Corrupción en la Policía de Santa Fe: allanamientos, detenidos, jefes desplazados y Jefatura Rosario intervenida
Tras 38 allanamientos, la Justicia arrestó a 20 personas —16 policías y 4 civiles— por un desvío mensual de $45 millones en combustible para patrulleros. Fueron desplazados el jefe Daniel Acosta y su segundo Mariano Gobi; la Unidad Regional II quedó intervenida por 90 días bajo la conducción provisoria de
Rosario, 6 de mayo de 2025 – La Unidad Regional II (URII) de la Policía de Rosario enfrenta una crisis sin precedentes tras ser intervenida por el Gobierno de Santa Fe en respuesta a un esquema de corrupción que involucra el desvío de fondos destinados al combustible de patrulleros. Una serie de 38 allanamientos en comisarías y domicilios de jefes policiales culminó con la detención de 17 personas, entre civiles y jerárquicos, y el desplazamiento del jefe de la Policía de Rosario, Daniel Acosta, y su subjefe, Mariano Govi. En este momento, la jefatura vive un clima de desconcierto generalizado, con jefes desplazados, otros detenidos y una sensación de incertidumbre que afecta a toda la fuerza.
El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, anunció la intervención y designó al director general retirado Claudio Romano como interventor por tres meses, con posibilidad de prórroga, para auditar y reestructurar la unidad. La operación, liderada por el fiscal José Luis Caterina del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y la Subsecretaría de Control Policial, expuso una red interna que lucraba con la malversación de fondos públicos, agravando la crisis de confianza en la Policía de Santa Fe.
Contexto de la intervención y designaciones previas
La investigación, que se extendió por diez meses, reveló un esquema de fraude en el manejo de recursos asignados para la nafta de patrulleros. Daniel Acosta, de 53 años y con más de 30 años de servicio en la Policía de Santa Fe, fue designado jefe de la URII en mayo de 2023 por el entonces ministro de Seguridad, Claudio Brilloni, tras una ola de balaceras contra instituciones públicas. Acosta ya había ocupado este cargo en 2020, pero fue removido en diciembre de ese año por el exministro Marcelo Sain debido a reuniones no autorizadas con operadores políticos durante una protesta policial frente a la URII. Estas reuniones, según Sain, involucraban a figuras vinculadas al peronismo enfrentado al gobierno de Omar Perotti, incluido el sector del senador Armando Traferri, investigado por juego clandestino.
Mariano Govi, designado subjefe de la URII en mayo de 2023 junto a Acosta, también fue desplazado tras los allanamientos. Govi, quien reemplazó a Iván González, tenía experiencia previa en la fuerza, pero su rol quedó bajo escrutinio tras las irregularidades detectadas. La intervención de Claudio Romano busca restablecer la transparencia, aunque el clima de desconcierto en la jefatura, con jerárquicos presos y otros apartados, complica la reorganización interna.
Casos de corrupción en la Policía de Santa Fe
La Policía de Santa Fe, especialmente en Rosario, ha enfrentado múltiples escándalos que han erosionado la confianza pública. A continuación, un listado de los principales casos recientes:
- Desvío de fondos para combustible (2025): Investigación de diez meses que culminó con 38 allanamientos y 17 detenciones, incluyendo a jerárquicos de la URII. Se descubrió una red que malversaba fondos destinados a la nafta de patrulleros, desencadenando la intervención y el desplazamiento de Acosta y Govi.
- Tortura y robo de drogas por la PAT (2024-2025): Siete agentes de la Policía de Acción Táctica (PAT) fueron imputados por un allanamiento ilegal en agosto de 2024 en el barrio Azcuénaga, Rosario. Robaron 15 kilos de cocaína, armas, 50.500 dólares y 285.000 pesos, y torturaron a detenidos con una picana eléctrica para obtener información. El jefe de la PAT, Miguel Alberto Aguilar, fue acusado de avalar estas prácticas.
- Allanamiento ilegal y robo de droga por la PAT (2024): En octubre de 2024, ocho agentes de la PAT fueron imputados por un allanamiento ilegal donde sustrajeron cocaína, armas y dinero, además de cometer privación ilegítima de la libertad y falsedad ideológica. Los agentes revendieron la droga robada a través de familiares.
- Liberación irregular de detenidos con marihuana (2024): Los jefes de la Unidad Regional I, Sergio Vergara y Sergio Fernández, fueron investigados por abuso de autoridad tras liberar a dos personas, incluida un policía, durante un operativo en Arroyo Leyes donde se halló una tonelada y media de marihuana. La fiscalía apeló su sobreseimiento, alegando una pesquisa policial paralela.
- Coimas a narcotraficantes (2019): El subcomisario Cristian Acosta, jefe de la Brigada Antinarcóticos en Villa Constitución, fue detenido por modificar documentos para favorecer a bandas narco a cambio de coimas. También se arrestó a un abogado vinculado al caso.
- Vínculos con Los Monos y narcotráfico (2012-2013): El caso del exjefe policial Hugo Tognoli, condenado por coacción, encubrimiento e incumplimiento de deberes, expuso la complicidad de la policía con la banda Los Monos. El asesinato de Claudio “Pájaro” Cantero en 2013 y amenazas a funcionarios provinciales evidenciaron la magnitud de la corrupción.
- Desvío de fondos y fraudes con horas extras (2016): Investigación en el Departamento de Logística D4 por desvío de fondos para reparar patrulleros y fraudes con horas extras, lo que llevó a la renuncia del jefe policial de la época.
Estos casos reflejan un patrón de corrupción sistémica, agravado por la falta de reformas estructurales. La colusión con el narcotráfico, el abuso de autoridad y la malversación de recursos han sido señalados como factores que alimentan la violencia en Rosario, donde la tasa de homicidios alcanzó picos de 20 por 100.000 habitantes en 2014.
Desafíos y perspectivas
La intervención de la URII es un intento del Gobierno de Santa Fe por abordar la crisis de seguridad y corrupción policial. Sin embargo, el desconcierto en la jefatura, con jerárquicos presos y desplazados, plantea desafíos inmediatos para restablecer el orden interno. La historia reciente sugiere que los cambios de cúpula y las medidas puntuales no han logrado desmantelar las redes de complicidad. Expertos, como los citados por InSight Crime, advierten que la corrupción policial está profundamente arraigada y requiere una reforma integral que incluya mayor capacitación, control civil y transparencia.
La ciudadanía de Rosario, golpeada por la violencia cotidiana, sigue estas medidas con escepticismo. El MPA y el Ministerio de Seguridad aseguran que profundizarán las investigaciones, pero la elección de Claudio Romano como interventor reaviva las dudas: Romano ya había sido apartado de la jefatura de la Unidad Regional II durante la ola de balaceras de 2021 por su pobre desempeño operativo. Ahora, la Policía de Santa Fe queda en manos de un funcionario que anteriormente no logró contener la inseguridad, lo que siembra incertidumbre sobre la capacidad real de esta intervención para quebrar el ciclo de impunidad y recuperar la confianza pública.
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