Milei avanza contra la emisión y busca poner fin a 91 años de saqueo desde el Banco Central
El Presidente defendió la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, propuso prohibir el financiamiento del Tesoro y cuestionó el fracaso histórico de la autoridad monetaria.
El presidente Javier Milei defendió la reforma integral del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y aseguró que el nuevo marco normativo buscará impedir que la autoridad monetaria vuelva a ser utilizada para financiar el gasto público mediante la emisión.
El mandatario repasó en una nota periodística el desempeño del organismo desde su creación, en 1935, y sostuvo que el resultado demuestra el fracaso de la política monetaria aplicada durante más de nueve décadas.
Milei afirmó que la inflación acumulada desde el nacimiento del Banco Central alcanzó el 12.819.532.788.614.400.000%. Para el Presidente, semejante registro obliga a discutir no solamente las reglas de funcionamiento de la entidad, sino también su propia existencia.
El libertario recordó que el objetivo original del BCRA era preservar el valor de la moneda. Sin embargo, remarcó que la institución hizo exactamente lo contrario y se convirtió en una herramienta de la dirigencia política para apropiarse de los recursos de los argentinos.
Según explicó, la prestación estatal de los servicios monetarios tuvo un desempeño “deplorable”. También responsabilizó a la izquierda y a la corporación política por defender un sistema basado en la intervención, la emisión sin respaldo y el financiamiento permanente del déficit fiscal.
El costo de la emisión monetaria
Milei volvió a cuestionar el denominado señoreaje, es decir, la capacidad del Estado de obtener recursos mediante la creación de dinero. De acuerdo con su análisis, esta práctica funciona como una falsificación monetaria que reduce el poder adquisitivo de la población y permite financiar al sector público sin recurrir a impuestos explícitos.
El Presidente diferenció este mecanismo del llamado impuesto inflacionario. En su planteo, el origen del despojo se encuentra en la emisión sin respaldo, que provoca una transferencia de riqueza, distorsiona los precios y castiga especialmente a quienes no pueden proteger sus ingresos.
Para fundamentar su posición, repasó distintos períodos de la historia económica argentina. Antes de la creación del Banco Central, la inflación anual promedio habría sido del 1,03%. Durante los diez años posteriores, el indicador subió al 6,05%.
El deterioro se profundizó después de la estatización de la entidad durante el gobierno de Juan Domingo Perón. Desde ese momento y hasta 2025, según los datos expuestos por Milei, la inflación promedio anual alcanzó el 63,2%.
Críticas a la reforma kirchnerista de 2012
El jefe de Estado también apuntó contra la modificación de la Carta Orgánica aprobada durante el segundo mandato de Cristina Kirchner. Aseguró que aquella reforma llevó la utilización política del Banco Central a su máxima expresión y fue diseñada para justificar la apropiación de u$s10.000 millones.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido a la multiplicación de las funciones asignadas al organismo. Para Milei, la ampliación de sus objetivos debilitó la obligación de cuidar el valor de la moneda y facilitó que el BCRA quedara subordinado a las necesidades financieras de los gobiernos de turno.
El resultado fue una institución habilitada para intervenir en distintas áreas, asistir al Tesoro y sostener desequilibrios fiscales que terminaron trasladándose a los precios.
Los puntos centrales de la nueva Carta Orgánica
La reforma impulsada por el Gobierno volverá a establecer como misión primordial del Banco Central la preservación del valor de la moneda. Además, incorporará una prohibición explícita y taxativa para que el organismo financie al Estado.
El proyecto también pretende reforzar la autonomía de las autoridades del BCRA para reducir las presiones de la dirigencia política. La intención oficial es impedir que futuros gobiernos recuperen la emisión como vía para solventar el déficit o expandir el gasto público.
La iniciativa contempla restricciones sobre la utilización de los recursos generados por la entidad y la eliminación de instrumentos como las Letras Intransferibles, utilizadas durante años para entregar activos de dudoso valor al Banco Central a cambio de sus reservas.
Milei sostuvo que la modificación de la Carta Orgánica formará parte de un paquete más amplio de reformas monetarias y financieras. El objetivo es blindar el equilibrio fiscal, terminar con la emisión discrecional y evitar que los políticos vuelvan a utilizar la moneda como mecanismo de expropiación.
El Presidente afirmó que estas medidas permitirán poner fin a “91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia”. Con la reforma, el Gobierno busca cerrar definitivamente una etapa marcada por la inflación, la pérdida de reservas y el sometimiento del Banco Central a las necesidades de la política.
