El FMI elogió la disciplina fiscal de Milei y Caputo: la calificó como «ejemplar en el mundo»
Kristalina Georgieva destacó la mejora de los fundamentos económicos argentinos y el equilibrio de las cuentas públicas durante una reunión con Luis Caputo y Santiago Bausili en Bangkok. El reconocimiento llega mientras continúan las negociaciones para cerrar la tercera revisión del programa, que habilitaría un desembolso cercano a u$s869 M.
El programa económico de Javier Milei recibió este martes un nuevo respaldo del Fondo Monetario Internacional, con especial énfasis en uno de los pilares que el Presidente convirtió en condición central de su gestión: el equilibrio fiscal.
Durante las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un encuentro con la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, el subdirector gerente Dan Katz, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y los equipos técnicos de ambas partes. Después de la reunión, Caputo aseguró que Georgieva fue especialmente elogiosa con la política fiscal argentina y que la calificó como “ejemplar en el mundo, a pesar de los shocks globales”.
Hay una precisión importante sobre esa frase: la caracterización de “ejemplar en el mundo” fue difundida públicamente por Caputo al relatar el encuentro. En su propio mensaje posterior, Georgieva destacó “las mejoras en los fundamentos económicos y la resiliencia” de la Argentina, que vinculó con la disciplina fiscal en momentos en que numerosos países enfrentan déficits elevados.
El equilibrio fiscal, en el centro del reconocimiento
La valoración del Fondo toca directamente el corazón del programa económico de Milei. Desde diciembre de 2023, el Gobierno sostiene que no existe estabilización duradera sin terminar con el déficit fiscal y con la necesidad de financiar desequilibrios permanentes mediante deuda o emisión monetaria.
El propio FMI reconoció en su revisión de 2026 que la política fiscal argentina se había mantenido prudente y consistente con el objetivo de equilibrio de caja. El organismo recordó que el sector público nacional había cerrado 2025 con superávit primario equivalente al 1,4% del PBI y resultado financiero positivo, mientras el Presupuesto 2026 mantenía como ancla el equilibrio de las cuentas.
La diferencia respecto de buena parte del escenario internacional también forma parte del mensaje de Georgieva. El Fondo viene advirtiendo sobre el crecimiento de la deuda pública mundial, el aumento del costo financiero y la dificultad de numerosos gobiernos para ordenar sus presupuestos, una situación que la titular del organismo volvió a mencionar durante las reuniones de Bangkok.
La tercera revisión todavía debe cerrarse
El respaldo político del FMI no implica que todas las negociaciones estén terminadas. Argentina y el organismo continúan trabajando para completar la tercera revisión del programa, paso necesario para que el Directorio habilite un nuevo desembolso cercano a u$s869 M.
La revisión incluye el análisis de las metas fiscales, monetarias y de acumulación de reservas. Durante el primer semestre, el Gobierno obtuvo un superávit primario de aproximadamente $6,29 billones, por debajo de la meta de $6,86 billones prevista en el acuerdo, diferencia que deberá ser abordada dentro de la evaluación técnica.
Esto obliga a diferenciar el fuerte reconocimiento recibido por la política de equilibrio fiscal de la evaluación puntual de cada objetivo cuantitativo acordado con el organismo.
El FMI recortó el crecimiento previsto para 2026
La reunión ocurrió, además, el mismo día en que el Fondo publicó una actualización menos favorable para la actividad económica argentina durante este año. La nueva proyección redujo el crecimiento esperado para 2026 del 3,5% al 2,1%, principalmente por una demanda interna más moderada y una actividad más débil durante los primeros tres trimestres.
El organismo espera, sin embargo, una recuperación desde el último trimestre y una aceleración durante 2027, apoyada en mejores términos de intercambio, inversiones y mayores exportaciones agrícolas y energéticas. Para el año próximo proyecta una expansión del 3,5% y una inflación promedio del 21,2%.
El reconocimiento fiscal y la corrección del pronóstico de crecimiento muestran dos dimensiones diferentes de la evaluación del Fondo: respaldo al ordenamiento de las cuentas públicas y, al mismo tiempo, cautela respecto de la velocidad de recuperación de la economía real.
Milei mantiene intacta su principal ancla
Para la Casa Rosada, el elogio tiene un valor adicional porque llega en medio de un contexto global caracterizado por déficits elevados, fuertes niveles de endeudamiento y mayores costos financieros.
El Gobierno considera que el déficit cero no es solamente una meta negociada con el FMI sino una decisión estructural destinada a impedir el regreso de los ciclos de emisión, inflación y endeudamiento que caracterizaron durante décadas a la economía argentina.
La tercera revisión todavía debe completarse y el Fondo mantiene advertencias sobre reservas, inflación y vulnerabilidad frente a shocks externos. Pero en Bangkok dejó planteado un reconocimiento concreto: la disciplina fiscal implementada bajo la administración Milei se convirtió en uno de los aspectos más valorados del programa argentino por la conducción del FMI.
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