14.700 M, el incremento estimado de las reservas netas desde comienzos de enero era de unos u$s8.760 M, después de contemplar pagos, operaciones de repo y movimientos del Tesoro.
Energía, minería y deuda privada aportan dólares
El comportamiento del mercado cambiario también refleja una transformación en el origen de la oferta de divisas.
La tradicional liquidación agroexportadora continúa siendo un factor importante, pero a ella se fueron sumando mayores ingresos provenientes del sector energético y minero, además de dólares obtenidos por empresas y provincias mediante colocaciones de deuda en los mercados internacionales.
Sólo durante el último año, compañías y jurisdicciones provinciales liquidaron cerca de u$s20.000 M provenientes de emisiones de deuda externa, de acuerdo con estimaciones publicadas durante octubre.
El crecimiento de las exportaciones energéticas también se convirtió en uno de los elementos que el equipo económico considera estructurales para mejorar la disponibilidad de divisas, con Vaca Muerta desempeñando un papel cada vez mayor dentro de la balanza comercial.
La acumulación de reservas, una pieza central del programa
Para el Gobierno, comprar dólares sin recurrir a emisión descontrolada constituye una pieza clave de la estrategia monetaria.
El esquema busca que el Banco Central fortalezca progresivamente su posición mientras el Tesoro sostiene el equilibrio fiscal y la economía genera una mayor oferta de divisas mediante exportaciones e inversiones.
La acumulación también adquiere importancia de cara a 2027, cuando Milei ya anticipó que el Gobierno pretende llegar al año electoral con un amplio margen financiero frente a eventuales episodios de dolarización.
El Presidente aseguró recientemente que su administración tendrá diferentes instrumentos por hasta u$s125.000 M para enfrentar una eventual corrida, aunque esa cifra incluye swaps, futuros, financiamiento y flujos comerciales, y no representa reservas líquidas disponibles inmediatamente.
En ese escenario, las compras efectivas del Banco Central ofrecen un dato mucho más concreto: la entidad ya superó durante 2026 los u$s15.000 M adquiridos en el mercado y dejó atrás con varios meses de anticipación el objetivo anual acordado con el FMI.
La próxima meta será transformar una proporción creciente de esas compras en un fortalecimiento persistente de las reservas netas, uno de los indicadores que continúan bajo seguimiento tanto del mercado como del propio Fondo Monetario.
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