Argentina y Estados Unidos firmaron un nuevo protocolo comercial y el acuerdo de Milei y Trump avanza hacia el Congreso

Pablo Quirno y el representante comercial estadounidense Jamieson Greer suscribieron en Washington un protocolo adicional al Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos. El entendimiento permitirá remitir el tratado al Congreso argentino y busca dar mayor previsibilidad al acceso de productos nacionales al mercado estadounidense.

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La relación económica entre Javier Milei y Donald Trump sumó este miércoles un nuevo paso concreto. El canciller Pablo Quirno firmó en Washington con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, un protocolo adicional al Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos, conocido como ARTI.

El documento permite avanzar con la remisión del acuerdo al Congreso argentino para su tratamiento y, según informó Quirno, reafirma las condiciones arancelarias pactadas entre ambos gobiernos para las exportaciones nacionales. Estados Unidos también reconoció formalmente el cumplimiento de los compromisos asumidos hasta el momento por la Argentina.

La firma se produjo durante la visita de Milei a Washington y profundiza una relación comercial que se aceleró desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.

Qué es el ARTI

El Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos fue firmado originalmente el 5 de febrero de 2026 por Quirno y Greer.

No se trata simplemente de una declaración diplomática. El entendimiento incorpora compromisos para reducir barreras arancelarias y regulatorias, facilitar importaciones y exportaciones, simplificar procedimientos aduaneros, armonizar determinados estándares y mejorar las condiciones para inversiones bilaterales.

Entre los sectores contemplados aparecen automóviles, medicamentos, productos químicos, maquinaria, tecnología, dispositivos médicos y numerosos productos agropecuarios. También incluye capítulos vinculados con propiedad intelectual, comercio digital, minerales críticos y seguridad económica.

El objetivo declarado de ambos gobiernos es reducir obstáculos al intercambio y ofrecer reglas de largo plazo para empresas de los dos países.

El nuevo protocolo despeja el camino al Congreso

La novedad de este miércoles es el protocolo adicional.

Quirno explicó que el instrumento permitirá enviar formalmente el ARTI al Congreso Nacional para su aprobación. La cuestión parlamentaria es especialmente importante porque los compromisos arancelarios requieren respaldo legislativo para adquirir mayor estabilidad jurídica.

“El protocolo consolida la previsibilidad para las exportaciones argentinas al mercado estadounidense”, afirmó el canciller, quien agregó que Washington ratificó el trato arancelario de Nación Más Favorecida para los productos argentinos bajo las condiciones acordadas.

Al cierre de este miércoles todavía no se había difundido públicamente el texto integral del nuevo protocolo, por lo que no estaban disponibles todos sus detalles técnicos ni una eventual fecha límite para el tratamiento parlamentario.

La carne argentina, uno de los ejemplos más concretos

Uno de los resultados más importantes de la relación comercial durante 2026 fue la ampliación del acceso de la carne vacuna argentina al mercado estadounidense.

Argentina contaba históricamente con una cuota de 20.000 toneladas. En febrero, Trump autorizó otras 80.000 toneladas adicionales para 2026, destinadas a carne magra, llevando el volumen preferencial total hasta las 100.000 toneladas para el año.

La medida abrió un mercado adicional de gran valor para los frigoríficos argentinos y forma parte de la estrategia del Gobierno para ampliar las exportaciones hacia Estados Unidos.

Quirno sostuvo además que entre enero y agosto las ventas argentinas al mercado norteamericano alcanzaron u$s6.570 M, un crecimiento interanual del 35%, y destacó que Estados Unidos se convirtió en el segundo destino de las exportaciones nacionales. La cifra fue difundida por el propio canciller al anunciar el protocolo.

Una apertura con beneficios y concesiones de ambos lados

El acuerdo no implica únicamente ventajas para los productos argentinos.

Argentina también asumió compromisos de apertura para bienes estadounidenses. Entre ellos se encuentran simplificaciones para el ingreso de automóviles, medicamentos, maquinaria y productos agrícolas, además del reconocimiento de determinados estándares estadounidenses o internacionales sin exigir procedimientos regulatorios duplicados.

En materia agropecuaria, el entendimiento contempla mayores facilidades para productos avícolas estadounidenses y simplificación de trámites para carne vacuna y porcina proveniente de ese país. También existen compromisos sobre propiedad intelectual y comercio digital.

Se trata, por lo tanto, de un acuerdo de apertura recíproca y no de una concesión unilateral de Washington a Buenos Aires.

El alineamiento político empieza a convertirse en acuerdos económicos

Milei definió desde el comienzo de su mandato a Estados Unidos como uno de los principales socios estratégicos de la Argentina, junto con Israel. Durante 2026 esa decisión política comenzó a trasladarse con mayor intensidad al terreno económico.

El Gobierno busca convertir la afinidad con Trump en mejores condiciones para exportar, acceso a capital, financiamiento e inversiones, particularmente en energía, minería, infraestructura, tecnología y minerales críticos.

Estados Unidos, al mismo tiempo, busca fortalecer socios confiables dentro de América Latina en un contexto de competencia comercial y estratégica creciente con China.

El ARTI refleja precisamente esa convergencia.

Ahora será el turno del Congreso

La firma de Quirno y Greer no cierra el proceso. Lo lleva a una nueva etapa.

El protocolo adicional permitirá que el acuerdo avance hacia el Congreso argentino, donde deberá conseguir respaldo para consolidar especialmente sus aspectos arancelarios.

Allí comenzará una discusión que excederá la relación personal entre Milei y Trump. Los legisladores tendrán que evaluar beneficios, concesiones y efectos sectoriales de un entendimiento llamado a definir una parte importante de la relación comercial entre ambos países durante los próximos años.

Para la Casa Rosada, el objetivo político es claro: integrar más profundamente a la Argentina con la principal economía del mundo, reducir barreras y sustituir décadas de proteccionismo por una estrategia basada en comercio, inversión y acceso a mercados.

El nuevo protocolo firmado en Washington es un paso más en esa dirección.

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