El kirchnerismo copia el «Ejército de Lula» y prepara su ofensiva contra Milei para 2027

Sectores del PJ comenzaron a importar el modelo del “Ejército de Lula”, la gigantesca red de WhatsApp comandada por André Janones que coordinó millones de militantes durante el balotaje brasileño. Con la mira puesta en Javier Milei, ya promocionan un “Ejército del Peronismo” para disputar las redes sociales y reconstruir una militancia digital rumbo a 2027.

Kirchnerismo

El peronismo argentino encontró en la remontada electoral de Luiz Inácio Lula da Silva un nuevo modelo para intentar recuperar el terreno político que perdió frente a Javier Milei: organizar millones de militantes mediante WhatsApp, coordinar contenidos en redes sociales y convertir cada teléfono celular en una herramienta de campaña.

Apenas terminado el balotaje brasileño, sectores vinculados al PJ comenzaron a promocionar en Argentina el denominado “Ejército del Peronismo”, una estructura inspirada abiertamente en el dispositivo digital desarrollado por el diputado brasileño André Janones durante las semanas previas a la segunda vuelta.

El esquema busca copiar una maquinaria que en Brasil pasó en pocas semanas de unas decenas de miles de seguidores a superar los 10 millones de integrantes, con órdenes diarias para viralizar publicaciones, instalar temas, realizar búsquedas, comentar contenidos y multiplicar mensajes de campaña.

El propio Lula celebró públicamente el funcionamiento del canal y bautizó a Janones como su “general” después de conseguir revertir la derrota sufrida frente a Flávio Bolsonaro en la primera vuelta.

Ahora, parte del peronismo quiere importar el método.

Del aparato territorial al “ejército” de WhatsApp

Durante décadas, el PJ construyó buena parte de su poder mediante sindicatos, intendencias, gobernaciones, organizaciones sociales y estructuras territoriales. El problema apareció cuando la batalla política comenzó a trasladarse masivamente hacia X, Instagram, TikTok, YouTube y WhatsApp, espacios donde el crecimiento libertario encontró una ventaja evidente.

Milei construyó buena parte de su expansión política sin disponer inicialmente de gobernadores, intendentes ni una estructura partidaria tradicional comparable con la del peronismo.

La militancia digital libertaria convirtió entrevistas, discursos, fragmentos televisivos y contenidos producidos por usuarios en material de circulación masiva, mientras los partidos tradicionales tardaban en comprender el fenómeno.

El peronismo ahora busca responder copiando una estrategia que funcionó para la izquierda brasileña.

El llamado “Ejército de Lula”, coordinado por Janones, utilizó un canal centralizado de WhatsApp para repartir diariamente “misiones” entre sus seguidores. Desde allí se pedía impulsar hashtags, buscar determinadas palabras en Google, compartir videos, comentar publicaciones y llevar determinados temas hacia otras plataformas.

La estructura alcanzó más de 10,6 millones de usuarios en la recta final de la campaña.

La operación no estuvo exenta de controversias. El canal llegó a quedar involucrado en una disputa ante el Tribunal Superior Electoral de Brasil, que exigió su registro formal como instrumento oficial de campaña y adoptó decisiones de suspensión durante el proceso.

Una revisión técnica posterior no encontró información falsa en el material disponible analizado, aunque también se advirtió que parte de los mensajes había sido eliminada y que una estructura coordinada de semejante tamaño representaba un desafío para el control electoral.

Finalmente, la campaña de Lula registró formalmente el canal ante la Justicia Electoral.

El peronismo quiere disputar el terreno donde creció Milei

La experiencia brasileña encendió rápidamente luces dentro de la oposición argentina.

La convocatoria que comenzó a circular como “Ejército del Peronismo” propone utilizar el próximo año para construir una enorme comunidad digital capaz de intervenir en la conversación pública y disputar directamente el terreno en el que La Libertad Avanza obtuvo buena parte de su crecimiento.

El periodista Pablo Duggan, identificado públicamente con posiciones críticas hacia Milei, difundió la iniciativa y señaló que el dispositivo ya comenzó a organizarse después de la victoria de Lula.

El método brasileño resulta atractivo para el PJ porque ofrece algo que el partido necesita con urgencia: una estructura capaz de actuar rápidamente fuera de los medios tradicionales y sin depender exclusivamente del aparato territorial.

La estrategia consiste en centralizar consignas y distribuirlas entre una masa de seguidores que después las reproduce de manera descentralizada.

En Brasil, Janones llamaba “misiones” a esas instrucciones y pedía a sus seguidores que intervinieran simultáneamente sobre determinados contenidos o conversaciones digitales.

No existe evidencia de que una estructura de WhatsApp pueda explicar por sí sola una victoria electoral. La participación, el contexto económico, los candidatos, la reducción de la abstención y los distintos movimientos territoriales también tuvieron influencia en el resultado brasileño.

Pero el crecimiento del canal fue suficientemente espectacular como para que el peronismo argentino comenzara a estudiarlo apenas terminó la elección.

Copiar a Lula para intentar frenar a Milei

El movimiento revela también una paradoja política. Durante años, dirigentes peronistas cuestionaron la utilización intensiva de redes sociales por parte de Milei y sus seguidores, a quienes acusaron reiteradamente de utilizar estructuras coordinadas para amplificar contenidos.

Ahora sectores del propio espacio opositor buscan construir su propia organización digital masiva y coordinada, utilizando precisamente como ejemplo una estructura que se autodenominó “Ejército”.

La apuesta apunta directamente a 2027. El peronismo sabe que enfrentará a un oficialismo cuya comunicación política nació prácticamente dentro de internet y que mantiene una comunidad especialmente activa en las plataformas digitales.

Por eso, el desafío ya no pasa simplemente por llenar actos, repartir volantes o movilizar estructuras partidarias. El PJ quiere construir una organización capaz de instalar temas, responder en tiempo real y multiplicar mensajes entre millones de usuarios.

La experiencia de Janones aparece así como una suerte de manual. Pero al problema comunicacional se suma otro mucho más profundo: el peronismo todavía no resolvió quién será su candidato presidencial ni bajo qué liderazgo competirá contra Milei.

Axel Kicillof intenta construir una proyección nacional propia, el kirchnerismo conserva capacidad de intervención dentro del movimiento y Sergio Massa continúa participando del armado opositor. Antes de elegir candidato, sin embargo, algunos sectores parecen haber decidido comenzar por la maquinaria.

El mensaje que circula alrededor del nuevo “Ejército del Peronismo” es explícito: copiar el modelo digital que utilizó Lula, organizar una militancia coordinada y preparar desde ahora la ofensiva electoral contra Javier Milei en 2027.

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