ROVIAL: otra empresa con “suerte” que siempre gana las licitaciones del gobierno provincial
Otra empresa que aparece en la causa cuadernos está ganando las licitaciones en Santa Fe y varias de ellas con precios por encima del presupuesto.
La constructora ROVIAL aparece como adjudicataria favorita del gobierno de la provincia de Santa Fe durante la gestión de Maximiliano Pullaro. Los registros oficiales muestran su intervención en contrataciones de montos millonarios y es curioso que algunos de ellos son adjudicados con sobreprecios y con un pliego ultradetallado para que lo gane la misma.

Nuevamente una empresa santafesina con vínculos en la causa cuadernos
Su trayectoria presenta un antecedente anterior que merece atención: en 2018, el nombre de ROVIAL apareció, como Pietroboni, entre las empresas santafesinas mencionadas en información atribuida al financista Ernesto Clarens, en el contexto de la causa conocida como los cuadernos de las coimas.
En ese material se consignó un monto de $130 millones atribuido a ROVIAL en relación con presuntos pagos ilegales investigados en el contexto de la causa.
En febrero de 2026, una unión transitoria integrada por Obring, ROVIAL y Edeca presentó una oferta cercana a los $79.888 millones para el segundo tramo del tercer carril de la autopista Rosario–Santa Fe.
Siempre el mismo patrón de adjudicaciones: sobreprecios y pliegos direccionados
Es llamativo como la transparencia se limita a publicar los resultados de una licitación. pero no cuánto se ejecutó efectivamente, qué modificaciones se autorizaron, cuánto se pagó y qué controles se realizaron sobre las obras. Además, se ve un patrón especifico con pliegos direccionados donde siempre las empresas ganadoras son amigas del poder.
En esta linea, con la repavimentación integral de 38,6 kilómetros de la Ruta Provincial 39, en el departamento San Justo desde el arroyo Saladillo Amargo hasta el río Salado apareció claramente el sistema de licitaciones del gobierno de Maximiliano Pullaro.
Con un presupuesto oficial de $54.049 millones y diez empresas participantes, ROVIAL no solo presentó impugnaciones contra competidores, sino que terminó adjudicándose la obra por aproximadamente $54.858 millones, el monto anunciado para el contrato quedó aproximadamente $809 millones por encima del presupuesto oficial, una diferencia del 1,5 %.
Son muchas las voces del entorno que afirman que no se estaría garantizando una competencia real y que deberían haber detalles de cómo se administra el proceso de manera que las beneficiadas no sean las mismas empresas cercanas de siempre.
Maximiliano Pullaro puso como lema “cuando no se roba la plata alcanza” pero él no tiene transparencia, y junto al ministro Lisandro Enrico deberían explicar los criterios aplicados, las condiciones de los pliegos y cada decisión que define a los ganadores, por qué varias obras aparecen con sobreprecios y siempre ganan las mismas ¿o se olvida que es obra pública? Cuando los mismos nombres se repiten en contratos millonarios, la obligación del Estado no es pedir confianza: es demostrar, con documentos, que no hubo privilegios ni ventajas indebidas y eso, en Santa Fe no pasa.
