El kirchnerismo anticipó que removería a Bausili si vuelve al poder y así emitir moneda con descontrol
Agustín Rossi aseguró que un futuro gobierno peronista desplazará al actual presidente del Banco Central para revertir las reformas impulsadas por Javier Milei. Desde el oficialismo interpretaron la declaración como una confirmación de que el kirchnerismo buscaría volver a financiar el gasto público mediante emisión monetaria.
La discusión por la reforma del Banco Central volvió a escalar luego de que el exjefe de Gabinete y excandidato a vicepresidente Agustín Rossi afirmara que, si el kirchnerismo regresa al Gobierno, removerá al actual presidente de la autoridad monetaria, Santiago Bausili, para deshacer los cambios promovidos por la administración de Javier Milei.
Las declaraciones llegaron pocos días después de que el Presidente presentara el proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central, iniciativa que busca reforzar su independencia, impedir el financiamiento monetario del déficit fiscal y dificultar la remoción de sus autoridades por motivos políticos.
Desde el oficialismo interpretaron los dichos de Rossi como una señal de que un eventual gobierno kirchnerista intentaría revertir el nuevo esquema monetario para volver a utilizar la emisión como herramienta de financiamiento del Estado.
La reforma que impulsa el Gobierno
El proyecto enviado por Milei al Congreso propone devolver al Banco Central un mandato exclusivo: preservar el valor de la moneda. Además, elimina la posibilidad de asistir financieramente al Tesoro mediante emisión de pesos y endurece los requisitos para remover al presidente y al directorio de la entidad.
La iniciativa también incorpora sanciones para quienes violen la prohibición de emitir dinero con el objetivo de cubrir el déficit fiscal, una práctica que el Presidente calificó como una de las principales causas de la inflación crónica que atravesó la Argentina durante las últimas décadas.
Cruce político
Las declaraciones de Rossi reavivaron el enfrentamiento entre el oficialismo y el kirchnerismo sobre el rol del Banco Central y la política monetaria.
Mientras el Gobierno sostiene que la estabilidad de precios depende de impedir que la política utilice la emisión para financiar el gasto público, desde el peronismo cuestionan la pérdida de herramientas de intervención económica y anticipan que impulsarán un rumbo distinto si recuperan el poder.
El eje del debate
La independencia del Banco Central se convirtió en uno de los pilares de la agenda económica de Milei. El Ejecutivo considera que blindar institucionalmente a la autoridad monetaria permitirá evitar que futuros gobiernos vuelvan a recurrir a la «maquinita» para financiar el déficit, mecanismo que, según la visión oficial, alimentó los procesos inflacionarios de las últimas décadas.
En ese contexto, los dichos de Rossi fueron utilizados por referentes libertarios para advertir que la discusión trasciende el futuro de Bausili y expone dos modelos económicos contrapuestos: uno basado en la disciplina fiscal y la autonomía del Banco Central, y otro que reivindica una mayor intervención del Estado en la política monetaria.
Compartí esta noticia