La Sociedad Rural de Rosario exige transparencia y denuncia el abuso en las tasas rurales

La entidad cuestionó el costo de la Tasa para Caminos Rurales, denunció la falta de contraprestación y reclamó que los fondos tengan una afectación específica. Advirtió sobre las actualizaciones atadas al precio del gasoil y exigió información pública, controles y obras verificables. El planteo reabre el debate sobre la presión fiscal de municipios, comunas y provincias sobre el principal motor de la economía argentina.

Emblema S.R.R. ante camino erosionado

La Sociedad Rural de Rosario lanzó un fuerte reclamo contra municipios y comunas por el cobro de la Tasa para Caminos Rurales y la falta de servicios efectivos a cambio de los recursos que aportan los productores agropecuarios. A través de un pronunciamiento oficial, la entidad manifestó su preocupación por el desmedido costo de estos tributos y advirtió que el mantenimiento de la infraestructura vial rural no está a la altura de las obligaciones de las administraciones locales.

El planteo pone en el centro de la discusión una problemática que atraviesa al sector agropecuario: la creciente presión tributaria sobre quienes producen, en un contexto donde la falta de caminos transitables impacta directamente sobre la logística, los costos de transporte y la actividad económica.

Para la entidad, el cobro de una tasa debe estar necesariamente vinculado con la prestación de un servicio concreto, comprobable y adecuado. En ese sentido, cuestionó que los productores deban afrontar importantes desembolsos sin contar con garantías de mantenimiento de los caminos rurales.

La tasa debe traducirse en servicios concretos

Uno de los principales puntos del comunicado de la Sociedad Rural de Rosario es la falta de correspondencia entre los montos cobrados y las prestaciones efectivamente realizadas.

La entidad recordó que, por definición legal, una tasa constituye un pago asociado a un servicio determinado. Bajo esa premisa, sostuvo que los municipios y comunas deben garantizar la transitabilidad de los caminos rurales, una infraestructura esencial para el desarrollo de la actividad agropecuaria.

Las consecuencias son especialmente graves durante los períodos de cosecha y ante condiciones climáticas adversas. Los caminos deteriorados dificultan el traslado de la producción, encarecen la logística y afectan también la vida cotidiana de las familias que habitan en las zonas rurales.

La Rural planteó que no alcanza con exigir el pago de una tasa: las autoridades deben demostrar que los recursos se traducen en servicios efectivos.

Actualizaciones atadas al precio del gasoil

Otro de los puntos más contundentes del pronunciamiento está relacionado con el mecanismo de actualización de las tasas rurales.

La entidad cuestionó que numerosas comunas utilicen el litro de gasoil por hectárea como referencia para determinar el valor del tributo. Según el análisis presentado por la Sociedad Rural de Rosario, este sistema de actualización automática genera ingresos marginales un 23% superiores al costo real del servicio.

El problema radica en que el valor del combustible se convierte en un parámetro de ajuste que no necesariamente refleja los gastos concretos que demanda el mantenimiento de los caminos.

Este mecanismo termina incrementando la carga económica sobre el sector sin que exista una justificación técnica y financiera suficiente. Por eso, la entidad reclamó eliminar la indexación por el precio del gasoil y establecer un esquema basado en los costos reales de ejecución de las tareas.

Falta de transparencia: cuánto se recauda y dónde se gasta

La Sociedad Rural de Rosario también apuntó contra la falta de información pública por parte de municipios y comunas.

Los productores, según el comunicado, tienen derecho a conocer cuánto dinero se recauda a través de la tasa, cómo se determina su valor, cuáles son los costos del servicio y qué trabajos de mantenimiento se ejecutan.

La entidad respaldó su reclamo en la Ley Nacional 27.275 de Acceso a la Información Pública y en la Ley Provincial 14.256 de Gobernanza de Datos, cuyo marco normativo invoca para exigir transparencia en las administraciones locales.

En particular, denunció que las comunas no cumplen con las obligaciones de publicación de presupuestos, contrataciones y balances mensuales en sus páginas web y que, ante las solicitudes de información de los productores, la respuesta generalizada ha sido el silencio.

La falta de datos impide controlar el destino de los fondos y evaluar si las tareas se realizan de manera eficiente. Para la Rural, sin información pública no existe una posibilidad real de fiscalización.

Las cuatro exigencias del campo para cambiar el sistema

El documento presentado por la entidad establece cuatro propuestas concretas para modificar el funcionamiento de las tasas rurales.

1. Fondos con afectación específica. La Sociedad Rural de Rosario exige que lo recaudado por la Tasa para Caminos Rurales ingrese a una cuenta exclusiva destinada al mantenimiento de la infraestructura vial. El objetivo es evitar que los recursos se desvíen hacia otros gastos de las administraciones locales.

2. Eliminar la indexación por gasoil. La entidad propone abandonar el litro de combustible como referencia de actualización y establecer montos que respondan exclusivamente a los costos reales del servicio, con una justificación técnica y financiera que respalde cada cobro.

3. Gestión eficiente y transparencia activa. Los municipios y comunas deben publicar las tareas realizadas, la composición del gasto y los resultados de la gestión. También se reclama mejorar la administración, capacitar al personal técnico y avanzar en la adquisición de maquinaria propia para sostener el mantenimiento de los caminos.

4. Trabajo conjunto entre el sector público y privado. La Rural propone una alianza entre productores y autoridades locales para planificar, controlar y hacer seguimiento de las obras. Sin embargo, remarcó que esta participación no puede reemplazar las responsabilidades indelegables del Estado.

La entidad convocó además a los productores a organizarse, asesorarse y gestionar colectivamente para exigir que sus aportes se traduzcan en servicios concretos.

El campo, otra vez bajo la presión de los gobiernos locales

El reclamo de la Sociedad Rural de Rosario expone una discusión que también excede el estado de los caminos rurales: el financiamiento de las administraciones públicas a través de la actividad agropecuaria.

Municipios, comunas y provincias no pueden continuar sosteniendo sus estructuras de gastos a costa de un sector que genera exportaciones, empleo, divisas y actividad económica en todo el país. La producción agropecuaria no puede convertirse en una fuente permanente de recursos para cubrir ineficiencias administrativas, estructuras sobredimensionadas o gastos que no guardan relación con los servicios prestados.

El problema no es únicamente cuánto se cobra, sino qué se hace con el dinero. Cuando el productor paga y los caminos siguen deteriorados, la tasa deja de ser percibida como una contribución vinculada a un servicio y se transforma en una carga que erosiona la rentabilidad de quienes trabajan y producen.

La exigencia de la Sociedad Rural de Rosario es contundente: transparencia, rendición de cuentas y caminos transitables. Pero el debate de fondo es todavía más amplio. Municipios, comunas y provincias deben revisar sus esquemas de financiamiento y avanzar en una reducción de impuestos y tasas que permita liberar recursos para la inversión y la producción.

El campo ya aporta demasiado. Es hora de que las administraciones públicas dejen de buscar siempre en el mismo sector los recursos que necesitan para sostenerse.

NO ALCANZA CON COBRAR. HAY QUE DEMOSTRAR QUÉ SE RECAUDA, CÓMO SE GASTA Y QUÉ SERVICIO SE PRESTA. Y, SOBRE TODO, ES HORA DE DEJAR DE ASFIXIAR AL CAMPO CON IMPUESTOS Y TASAS QUE LE QUITAN RECURSOS A QUIENES PRODUCEN.

Sayago
Julián Sayago
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