Una estudiante de la UNT aseguró que pintó un retrato de Milei con materia fecal humana
La joven participó de la Marcha Federal Universitaria en Tucumán y exhibió una intervención artística realizada, según su propio relato, con excremento. Ante las cámaras afirmó que anteriormente había utilizado el mismo material para realizar un cuadro del Presidente.
La Marcha Federal Universitaria de Tucumán dejó una escena que terminó desplazando parte de la discusión presupuestaria hacia una polémica bastante diferente.
Una estudiante de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) afirmó públicamente que realizó un cuadro del presidente Javier Milei utilizando materia fecal humana y explicó que ya había empleado ese mismo material para una intervención que llevó a la movilización.
La joven participaba de la protesta universitaria que recorrió San Miguel de Tucumán desde el Rectorado de la UNT hasta Plaza Independencia. Distintos medios locales registraron que estudiantes de Artes realizaron intervenciones contra Milei y Donald Trump durante la jornada.
«Pinté un cuadro de Milei con caca humana»
Durante una entrevista realizada en la movilización, la estudiante explicó el origen de su propuesta y relató que había tomado la idea de un desfile denominado «La Materia Fecal».
Después describió directamente el material utilizado. “Yo pinté un cuadro de Milei con caca humana”, aseguró.
La obra que llevaba durante la protesta no era, según su propio relato, aquel retrato del mandatario, sino una bandera confeccionada también con materia fecal. La existencia y composición material del cuadro de Milei se conocen por el testimonio de la propia estudiante; no surgió una verificación independiente del objeto mencionado.
La joven también contó que es la primera integrante de su familia que estudia en una facultad y presentó la intervención como una expresión artística y política.
De la protesta universitaria a la provocación
La manifestación tucumana formó parte de la Quinta Marcha Federal Universitaria, convocada para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y mejoras salariales para docentes y no docentes.
La UNT había adherido institucionalmente a la convocatoria, mientras estudiantes, gremios y trabajadores marcharon con consignas contra la política educativa del Gobierno nacional.
Dentro de ese marco aparecieron expresiones mucho más provocadoras que el reclamo presupuestario.
La intervención de la estudiante de Artes se inscribe en una modalidad de protesta que busca deliberadamente incomodar mediante recursos escatológicos y representaciones ofensivas de figuras políticas.
Eso puede ser presentado por sus autores como una manifestación artística amparada por la libertad de expresión. También puede ser criticado por su contenido, su calidad o su intención política. Lo que resulta difícil es confundirlo con una explicación sobre presupuesto universitario.
La universidad también quedó metida en la polémica
El episodio generó repercusión porque la protagonista se presentó expresamente como estudiante de una universidad pública mientras defendía la intervención como producción artística.
Eso no significa que la Universidad Nacional de Tucumán haya organizado, financiado o respaldado institucionalmente el cuadro, algo para lo que no existe evidencia en el material conocido. La universidad sí participó y adhirió a la Marcha Federal, pero la acción corresponde a la estudiante que la realizó.
La distinción es importante.
Una universidad pública reúne estudiantes con posiciones políticas y producciones artísticas muy diferentes. La expresión de uno de ellos no puede adjudicarse automáticamente a toda la institución.
Pero el caso inevitablemente alimenta otro debate: qué tipo de expresiones se presentan como arte dentro del ámbito universitario y qué relación guardan con los reclamos que movilizan al sistema educativo.
Otra postal de una protesta que terminó excediendo a las universidades
La movilización del jueves había sido convocada alrededor del financiamiento universitario, pero en distintos puntos del país terminó incorporando consignas contra el DNU 70, enfrentamientos políticos y episodios que poco tenían que ver con los presupuestos de las casas de estudio.
En Buenos Aires, la jornada terminó con disturbios frente al Congreso. En Tucumán, una de las imágenes que alcanzó repercusión nacional fue la de una estudiante explicando frente a una cámara que había utilizado excremento para representar al Presidente.
El reclamo por las universidades seguirá teniendo una discusión concreta sobre recursos, salarios, auditorías y prioridades presupuestarias.
Pero la escena tucumana dejó otra pregunta instalada: cuando una protesta pretende defender el prestigio de la educación superior, ¿cuánto contribuye a esa causa convertir un retrato presidencial hecho con materia fecal en una de sus imágenes más difundidas?
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