Milei defendió las Malvinas en Madrid y le exigió al Reino Unido respetar el derecho internacional
El Presidente reafirmó el reclamo argentino de soberanía durante la Cumbre Iberoamericana, agradeció el respaldo regional y cuestionó la explotación petrolera británica. También destacó las reformas económicas de su gestión y defendió la libertad individual frente al intervencionismo estatal.
El presidente Javier Milei volvió a defender con firmeza la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas durante su intervención de este jueves en la XXX Cumbre Iberoamericana, celebrada en Madrid, donde agradeció el respaldo internacional al reclamo nacional y lanzó un contundente mensaje al Gobierno británico por la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.
“Para los argentinos, Malvinas es una causa sagrada”, afirmó el mandatario ante los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en España. En ese marco, recordó que la Argentina heredó de la Corona española los títulos de soberanía sobre las islas y los reafirmó mediante numerosos actos de gobierno.
El jefe de Estado celebró especialmente la aprobación del Comunicado Especial sobre la Cuestión de las Islas Malvinas, mediante el cual los países iberoamericanos respaldaron la reanudación de las negociaciones entre Buenos Aires y Londres para alcanzar una solución pacífica y definitiva a la disputa.
La declaración también cuestionó las medidas unilaterales en la zona, particularmente aquellas relacionadas con la exploración y explotación de recursos naturales, y advirtió sobre el incremento de la presencia militar británica en el área.
Milei apuntó contra la explotación petrolera británica
Uno de los momentos centrales del discurso estuvo dedicado al proyecto Sea Lion, desarrollado en la Cuenca Malvinas Norte por las compañías Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, a partir de licencias otorgadas por las autoridades británicas.
Milei cuestionó esas autorizaciones y sostuvo que la explotación de hidrocarburos en un territorio cuya soberanía continúa en disputa vulnera los derechos argentinos y contradice los llamados de Naciones Unidas a evitar modificaciones unilaterales mientras no exista una solución definitiva.
Frente a esa situación, el Presidente recordó que su administración puso en marcha procedimientos sancionatorios y denuncias penales contra las empresas involucradas y sus directivos, además de acciones internacionales para impedir el avance de las operaciones petroleras.
El Gobierno también inició un arbitraje contra el Reino Unido, conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, y solicitó medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para intentar frenar la explotación del proyecto Sea Lion.
La estrategia busca combinar la presión diplomática con instrumentos jurídicos y administrativos, sin abandonar la vía pacífica para resolver el conflicto.
En ese sentido, Milei reiteró que recuperar el ejercicio pleno de la soberanía argentina sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes constituye un objetivo permanente e irrenunciable.
El mandatario también dirigió un mensaje directo a Londres, al que instó a cumplir las mismas reglas internacionales cuyo respeto exige habitualmente a otros países.
Defensa del liberalismo y respaldo a las reformas económicas
Además del reclamo por Malvinas, Milei aprovechó su intervención para reivindicar los principios de libertad individual, propiedad privada y limitación del poder estatal, ejes centrales del programa político y económico que impulsa desde su llegada a la Casa Rosada.
El Presidente volvió a cuestionar duramente al socialismo y al intervencionismo estatal, a los que responsabilizó por concentrar poder político y restringir las decisiones económicas de los ciudadanos.
También repasó los resultados de su administración, destacando la eliminación del déficit fiscal, la reducción de impuestos y el avance del proceso de desregulación económica.
En particular, aseguró que el Gobierno eliminó más de 18.000 regulaciones y destacó que las solicitudes de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) superaron los US$210.000 millones. La cifra corresponde a proyectos presentados y no implica que la totalidad de esas inversiones ya haya sido aprobada o ejecutada.
Milei también cuestionó a los regímenes de la región que, según expresó, invocan la defensa de los derechos humanos mientras persiguen opositores y restringen la libertad de prensa. En paralelo, convocó a los organismos multilaterales a justificar sus gastos y evitar la superposición de funciones.
Al comenzar su discurso, el mandatario había expresado las condolencias argentinas por las 69 víctimas del accidente ferroviario de Toledo, entre ellas dos ciudadanos argentinos, y manifestó su acompañamiento a las familias afectadas.
La participación presidencial dejó así dos mensajes centrales: la reafirmación de la defensa argentina de las Malvinas y la continuidad de una política exterior que busca proyectar internacionalmente los principios liberales de su Gobierno.
Ante los mandatarios iberoamericanos, Milei ratificó que la Argentina continuará reclamando sus derechos soberanos mediante el diálogo y las herramientas del derecho internacional, mientras insiste en que la libertad económica, la inversión privada y la reducción del intervencionismo estatal constituyen los pilares de su proyecto de transformación nacional.
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