Milei destrabó las represas de Santa Cruz tras años de parálisis: prevén 4.000 puestos de trabajo
El Gobierno nacional avanzó con la reactivación del complejo hidroeléctrico que debía estar terminado en 2023. Tras resolver conflictos contractuales y liberar un primer desembolso de $45.000 millones, se firmaron nuevos acuerdos con la constructora china Gezhouba y la Provincia para recuperar las obras, con prioridad para la contratación de trabajadores santacruceños.
El Gobierno de Javier Milei dio un nuevo paso para poner fin a la parálisis de las represas hidroeléctricas de Santa Cruz, uno de los proyectos energéticos más importantes de la Argentina, cuya construcción comenzó durante el kirchnerismo y terminó acumulando años de demoras, conflictos contractuales y sobrecostos.
La administración nacional consiguió destrabar parte del financiamiento y acordar nuevas condiciones para retomar las obras junto con la empresa china Gezhouba y el Gobierno provincial de Claudio Vidal. La reactivación contempla la generación de hasta 4.000 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos.
El proyecto, licitado en 2013 durante la presidencia de Cristina Kirchner, debía estar terminado en 2023. Sin embargo, sucesivos incumplimientos, controversias económicas y problemas de financiamiento provocaron retrasos que desembocaron en la paralización de los trabajos hacia fines de aquel año.
Ahora, después de una extensa negociación entre Energía Argentina (ENARSA), el consorcio constructor y las autoridades provinciales, el complejo vuelve a contar con un esquema de financiamiento y acuerdos laborales destinados a recuperar su ejecución.
Uno de los avances concretos fue la transferencia de $45.000 millones a Gezhouba, realizada a fines de agosto con fondos provenientes del financiamiento chino. El desembolso permitió comenzar a resolver obligaciones pendientes y preparar las condiciones para el regreso de los trabajadores.
Un proyecto que debía estar terminado hace tres años
Las represas fueron concebidas para aprovechar el potencial hidroeléctrico del río Santa Cruz mediante dos centrales: Jorge Cepernic, anteriormente denominada La Barrancosa, y Cóndor Cliff, conocida también como Néstor Kirchner.
La primera presenta el mayor grado de ejecución, con aproximadamente 46% de avance, y será priorizada durante esta nueva etapa. El proyecto contempla una potencia instalada de 360 megavatios (MW) y una generación estimada de 1.860 GWh anuales, que se incorporarán al Sistema Argentino de Interconexión.
La finalización de Jorge Cepernic está proyectada para 2030, mientras que la continuidad de Cóndor Cliff dependerá del desarrollo del programa integral de obras y de la disponibilidad del financiamiento correspondiente.
Según las estimaciones difundidas sobre el complejo, ya se ejecutaron alrededor de US$1.800 millones, mientras completar ambas centrales demandaría inversiones adicionales cercanas a US$4.000 millones.
Uno de los principales obstáculos fue la acumulación de reclamos contractuales derivados de modificaciones en los costos y falta de actualización de precios. Las controversias se arrastraban desde años anteriores y habían dificultado el avance de un proyecto financiado principalmente mediante créditos de entidades chinas.
El Gobierno nacional avanzó durante 2026 en la resolución de esas diferencias, mientras la Provincia acompañó las negociaciones para garantizar que la reactivación se traduzca en actividad económica y empleo local.
Empleo santacruceño y nuevos acuerdos para recuperar las obras
El 5 de noviembre, representantes del Gobierno nacional, la administración santacruceña, la UTE constructora y la UOCRA firmaron nuevos acuerdos para establecer las condiciones laborales y operativas del reinicio.
El esquema contempla aproximadamente 1.800 empleos directos y otros 2.200 indirectos, además de oportunidades para empresas vinculadas con transporte, construcción, suministro de materiales y servicios.
Uno de los puntos centrales es la aplicación del régimen 90/10, mediante el cual se establece que el 90% de la mano de obra deberá corresponder a trabajadores de Santa Cruz. Los empleados tendrán que acreditar residencia efectiva en la provincia y estar inscriptos en el Sistema de Registro de Empleo Local.
También se acordó favorecer la participación de proveedores provinciales, con el objetivo de que parte de los recursos destinados a la construcción impacten sobre las PyMEs y el entramado productivo santacruceño.
La nueva etapa representa un intento de recuperar una inversión energética de gran escala que quedó inconclusa después de más de una década de ejecución. Aunque los acuerdos no significan que las dos centrales estén terminadas ni que se haya recuperado plenamente el ritmo de construcción, establecen condiciones concretas para avanzar.
Para la gestión de Milei, el desafío será transformar la normalización contractual y financiera en obras efectivas, generación eléctrica y empleo.
Después de años de demoras y de una paralización que se extendía desde 2023, las represas de Santa Cruz vuelven a tener un camino definido para su reactivación, con fondos transferidos, acuerdos de trabajo y la central Jorge Cepernic como prioridad para recuperar una infraestructura energética estratégica para el país.
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