Terremoto político en Paraguay: destituyeron y detuvieron a Santiago Peña y asumió Pedro Alliana

El Senado paraguayo aprobó por unanimidad la destitución del mandatario en medio del escándalo financiero de Ueno Bank. Horas después, la Fiscalía ordenó su detención domiciliaria por presunta lesión de confianza y otros posibles delitos. El vicepresidente Pedro Alliana juró como nuevo presidente y completará el mandato hasta agosto de 2028.

Santiago Peña

Paraguay atravesó un cambio de gobierno de enorme magnitud después de que el Congreso destituyera al presidente Santiago Peña mediante un juicio político y la Fiscalía ordenara su detención en el marco de una investigación vinculada con el colapso de Ueno Bank.

La crisis institucional culminó durante la noche del viernes 6 de noviembre, cuando el hasta entonces vicepresidente Pedro Alliana prestó juramento ante ambas cámaras del Congreso y asumió formalmente la Presidencia de la República.

El desenlace se produjo después de que el Senado declarara a Peña responsable de mal desempeño de sus funciones, mediante una votación unánime de los legisladores presentes. La decisión puso fin anticipadamente a su gobierno y abrió paso a la sucesión constitucional.

Horas después, el Ministerio Público dispuso la detención del exmandatario dentro de la causa penal N.º 92/2026, relacionada con presuntos hechos punibles de lesión de confianza y otros delitos.

La Fiscalía ordenó que Peña permaneciera detenido en su domicilio hasta quedar a disposición de la unidad especializada en Delitos Económicos y Anticorrupción. La medida también alcanzó a Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, investigado dentro del mismo expediente.

El derrumbe de Ueno Bank arrastró al Gobierno

El juicio político tuvo como principal detonante la grave crisis financiera desencadenada por el colapso de Ueno Bank, una entidad cuya situación generó preocupación entre millones de clientes y fuertes cuestionamientos sobre la actuación de los organismos estatales de supervisión.

Las denuncias apuntan a presuntos conflictos de intereses, irregularidades en la regulación bancaria, utilización de recursos públicos y eventuales maniobras destinadas a favorecer determinadas operaciones financieras.

Peña estuvo vinculado societariamente con el grupo propietario de Ueno Bank y, según los antecedentes difundidos, mantuvo participaciones hasta marzo de 2025. Esa relación quedó bajo análisis de los investigadores por posibles conflictos de intereses durante su ejercicio de la Presidencia.

La Fiscalía también abrió expedientes relacionados con la colocación de fondos públicos en la entidad y las actuaciones del Banco Central del Paraguay, donde se realizaron diligencias para obtener documentación.

En paralelo, los investigadores avanzaron sobre empresas vinculadas con el banco, incautaron bienes y desarrollaron procedimientos relacionados con presuntas operaciones financieras irregulares.

Peña rechazó haber cometido delitos y sostuvo que la crisis bancaria debía ser abordada desde los organismos regulatorios correspondientes. La destitución política y la detención no equivalen a una condena penal, por lo que las responsabilidades criminales todavía deberán determinarse judicialmente.

Alliana asumió y completará el mandato hasta 2028

La salida de Peña llegó después de una secuencia política particularmente acelerada. El mandatario había presentado previamente su renuncia, pero el Congreso no concluyó el trámite para aceptarla y continuó con el proceso de juicio político.

Su defensa solicitó una prórroga de 72 horas para preparar los argumentos, al sostener que el tiempo disponible para responder a la acusación era insuficiente. El Senado rechazó el pedido y avanzó con el procedimiento que terminó en la destitución.

Con Peña apartado, Pedro Alliana, también perteneciente al Partido Colorado, asumió la conducción del Ejecutivo en una sesión solemne presidida por el titular del Congreso, Basilio Núñez.

El nuevo presidente deberá completar el período constitucional 2023-2028, en medio de una crisis que combina investigaciones judiciales, protestas de ahorristas y fuertes cuestionamientos sobre las instituciones de control financiero.

El desafío inmediato de Alliana será recuperar la estabilidad política y atender las consecuencias del colapso bancario, mientras las autoridades económicas buscan evitar que la crisis se extienda al resto del sistema financiero paraguayo.

En menos de una semana, Paraguay pasó de tener un presidente bajo fuertes cuestionamientos a concretar su destitución y ordenar su detención.

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