La CGT llega a Nueva York: Mamdani anuncia supermercados estatales con alimentos 30% más baratos
El proyecto de supermercados municipales de Mamdani reabre el debate sobre la intervención estatal en los precios de los alimentos, con la promesa de abaratar el costo de vida. Sin embargo, experiencias como las de Argentina y Venezuela muestran que este tipo de políticas terminan en distorsiones de mercado y resultados económicos negativos.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, presentó este lunes uno de los proyectos más ambiciosos de su agenda económica: la creación de cinco supermercados municipales, uno por cada distrito de la ciudad, con una canasta de productos esenciales cuyos precios estarán fijados un 30% por debajo de los valores habituales del mercado.
Según explicó el mandatario, el beneficio alcanzará a todos los compradores, sin importar su nivel de ingresos. La canasta incluirá frutas y verduras frescas, carnes, pescados, lácteos, huevos, pan y alrededor de veinte categorías adicionales de productos básicos. Los precios de esos artículos se actualizarán de manera periódica, pero permanecerán estables durante cada mes.
Mamdani aseguró que la medida permitirá reducir el gasto promedio en alimentos de los neoyorquinos en unos 90 dólares mensuales, equivalente a aproximadamente 1.000 dólares al año.
El plan contempla una inversión pública de 70 millones de dólares. La ciudad aportará los locales, cubrirá el alquiler y los impuestos inmobiliarios y financiará la adecuación inicial de los establecimientos. Posteriormente, empresas privadas seleccionadas mediante licitación serán las encargadas de operar los supermercados, contratar al personal, abastecer las góndolas y administrar el funcionamiento diario bajo estándares fijados por el municipio.
El primer supermercado abriría en el barrio de Hunts Point, en el Bronx, hacia fines de 2027. Luego se sumarán locales en East Harlem, Brooklyn, Queens y Staten Island.
Entre las particularidades del proyecto, el alcalde confirmó que estos supermercados no venderán cigarrillos, bebidas alcohólicas, comidas preparadas ni boletos de lotería, productos que suelen representar una parte importante de las ganancias de muchos comercios privados.
Un proyecto que genera fuertes críticas
La iniciativa despertó una rápida reacción de economistas, comerciantes y analistas, quienes cuestionan que el Estado subsidie directamente establecimientos que competirán con supermercados y pequeños comercios privados.
Los críticos sostienen que los supermercados operan con márgenes de ganancia muy reducidos y que ofrecer productos un 30% más baratos solo es posible mediante subsidios públicos. También advierten que esta política puede generar una competencia desigual frente a los negocios privados, desincentivar inversiones, afectar la rentabilidad del sector y provocar cierres de comercios con la consecuente pérdida de puestos de trabajo.
La fijación artificial de precios distorsiona las señales del mercado, dificulta la asignación eficiente de recursos y trasladar el costo de los descuentos a los contribuyentes.
El antecedente de otros países

Las políticas de control o intervención sobre los precios de los alimentos han sido implementadas en distintos países con resultados muy diversos.
En países como Argentina y Venezuela se aplicaron durante años programas de controles de precios sobre numerosos productos de consumo masivo. Esto generó desabastecimiento de productos, mercados paralelos y reducción de la oferta e incentivos negativos para la inversión.
El fracaso inminente
Mientras la administración de Mamdani considera que los supermercados municipales serán una herramienta para aliviar el bolsillo de los consumidores, sus detractores advierten que una mayor intervención estatal en el mercado puede generar distorsiones económicas, afectar la competencia y producir consecuencias no deseadas para el comercio privado.
La efectividad del modelo comenzará a ponerse a prueba cuando el primer establecimiento abra sus puertas en el Bronx a finales de 2027.
