Macri se subió a la chicana impositiva de Passaglia contra Milei y terminó borrando el tuit

El expresidente respaldó la propuesta del intendente de San Nicolás de eliminar la Tasa de Seguridad e Higiene si la Nación deja de cobrar IVA sobre compras y obras municipales. Después de una fuerte reacción en redes, eliminó el mensaje. La iniciativa, además, no depende solamente del Ejecutivo: modificar el IVA requiere pasar por el Congreso y afecta recursos coparticipables.

Macri Passaglia

Mauricio Macri volvió a quedar en medio de la tensión entre el PRO y La Libertad Avanza después de respaldar públicamente una provocación del intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia, contra Javier Milei y borrar pocas horas más tarde el mensaje con el que había celebrado la iniciativa.

Passaglia lanzó la consigna “IVA 0. TASA 0” y desafió al Gobierno nacional a dejar de cobrar IVA sobre las compras, servicios y obras que realizan los municipios. A cambio, aseguró que San Nicolás eliminaría la Tasa de Seguridad e Higiene que pagan comercios, PyMEs e industrias.

“Bajar los impuestos que cobran otros es fácil”, escribió el intendente antes de dirigir el desafío directamente a Milei. Macri recogió la propuesta, la definió como una “gran” iniciativa y destacó la posibilidad de reducir simultáneamente la carga nacional y municipal. Más tarde, después de una avalancha de críticas, eliminó la publicación.

La propuesta tiene una dificultad que la chicana omite

La idea de bajar impuestos puede resultar atractiva, pero el mecanismo planteado por Passaglia está lejos de depender de una simple decisión presidencial.

El IVA es un impuesto nacional coparticipable, por lo que una exención específica para las compras municipales afectaría también recursos que luego se distribuyen entre las provincias. Además, una modificación de esa naturaleza debería atravesar el Congreso.

Macri, de hecho, había reconocido en su propio mensaje que sería necesaria una ley.

La discusión, entonces, no pasa por si es deseable reducir la presión tributaria —un objetivo que el propio Milei convirtió en bandera— sino por presentar como equivalente una tasa municipal decidida localmente y un impuesto nacional cuya recaudación se distribuye entre distintas jurisdicciones.

Passaglia planteó que, por cada $1.000.000 que el municipio destina a materiales para una obra, otros $210.000 corresponden al IVA, y utilizó ese ejemplo para reclamar una exención sobre compras públicas.

Desde el oficialismo libertario, en cambio, vienen reclamando que provincias y municipios acompañen la reducción de impuestos nacionales bajando sus propias tasas y gastos, sin condicionar una cosa a la otra.

Macri quiso marcarle la cancha a Milei y retrocedió

El episodio resulta especialmente significativo por el momento político.

Macri viene tomando distancia de La Libertad Avanza en distintos temas y el PRO mantiene negociaciones y disputas con los libertarios en varias jurisdicciones. La propuesta de Passaglia le ofrecía una oportunidad para sumarse al reclamo de menor presión impositiva y, al mismo tiempo, cuestionar al Gobierno desde su propio discurso.

El problema fue que el mensaje terminó abriendo un frente difícil de defender.

Usuarios libertarios señalaron que Milei ya redujo y eliminó distintos impuestos nacionales desde 2023, mientras gobiernos provinciales y municipales continuaron aumentando tasas o creando nuevas cargas. El debate derivó rápidamente hacia qué nivel del Estado está dispuesto efectivamente a resignar gasto y recaudación.

Macri optó finalmente por borrar su publicación.

Passaglia, por su parte, mantuvo el desafío y envió formalmente una carta al ministro Luis Caputo proponiendo el esquema.

Bajar impuestos sí; trasladar responsabilidades, no

El debate deja una discusión interesante para quienes defienden una agenda de menor presión tributaria.

Eliminar tasas municipales puede beneficiar directamente a comercios, industrias y PyMEs. Reducir impuestos nacionales también. Pero hacerlo exige definir simultáneamente qué gasto deja de financiarse y qué jurisdicción resigna recursos.

La propuesta de Passaglia busca obligar a Nación a realizar primero una concesión para que el municipio haga después la propia. Ese condicionamiento explica buena parte de las críticas.

La agenda libertaria plantea exactamente el razonamiento inverso: cada nivel estatal debe hacerse responsable de su gasto, sus impuestos y sus tasas, en lugar de justificar cargas propias por la existencia de tributos ajenos.

Macri intentó utilizar la iniciativa para marcar una diferencia con Milei. El resultado fue bastante menos contundente de lo esperado: celebró públicamente la chicana y terminó eliminando su propio mensaje horas después.

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