Histórico: La Justicia Federal allanó a la AFA y 18 clubes por la causa de lavado de dinero de Sur Finanzas
La Justicia federal irrumpió en Viamonte, Ezeiza y una larga lista de clubes para rastrear una supuesta red de lavado de dinero ligada a Sur Finanzas, la financiera preferida del “chiquitapismo”. Para muchos, el título regalado a Rosario Central fue solo la chispa que encendió la mecha de un escándalo que puede marcar un antes y un después en la AFA.
Una mañana de allanamientos que sacude los cimientos de la AFA
El juez federal Luis Armella ordenó más de 30 allanamientos simultáneos en el corazón del poder del fútbol argentino:
- la sede de la AFA en la calle Viamonte,
- el predio de Ezeiza,
- y las instalaciones de 18 clubes de Primera y del Ascenso.
El objetivo: recolectar pruebas en la causa por presunto lavado de dinero a través de la financiera Sur Finanzas, firma vinculada al entorno del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y convertida en sponsor y “banca” de numerosos clubes en los últimos años.
La investigación se originó en una denuncia de la Dirección General Impositiva (DGI), que detectó a través de la plataforma de pagos de Sur Finanzas movimientos por unos $818.000 millones, con un patrón repetido:
- clubes de fútbol,
- sociedades comerciales,
- y personas físicas que figuran como monotributistas sin capacidad económica o incluso como emisores de facturas apócrifas.
Detrás de esa montaña de dinero, la sospecha central es que Sur Finanzas habría funcionado como vehículo de lavado para fondos de origen opaco, utilizando al sistema del fútbol como pantalla.
Los clubes bajo la lupa: del “grande” de Boedo al club de la Casa Rosada
Según la documentación aportada por la DGI y ahora secuestrada por la Justicia, entre los clientes más activos de la plataforma de Sur Finanzas aparecen tanto clubes grandes como entidades del Ascenso.
Entre los montos identificados en las planillas fiscales se destacan:
- San Lorenzo de Almagro, con transferencias por alrededor de $660 millones.
- Argentinos Juniors, con movimientos cercanos a $200 millones.
- Racing Club, con más de $100 millones.
A ellos se suman otros clubes mencionados en la denuncia, como Banfield, Temperley, Dock Sud, Platense, Armenio, Acassuso, Victoriano Arenas, Los Andes, Excursionistas, Deportivo Morón, Defensores de Glew, Estrella del Sur, entre otros, muchos de los cuales también fueron allanados.
El caso de Banfield es especialmente sensible: la DGI apuntó también al Fideicomiso de Reconstrucción Banfileña, integrado por el club y la firma Banfileños S.A., donde figuran apellidos conocidos de la dirigencia del fútbol y del empresariado deportivo. La sospecha: que el fideicomiso fue una pieza más dentro del engranaje financiero que hoy se intenta desarmar.
En paralelo, Barracas Central —el club históricamente ligado al ascenso de Tapia— aparece como socio estratégico de Sur Finanzas: la financiera fue uno de sus principales sponsors, mientras el club lleva una década sin presentar balances completos y, sin embargo, logró sostener un presupuesto de Primera División y hasta modernizar su estadio.
Sur Finanzas: la caja negra del “chiquitapismo”
En el centro de la escena está Sur Finanzas PSP, la empresa a través de la cual se canalizó ese volumen extraordinario de operaciones.
La denuncia impositiva recae sobre el financista Ariel (o Maximiliano) Vallejo, hombre del riñón del poder futbolero. Sus empresas y sus vínculos con la AFA ya estaban siendo investigados en el Juzgado Federal N.º 2 de Lomas de Zamora; ahora, el expediente se concentra bajo la órbita de Armella, con la fiscal Cecilia Incardona impulsando la acusación.
Entre los puntos más graves señalados por la DGI se destacan:
- El uso de personas sin capacidad económica real para mover sumas astronómicas.
- La presencia de emisores de facturas apócrifas entre los clientes de la plataforma.
- La participación de monotributistas que, en los papeles, deberían estar facturando montos modestos, pero que aparecen administrando flujos por cientos o miles de millones de pesos.
Para los investigadores, se trata del típico esquema de “prestanombres” o testaferros: personas de apariencia modesta detrás de las cuales se ocultarían verdaderos beneficiarios con poder económico y político.
De los títulos polémicos a la presión judicial: el “efecto Central – Estudiantes”
El terremoto judicial no estalla en el vacío. Llega después de semanas en las que la AFA de Tapia y su mano derecha, Pablo Toviggino, quedaron en el centro del repudio público por su forma de manejar el poder.
- La adjudicación “de escritorio” de un título a Rosario Central por ser el equipo con más puntos en la temporada,
- el escándalo del “pasillo” forzado a Estudiantes de La Plata,
- y la posterior reacción de Javier Milei respaldando abiertamente a Estudiantes frente a la AFA,
terminaron por convertir a la conducción de Viamonte en símbolo de una cúpula futbolera desconectada, autoritaria y convencida de su impunidad.
Para una parte de la opinión pública, y especialmente para hinchas cansados de arbitrajes dudosos, favoritismos y resoluciones reglamentarias “a medida”, el campeonato extra otorgado a Central fue la punta del iceberg.
Ahora, con allanamientos en Viamonte, en Ezeiza y en casi veinte clubes, ese malestar deportivo se cruza con algo mucho más profundo: la posible existencia de una trama de dinero sucio, evasión y lavado que habría utilizado al fútbol como fachada.
La AFIP, la Justicia y una estructura que crujía hacía años
La novedad de las últimas horas no es solo la magnitud de los operativos, sino el nivel de coordinación institucional:
- La DGI (AFIP), que detectó los movimientos sospechosos.
- La Justicia federal, que avanzó con allanamientos masivos.
- Y ahora, el creciente interés de la opinión pública, que empieza a unir cabos entre títulos sospechosos, sponsors “milagrosos” y dirigentes que ostentan patrimonios incompatibles con sus ingresos declarados.
En ese contexto, lo que está en juego ya no es solo el futuro penal de un financista o de algunos clubes, sino la credibilidad del sistema completo: la AFA, sus dirigentes y su histórica capacidad para operar al margen de controles reales, amparados en la pasión popular y el blindaje político.
Un “muro de Berlín” del fútbol argentino
Lo que asoma en el horizonte, si la causa avanza y se profundiza, es un escenario inédito:
- Clubes grandes y chicos obligados a explicar sus vínculos financieros con Sur Finanzas.
- Dirigentes citados a indagatoria por operaciones que hasta ayer se presentaban como simples acuerdos comerciales.
- Un eventual mapa de plata negra, apuestas, evasión y retornos estructurado alrededor de una financiera que se metió hasta la médula del negocio de la pelota.
Para muchos, este puede ser el “muro de Berlín” del fútbol argentino: el momento en que la fachada empieza a resquebrajarse y detrás aparecen décadas de connivencia entre poder político, dirigencias deportivas y circuitos financieros paralelos.
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