Campaña histórica: el maíz argentino se encamina a su mayor cosecha de todos los tiempos

La campaña 2025/26 de maíz se perfila como histórica, con una producción estimada de 64 millones de toneladas, un 24% más que el ciclo anterior y récord absoluto para el país, según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Captura de pantalla 2026-03-20 094235

La campaña 2025/26 de maíz se encamina a quedar en la historia grande del agro argentino. Según la primera estimación oficial difundida por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, la producción alcanzaría las 64 millones de toneladas, lo que implica un crecimiento del 24% respecto al ciclo anterior y permitiría superar el récord histórico de 60,2 millones registrado en 2020/21.

https://www.magyp.gob.ar/sitio/areas/estimaciones/_archivos/estimaciones/260000_2026/260300_Marzo/260319_Informe%20mensual%20al%2019_03_2026.pdf

El salto no es menor: son casi 12 millones de toneladas adicionales frente a las 51,7 millones de la campaña 2024/25. Este fuerte repunte se da en un contexto que, apenas semanas atrás, era completamente distinto. A fines de enero, la falta de lluvias hacía prever pérdidas importantes, pero el escenario cambió de forma contundente. Las precipitaciones de febrero y marzo llegaron a tiempo para revertir el estrés hídrico y permitieron una recuperación generalizada del cultivo en gran parte del país.

Este cambio climático favorable se combinó con una mayor apuesta productiva. La superficie sembrada alcanzó las 10,5 millones de hectáreas, unas 1,3 millones más que el año pasado, con expansiones claras en provincias como Entre Ríos, Chaco y Santiago del Estero. Si bien no es el máximo histórico de área, sí refleja una fuerte confianza de los productores en el cultivo.

En paralelo, la cosecha avanza a buen ritmo y muestra un adelanto respecto al año pasado. Ya se recolectó el 14% del área, seis puntos porcentuales por encima del mismo momento del ciclo anterior. Las primeras zonas en avanzar, como Corrientes y Entre Ríos, muestran rindes estables en torno a los 64–65 quintales por hectárea, mientras que en Santa Fe los promedios suben a 88 qq/ha. Córdoba, por su parte, exhibe una mayor variabilidad, con rindes que van desde los 40 hasta los 96 qq/ha según la zona, reflejando el impacto desigual de las lluvias.

En Buenos Aires, donde la cosecha recién comienza, los primeros lotes ya arrojan rindes cercanos a los 89 qq/ha, confirmando una tendencia positiva. Incluso en regiones más castigadas, como Chaco, los resultados muestran una base productiva que se sostiene, con promedios de 30 qq/ha.

Donde el maíz muestra todo su potencial es en la zona núcleo, el corazón productivo del país. Allí, los resultados están sorprendiendo al alza. En lugares como Marcos Juárez, los promedios ya alcanzan los 125 qq/ha con picos que llegan a 180 qq/ha, mientras que en Carlos Pellegrini y Corral de Bustos los rindes se ubican entre 120 y 130 qq/ha. También en el noroeste bonaerense aparecen valores destacados, con lotes en Junín que superan los 120 qq/ha y zonas como General Villegas con registros de entre 100 y 110 qq/ha. En conjunto, la región núcleo aportaría unas 15,5 millones de toneladas, con promedios de entre 100 y 105 qq/ha.

Si bien existen estimaciones más conservadoras, como la de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires que proyecta unas 57 millones de toneladas, la tendencia general es clara: el cultivo muestra una recuperación sólida y generalizada. De hecho, más del 85% del área presenta condiciones hídricas adecuadas u óptimas, y cerca del 90% de los lotes se encuentra entre estado normal y excelente.

El maíz tardío, que semanas atrás generaba incertidumbre, hoy aparece como una de las claves de la mejora. Las lluvias recientes permitieron recomponer su desarrollo en etapas críticas como el llenado de grano, consolidando el potencial productivo.

Con estos números, el maíz no solo rompe récords, sino que se posiciona como uno de los grandes motores económicos del país. El volumen proyectado garantiza un fuerte saldo exportable y un impacto directo en el ingreso de divisas, además de potenciar cadenas clave como la ganadería, la industria y la bioenergía.

Así, en un contexto de recuperación productiva y mejores condiciones, el campo argentino vuelve a mostrar su capacidad: la campaña 2025/26 podría convertirse en la mayor cosecha de maíz de la historia.

Otros cultivos

Trigo: una campaña récord sin precedentes

El trigo también marca un hito histórico:

  • Producción: 27,9 millones de toneladas
  • Crecimiento interanual: +50,8%
  • Rinde promedio: 41 qq/ha (récord)

Se trata de la mayor producción registrada, superando ampliamente los promedios de los últimos 10 y 5 años.

Además, el 61% de la producción estará destinada a exportación, consolidando el rol del cereal como generador clave de divisas.

Girasol y cebada también en máximos

El impulso productivo se extiende a otros cultivos:

Girasol

  • Producción: 7,3 millones de toneladas (récord)
  • Crecimiento: +30,4%
  • Superficie: 3,1 millones de hectáreas

Cebada

  • Producción: 5,6 millones de toneladas (récord)
  • Rinde promedio: 47 qq/ha

Soja: buenas perspectivas pese a la variabilidad climática

Aunque con menor expansión de superficie, la soja mantiene buenas expectativas:

  • Producción estimada: 51,1 millones de toneladas
  • Condición del cultivo:
    • 84% (soja de primera) en estado bueno a muy bueno
    • 76% (soja de segunda) en condición similar

Las lluvias de febrero y marzo fueron determinantes para mejorar el estado general del cultivo.

Sayago
Julián Sayago
+ posts
Compartí esta noticia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *