La oposición va por el DNU 70/23, quiere volver al pasado y pone bajo presión el corazón desregulador del programa de Milei
Diputados buscará este jueves rechazar el decreto que desde diciembre de 2023 modificó numerosas regulaciones económicas. El Senado ya lo había rechazado en 2024. La pelea alcanza al mercado de alquileres, la salud, la competencia comercial y otras reformas, aunque la eventual caída del DNU no implicaría automáticamente que todas las leyes derogadas vuelvan a entrar en vigencia.
La oposición intentará este jueves en la Cámara de Diputados darle el golpe parlamentario definitivo al DNU 70/2023, una de las primeras y más amplias reformas impulsadas por Javier Milei después de asumir la Presidencia.
El decreto ya fue rechazado por el Senado en marzo de 2024. Ahora, un proyecto presentado por los diputados santafesinos Esteban Paulón y Pablo Farías, de Provincias Unidas, busca que la Cámara baja haga lo mismo. Si Diputados lo rechaza, se completaría el procedimiento exigido por la Ley 26.122 para derogar un DNU mediante la decisión de ambas cámaras.
La sesión coincidirá con una jornada de fuerte presión en las calles. ATE convocó a un paro nacional, mientras organizaciones sindicales, universitarias, sectores del peronismo y agrupaciones de izquierda anunciaron movilizaciones hacia el Congreso. La Marcha Federal Universitaria también se desarrollará este jueves, haciendo confluir distintos reclamos contra el Gobierno.
Un decreto que cambió numerosas reglas económicas
El DNU 70 fue presentado por Milei como la primera gran herramienta para desarmar regulaciones acumuladas durante décadas. Entre otras medidas, derogó la Ley de Alquileres 27.551, eliminó la Ley de Góndolas y la Ley de Abastecimiento, modificó normas sobre tarjetas de crédito, medicina prepaga, obras sociales y contratos y estableció un principio general de mayor libertad económica.
En materia de alquileres, el cambio fue particularmente visible. Los propietarios e inquilinos recuperaron la posibilidad de acordar libremente duración, moneda, periodicidad y mecanismo de actualización de los contratos, dentro de los límites generales del Código Civil y Comercial.
El mercado respondió con un fuerte crecimiento de la oferta. Según el índice elaborado por Mercado Libre y la Universidad de San Andrés, en septiembre de 2026 la cantidad de departamentos ofrecidos en alquiler en el AMBA estaba 326,2% por encima de noviembre de 2023. El dato muestra una expansión de más de cuatro veces en el stock publicado durante ese período, aunque no permite atribuir todo el movimiento exclusivamente a una única medida.
Alquileres: una precisión clave
La oposición presenta el rechazo del DNU como una forma de revertir las transformaciones impulsadas por Milei. Sin embargo, jurídicamente hay una diferencia importante que conviene aclarar.
La Ley 26.122 establece que el rechazo de ambas cámaras deroga el DNU hacia adelante y preserva los derechos adquiridos durante su vigencia. Pero eso no significa necesariamente que cada ley que el decreto derogó vuelva automáticamente a existir.
El propio Poder Ejecutivo sostuvo ese criterio en 2025, cuando otros decretos fueron rechazados por el Congreso: la eliminación de la norma derogatoria no “revive” por sí sola la legislación anterior, salvo que se disponga expresamente su restitución. En consecuencia, tumbar el DNU 70 abriría un escenario de fuerte incertidumbre jurídica y política, pero no equivaldría automáticamente a reinstalar la vieja Ley de Alquileres tal como estaba redactada.
El Congreso podría, naturalmente, sancionar nuevas leyes para restablecer regulaciones anteriores o establecer otras diferentes.
También están en juego salud y competencia
El decreto modificó asimismo el funcionamiento de las obras sociales y prepagas. Una de las reformas posteriores permitió a los trabajadores elegir con mayor libertad entre distintos agentes del seguro de salud, eliminando la obligación de permanecer inicialmente en la obra social correspondiente a su actividad.
También se eliminaron o redujeron intervenciones estatales sobre precios y comercialización. La Ley de Abastecimiento, por ejemplo, otorgaba amplias facultades al Estado para intervenir frente a determinadas situaciones de mercado, mientras la Ley de Góndolas imponía condiciones sobre cómo los supermercados debían distribuir los productos en sus estantes.
El DNU buscó reemplazar ese modelo por otro basado en mayor competencia y menor intervención administrativa. Sus críticos sostienen que esa desregulación debilitó herramientas de protección para consumidores y trabajadores; el Gobierno, por el contrario, considera que aquellas normas funcionaban como mecanismos de control político sobre contratos y empresas.
La disputa excede al decreto
Parte de las reformas iniciadas con el DNU fue posteriormente desarrollada mediante otras normas, leyes y reglamentaciones. Por eso, incluso si Diputados completa el rechazo, no necesariamente desaparecerá de un día para otro toda la arquitectura desreguladora construida desde diciembre de 2023.
La discusión tiene, de todos modos, un enorme peso político. El DNU 70 fue el documento con el que Milei fijó desde el comienzo de su gestión la orientación económica que pretendía imprimirle al país: menos regulaciones, mayor libertad contractual, reducción de estructuras estatales y apertura de mercados.
La oposición buscará este jueves quitarle vigencia a aquella pieza fundacional, mientras las calles alrededor del Congreso reunirán reclamos universitarios, gremiales y políticos.
El resultado puede convertirse en uno de los enfrentamientos legislativos más relevantes del año. Y aunque jurídicamente no implique regresar automáticamente al escenario de diciembre de 2023, un rechazo definitivo del DNU sí significaría un golpe institucional importante contra uno de los principales instrumentos utilizados por Milei para poner en marcha su programa de desregulación.
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