Escándalo en el Senado de Estados Unidos: Fauci evitó responder sobre el origen del COVID-19

El exdirector del NIAID se negó a responder las preguntas del Senado sobre el origen del COVID-19. La audiencia terminó con uno de sus abogados expulsado y Rand Paul anticipando posibles consecuencias legales.

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La comparecencia del doctor Anthony Fauci ante el Senado de los Estados Unidos marcó este miércoles un punto de quiebre en la investigación sobre la gestión de la pandemia y los orígenes del virus SARS-CoV-2. Lejos de brindar las respuestas esperadas, el exasesor médico invocó 111 veces la Quinta Enmienda de la Constitución y se negó a contestar las preguntas formuladas por la comisión, desatando una tormenta política en el Capitolio.

La sesión expuso el nivel de hostilidad y polarización que todavía rodea la figura de Fauci. Para los legisladores republicanos, su silencio fortalece las sospechas de ocultamiento de información; para los demócratas, la audiencia fue un acto de persecución política diseñado para humillar al infectólogo.

El escudo de la Quinta Enmienda y la “obsesión desquiciada”

Fauci llegó a la audiencia acompañado por un equipo de siete abogados y leyó una declaración inicial en la que justificó su decisión de guardar silencio. El exfuncionario argumentó que la comisión, presidida por el senador republicano Rand Paul, buscaba tenderle una “trampa judicial”.

“Cualquier persona razonable que haya seguido su obsesión desquiciada conmigo llegaría fácilmente a la misma conclusión”, declaró Fauci al leer su texto. Además, recordó su trayectoria: “Trabajé en los Institutos Nacionales de Salud durante más de 54 años […]. Testifiqué ante comités del Senado y la Cámara de Representantes más de 200 veces”.

El médico afirmó que le dolía tomar esta medida debido a su historial de cooperación, pero sostuvo que la única razón por la que había sido citado era para que dijera “algo, cualquier cosa que pudiera justificar sus repetidas promesas públicas de que acabe tras las rejas”.

Acto seguido, ante cada interrogante planteado por Paul y por otros senadores, Fauci se limitó a invocar su derecho constitucional a no incriminarse.

Choque directo, expulsión y amenazas legales

La negativa sistemática a declarar enfureció a Rand Paul. El senador acusó a Fauci de obstruir una investigación parlamentaria y advirtió que su silencio traería “repercusiones”.

El momento de mayor tensión ocurrió cuando uno de los abogados de Fauci, identificado como David Schertler, intentó intervenir para defender a su cliente de las acusaciones del senador.

Paul cortó la intervención de inmediato: “Está siendo disruptivo. Otra palabra y se va”, ordenó el legislador antes de pedir a la seguridad del Senado que escoltara al letrado fuera del recinto.

“Que conste en actas que el doctor Fauci seguirá contando con el asesoramiento de los otros seis abogados que trajo hoy”, ironizó Paul.

En el marco legal estadounidense, mentir ante el Congreso puede constituir un delito. La negativa a responder, por su parte, podría derivar en una resolución por desacato si la comisión considera que la invocación de la Quinta Enmienda no estaba debidamente justificada.

El expresidente Joe Biden otorgó a Fauci un indulto preventivo en enero de 2025. Sin embargo, esa medida no necesariamente lo protegería frente a eventuales delitos cometidos después de esa fecha, como un falso testimonio u otra conducta surgida durante una nueva comparecencia.

La Comisión de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales deberá votar si avanza con una resolución por desacato contra Fauci.

Los diarios personales y la furia de Trump

El terreno para la audiencia se preparó durante los días previos, cuando Rand Paul publicó más de 1.000 páginas del diario personal de Fauci. El objetivo, según el senador, era demostrar que “lo que escribió en privado y lo que contó al país son dos historias diferentes”.

Los documentos contienen anotaciones sobre las decisiones tomadas durante la pandemia, el cierre de escuelas, el origen del coronavirus y las discusiones internas entre científicos y funcionarios.

Paul sostuvo que algunas de esas anotaciones contradicen las declaraciones públicas de Fauci. Entre otros puntos, recordó que el infectólogo afirmó públicamente que no había tenido responsabilidad directa en el cierre de las escuelas, mientras que sus registros describen conversaciones mantenidas con autoridades locales durante 2020.

Los escritos también expusieron duras críticas hacia Donald Trump, a quien Fauci describió como “fuera de control”, “incorregible” y “una vergüenza total”.

La respuesta de Trump, actual presidente de Estados Unidos, llegó antes de la audiencia a través de Truth Social. El mandatario calificó a Fauci de “loco” y afirmó que sus recomendaciones habían sido desastrosas.

Trump aseguró que debió anular varias de sus directivas durante la pandemia y acusó al exfuncionario de proteger sistemáticamente a China frente a la hipótesis de una fuga de laboratorio.

“Advertí a Biden que Fauci no valía nada, o no tenía ni idea, o era deshonesto, pero Biden le otorgó un poder destructivo enorme”, escribió el presidente estadounidense.

La matriz de las acusaciones

El trasfondo de la negativa a testificar se encuentra en las graves acusaciones formuladas por Rand Paul y otros legisladores republicanos contra el exdirector del NIAID por las investigaciones realizadas en el Instituto de Virología de Wuhan.

El origen del SARS-CoV-2 todavía continúa bajo debate. Algunas agencias estadounidenses consideran posible un incidente relacionado con un laboratorio, mientras que otros organismos y numerosos científicos se inclinan por un origen zoonótico, es decir, un salto natural del virus desde animales hacia seres humanos.

Entre los principales cuestionamientos impulsados contra Fauci aparecen:

Falso testimonio: los republicanos lo acusan de haber mentido bajo juramento al Congreso sobre la financiación estadounidense de investigaciones realizadas en China.

Ganancia de función: Paul sostiene que los Institutos Nacionales de Salud financiaron experimentos destinados a modificar virus en laboratorios chinos. Fauci rechaza categóricamente que esos trabajos encuadren en la definición de investigaciones peligrosas de ganancia de función.

Ocultamiento de información: los legisladores investigan si existió falta de transparencia sobre el posible vínculo entre los experimentos financiados por Estados Unidos y el origen del COVID-19.

Destrucción de evidencia: también se investigan denuncias sobre una presunta eliminación de documentos oficiales o el ocultamiento de comunicaciones internas vinculadas con la gestión temprana de la emergencia.

Mensajes contradictorios: Fauci es cuestionado por los cambios en las directrices sanitarias públicas, especialmente sobre el uso de mascarillas, las restricciones y el cierre de escuelas, que generaron confusión y graves consecuencias económicas y sociales.

El futuro parlamentario y judicial de Anthony Fauci quedó ahora en manos de la comisión presidida por Rand Paul, que deberá someter a votación si avanza formalmente con una resolución por desacato al Congreso, en lo que promete convertirse en uno de los capítulos más explosivos de la era posterior a la pandemia.

Ignacio Weisser
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