Cuestionamientos al «encuentro interreligioso» en River Plate
La decisión del Club Atlético River Plate de inaugurar un espacio destinado a la oración y la reflexión interreligiosa abrió un debate que va mucho más allá de una actividad institucional
A la mayoria de la población argentina no le pareció agradable la idea de aceptar el Islam en la República Argentina.
La incompatibilidad del Islam con Argentina
El islam entra en tensión con principios fundamentales de las democracias occidentales ,como la igualdad ante la ley, la libertad individual, la libertad de expresión o la separación entre religión y poder político, y esas posibles incompatibilidades deben poder discutirse abiertamente sin que eso implique negar derechos a quienes profesan esa fe.
En el caso argentino, además, nuestra tradición constitucional tiene una referencia religiosa explícita: el artículo 2 de la Constitución Nacional establece que “el Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano”, mientras que el artículo 14 garantiza a todos los habitantes la libertad de profesar su culto. Esto significa que Argentina no es un Estado confesional que imponga el catolicismo a sus ciudadanos, pero tampoco puede desconocerse el lugar histórico y constitucional que ocupa el catolicismo en la identidad institucional del país. Por eso, defender la libertad religiosa no debería significar relativizar los valores, tradiciones y principios sobre los que se construyó nuestra sociedad.
Sin embargo, la iniciativa también puede ser cuestionada desde otra perspectiva: los clubes deportivos son instituciones que reúnen a personas con diferentes creencias, convicciones y formas de entender la vida. Por eso, cualquier decisión institucional que incorpore explícitamente una dimensión religiosa debería ser analizada con especial cuidado.
También resulta legítimo preguntarse cuáles fueron los criterios utilizados para definir este espacio, qué participación tuvieron los socios y si existió un debate institucional previo sobre una decisión de semejante naturaleza.
River Plate tiene una identidad deportiva, social y cultural construida durante más de un siglo. Precisamente por la enorme diversidad de su comunidad, sus autoridades deberían ser especialmente cuidadosas al incorporar cuestiones que puedan generar controversias de carácter religioso.
La pluralidad no consiste solamente en abrir las puertas a todas las religiones. También significa garantizar que ninguna religión, creencia o ausencia de creencia ocupe un lugar privilegiado dentro de una institución que pertenece a todos, menos si se trata de una religión totalmente incompatible con occidente.


