Flávio Bolsonaro ya empata con Lula en las encuestas a menos de un mes de las elecciones en Brasil

El senador revirtió en pocas semanas una desventaja de 6,3 puntos y el último estudio de AtlasIntel/Bloomberg lo ubicó levemente por delante en un eventual balotaje. La campaña ingresó en su tramo decisivo atravesada por investigaciones que alcanzan a los dos principales espacios políticos.

Lula Flavio Bolsonaro

Brasil entró en las últimas semanas de la campaña presidencial con un escenario mucho más competitivo de lo previsto. Flávio Bolsonaro logró recortar la ventaja que conservaba Luiz Inácio Lula da Silva y el último sondeo nacional los ubicó en un empate técnico, mientras la agenda electoral queda condicionada por la seguridad, la corrupción y una serie de investigaciones judiciales que sacuden a la política brasileña.

Cuándo son y qué se vota

Brasil celebrará sus elecciones generales el domingo 4 de octubre. En una sola jornada serán elegidos el presidente y el vicepresidente, los 513 integrantes de la Cámara de Diputados, 54 de los 81 senadores, los gobernadores de los 26 estados y del Distrito Federal, además de más de mil legisladores estatales y distritales.

A diferencia de los comicios de 2022, cuando se renovó un tercio del Senado, este año estarán en disputa dos tercios de la Cámara alta. Cada elector deberá votar, por lo tanto, a dos candidatos para ocupar las bancas correspondientes a su distrito.

Si ningún candidato presidencial supera el 50% de los votos válidos en la primera vuelta, los dos más votados competirán en un balotaje previsto para el 25 de octubre.

El repunte de Flávio Bolsonaro

Los principales contendientes son el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, quien busca un cuarto mandato, y el senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro.

El exmandatario se encuentra inhabilitado para competir hasta 2030 por una decisión del Tribunal Superior Electoral y cumple prisión domiciliaria tras haber sido condenado por su participación en la trama golpista de 2022 y 2023.

Lo que hasta hace pocas semanas parecía una ventaja relativamente cómoda para Lula terminó convirtiéndose en una carrera abierta.

En julio, una encuesta de AtlasIntel/Bloomberg ubicaba al presidente con el 49,2% frente al 42,9% de Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje. La diferencia era de 6,3 puntos.

A fines de agosto, la distancia se redujo a 4,5 puntos, con Lula en 47,1% y Bolsonaro en 42,6%. El último relevamiento, realizado entre el 4 y el 9 de septiembre, mostró un cambio más pronunciado: Flávio alcanzó el 46,4% y Lula quedó en 46,2%.

Aunque la diferencia se encuentra dentro del margen de error de un punto porcentual, es la primera vez que AtlasIntel/Bloomberg ubica al candidato opositor numéricamente por delante del actual presidente.

La tendencia también apareció en otros estudios. Datafolha mostró a Lula con 46% y a Bolsonaro con 44%, mientras que Quaest registró una igualdad exacta de 41% para cada uno en un escenario de segunda vuelta.

En la primera vuelta, AtlasIntel mantiene al presidente en el primer puesto con 43%, seguido por Flávio Bolsonaro con 37,4%. Más atrás aparecen el psiquiatra Augusto Cury, de Avante, con 6,6%, y Renan Santos, de Missão, con 6,5%.

El crecimiento de Bolsonaro también se trasladó a los mercados de predicción. Al cierre del jueves, Polymarket le asignaba una probabilidad implícita del 52% de ganar las elecciones, frente al 45% de Lula.

De todos modos, esas cifras no equivalen a una encuesta electoral. Se trata de estimaciones construidas a partir de operaciones con dinero realizadas por los usuarios de la plataforma y pueden modificarse rápidamente ante cualquier novedad política.

Una investigación dentro del entorno de Lula

En paralelo al crecimiento de su principal adversario, el oficialismo enfrenta una investigación que involucra a Fábio Luís Lula da Silva, conocido como “Lulinha” e hijo mayor del presidente.

La Corte Suprema autorizó a la Policía Federal a investigar una presunta maniobra de tráfico de influencias. La sospecha es que Lulinha habría utilizado sus vínculos con el poder político para favorecer intereses empresariales y facilitar negocios privados con el Estado.

La investigación se relaciona con el fraude contra el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS) y con la actuación de lobistas y empresarios que habrían mantenido reuniones en dependencias gubernamentales sin quedar asentadas correctamente en los registros oficiales.

El caso también alcanzó a Marco Aurélio Santana Ribeiro, conocido como “Marcola”, exjefe del gabinete personal de Lula. El dirigente se apartó del comité de campaña oficialista después de que su nombre apareciera vinculado con documentación y operaciones analizadas por los investigadores.

Lula negó cualquier interferencia destinada a proteger a su hijo y sostuvo que las autoridades deben avanzar con las investigaciones.

El caso Banco Master también alcanzó a Flávio Bolsonaro

La crisis política y judicial no afecta únicamente al oficialismo. Este viernes se conoció que Flávio Bolsonaro también es investigado por presuntos delitos de corrupción y lavado de dinero dentro de la causa relacionada con el Banco Master.

La investigación fue autorizada en julio por el juez de la Corte Suprema André Mendonça, a pedido de la Policía Federal, pero permanecía bajo secreto judicial.

Los investigadores analizan aportes realizados por el empresario Daniel Vorcaro para financiar Dark Horse, una película sobre Jair Bolsonaro. Flávio reconoció haber buscado respaldo económico para la producción, aunque negó haber cometido irregularidades y aseguró que las gestiones fueron de carácter privado.

El escándalo del Banco Master provocó detenciones, expuso vínculos entre el sector financiero y distintos espacios políticos y desató una crisis interna dentro de la Corte Suprema. Los jueces André Mendonça y Alexandre de Moraes llegaron a cruzarse acusaciones públicas sobre su actuación en el expediente.

Una campaña que se define en las últimas semanas

Las elecciones brasileñas llegan mucho más abiertas de lo que el oficialismo imaginaba meses atrás. Lula continúa encabezando las mediciones de primera vuelta, pero perdió la ventaja que conservaba en las proyecciones de balotaje.

Flávio Bolsonaro consiguió consolidarse como el principal candidato de la derecha y retener buena parte del electorado que acompañó a su padre. Su crecimiento se produce, además, cuando la seguridad pública y la corrupción ocupan un lugar central entre las preocupaciones de los brasileños.

Sin embargo, las investigaciones que alcanzan a dirigentes y familiares de los dos principales candidatos incorporan una fuerte dosis de incertidumbre. Con una diferencia ubicada dentro del margen de error, cualquier novedad judicial, económica o política puede modificar una elección que se encamina hacia una definición voto a voto.

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Matías Velázquez
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