Milei presentó su declaración jurada patrimonial: casi no tuvo crecimiento en 2025
El presidente Javier Milei presentó su declaración jurada patrimonial correspondiente a 2025, la segunda de su gestión. Los datos muestran continuidad en sus principales bienes: el mandatario no incorporó inmuebles ni vehículos y el incremento de su patrimonio respondió, en su mayor parte, a la actualización de las valuaciones.
Según los datos presentados ante la Oficina Anticorrupción (OA), el patrimonio del presidente pasó de $206 millones a comienzos de 2025 a $295,2 millones al cierre del año, un incremento nominal del 43,3%. Pero ese número, tomado de manera aislada, puede llevar a una lectura equivocada: sus inmuebles y vehículos no cambiaron. Milei continúa declarando la misma vivienda de 100 metros cuadrados en la Ciudad de Buenos Aires que tiene desde el año 2000 y los mismos dos vehículos: una Mercedes-Benz Sprinter 2015 y un Peugeot RCZ Coupé 2013. No hay nuevas incorporaciones en esos rubros.
De hecho, la suba nominal se explica en su mayor parte por la actualización de las valuaciones, incluida la conversión a pesos de sus ahorros en dólares: la diferencia de valuación ascendió a $73 millones, equivalente al 82% del aumento bruto del período. La vivienda, por ejemplo, pasó de estar valuada en $38,4 millones a $73,6 millones. Se trata de una actualización del valor declarado, que no necesariamente refleja su precio de mercado. Sus vehículos, en cambio, ni siquiera modificaron su valuación declarada.
Descontando la inflación de 2025 —31,5%, la más baja en ocho años—, el crecimiento real del patrimonio presidencial fue de aproximadamente un 9%, bastante menor que el incremento nominal. Es un contraste marcado respecto de 2024, cuando el aumento nominal informado, del 64,8%, quedó muy por debajo de la inflación de aquel año, que alcanzó el 117,8%: en su primer año de gestión, el propio presidente vio reducirse el valor real de su patrimonio, en un contexto de estabilización económica.
Medido en dólares, la estabilidad es aún más evidente: los $295,2 millones declarados equivalen a unos US$199.000, prácticamente en línea con los US$194.000 que representaban los $206 millones de un año antes. La comparación toma como referencia el tipo de cambio oficial del Banco Nación al cierre de cada año.
El resto del patrimonio corresponde a ahorros y otros activos: US$20.000 en efectivo y US$65.562 en caja de ahorro, además de unos $39,4 millones entre efectivo y depósitos en pesos, créditos fiscales por $16,9 millones y bienes del hogar por $5,2 millones. Mientras las tenencias en dólares permanecieron prácticamente estables, el efectivo y los depósitos en pesos aumentaron desde los $20,9 millones declarados al inicio del período.
Más allá de los números, el propio ejercicio de transparencia patrimonial habla del perfil del mandatario. Milei presentó su declaración jurada dentro del plazo establecido. No incorporó propiedades adicionales ni vehículos: mantiene la misma vivienda, los mismos automóviles y tenencias en dólares similares a las del inicio del año. En un contexto político donde la sospecha sobre el enriquecimiento de los funcionarios suele ser moneda corriente, la continuidad de esos bienes ofrece una imagen de austeridad, coherente con el discurso de sobriedad fiscal que el mandatario sostiene también en su gestión de gobierno.
