Imputan a Chiqui Tapia, Toviggino y a la cúpula de la AFA por retener 19 mil millones de impuestos y aportes

La Justicia imputó a Tapia y a la cúpula de la AFA por retener $19.300 millones en impuestos y aportes previsionales. Si se comprueba la maniobra, podrían recibir hasta 6 años de prisión e inhabilitación. Por primera vez, el fútbol argentino enfrenta el fin de su blindaje político y la posibilidad real de que la ley también rija adentro de la AFA.

actoconsejojpg

La imputación contra Claudio “Chiqui” Tapia, Pablo Toviggino y parte de la comisión directiva de la AFA no cayó del cielo: es el resultado de una denuncia del organismo recaudador aduanero ARCA, que sostiene que la entidad retuvo impuestos y contribuciones previsionales durante más de un año y no los ingresó al Estado. La cifra es escalofriante: $19.353.546.843,85.

La imputación, firmada por el fiscal Penal Económico Claudio Roberto Navas Rial, no se limita a Tapia en su rol de presidente y administrador de la clave fiscal de la AFA. También apunta a Cristian Ariel Malaspina, Gustavo Roberto Lorenzo y, especialmente, a Pablo Ariel Toviggino, tesorero de la casa madre del fútbol argentino. El argumento es simple: la estructura societaria hace imposible que la maniobra haya sido unilateral, por lo que la investigación se amplía a toda la cadena de decisión.


📌 ¿Cuál fue la maniobra?

Según la denuncia, la AFA actuó como agente de retención, descontando:

  • IVA
  • Ganancias (varios regímenes)
  • Contribuciones patronales y cargas sociales

a empleados, proveedores y terceros, entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, pero jamás ingresó ese dinero dentro del plazo legal. En la práctica: le descontaba al contribuyente, pero se quedaba con la plata. Se financió con ella.

La primera denuncia hablaba de $7.500 millones.
Con la ampliación, ARCA detectó otros $11.759 millones en nuevos períodos y conceptos tributarios.
El total consolidado supera los $19.300 millones, todo incorporado a la causa como “Monto total denunciado”.

Para el organismo denunciante, hubo dolo: la AFA sabía que debía transferir los fondos, sabía cuándo y cómo hacerlo, y no cumplió deliberadamente.


⚖️ Qué dice la ley y qué penas pueden recibir

La causa se encuadra en la Ley Penal Tributaria 27.430, artículos 4° y 7°:
➡️ Retención indebida de tributos
➡️ Apropiación indebida de recursos de la seguridad social

La pena prevista:

⛓️ de 2 a 6 años de prisión efectiva

para quien no deposite los montos retenidos dentro de los diez días hábiles posteriores a la percepción.

ARCA pidió que el juez Diego Amarante (Juzgado Penal Económico N°5) convoque a Tapia y al resto a declaración indagatoria y solicitó la pena máxima del ordenamiento vigente.
Es decir, 6 años, más multas y posible inhabilitación para ejercer cargos de administración.

El caso avanza con impulso propio. En otro contexto político, esto habría terminado en un llamado, un arreglo o una condonación a medida.
Hoy no.

La preocupación de Chiqui Tapia

🧨 No es la única causa

Esta imputación es apenas una pieza de un rompecabezas judicial que se expande.
La cúpula de la AFA está salpicada por otras dos investigaciones:

Sur Finanzas – financiera ligada a Ariel Vallejo, señalado como operador cercano a Tapia.
Investigan movimientos sospechosos con clubes, intermediarios y la AFA, con allanamientos en 18 clubes (San Lorenzo, Racing, Independiente, Barracas Central, entre otros).
Incluso surgió una presentación de la DGI por maniobras financieras irregulares.

La quinta de lujo en Pilar – valuada en 1,8 millones de dólares, con helipuerto y haras, supuestamente propiedad de un monotributista y una jubilada.
La sospecha judicial es clara: testaferros.
Los compradores pagaron USD 32 el m², precio irrisorio para la zona.
Deberán declarar ante la Justicia al borde de fin de año.

En la superficie: propiedades, autos de lujo, redes financieras.
En el fondo: una estructura de poder que parece haber funcionado con reglas propias, por fuera de la ley y al margen del escrutinio público.


🏛️ La era de los intocables se terminó

Durante años, la AFA fue un feudo autónomo.
Convivió con todos los gobiernos.
Se financió con subsidios, favores políticos, condonaciones de deuda, y un nacionalismo futbolero que todo lo justificaba.

Milei no inventó la corrupción del fútbol.
Lo que sí parece haber cambiado es que, por primera vez en mucho tiempo, el Estado no actúa como cómplice.
Cuando el poder político deja de blindar a los amigos, la Justicia se mueve.

El mensaje de fondo es libertario:

No hay corporación más grande que la ley.
No hay camiseta que justifique la impunidad.

La imputación a Tapia y Toviggino no es un ataque al fútbol.
Es un ataque a la idea de que algunos pueden vivir para siempre de la caja, mientras el argentino promedio financia el sistema con cada impuesto, entrada, cuota social o precio de cable.

Si esta causa llega a sentencia, será el fin de una etapa.
No del fútbol argentino —que sobrevivirá— sino del modelo que lo gobernó como coto privado.

icono
el.liberador.diario@gmail.com |  + posts
Compartí esta noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *