El Gobierno acelera la negociación con los gobernadores para aprobar el Presupuesto y suspender las PASO
La Casa Rosada convocó a siete mandatarios provinciales en apenas 24 horas. El Gobierno busca construir una mayoría para sostener el equilibrio fiscal y avanzar con una reforma del calendario electoral.
El Gobierno de Javier Milei puso en marcha una nueva ronda de negociaciones con las provincias después de enviar el proyecto de Presupuesto 2027 al Congreso.
La estrategia oficial tiene dos objetivos inmediatos: conseguir los votos necesarios para aprobar la ley de gastos y recursos y avanzar con la suspensión de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias.
La Casa Rosada convocó a siete gobernadores durante dos jornadas consecutivas. Las reuniones serán encabezadas operativamente por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, pero forman parte de una negociación diseñada por el Ejecutivo para consolidar la agenda legislativa del Presidente.
Una ronda con siete gobernadores
El primer encuentro reúne a Raúl Jalil, de Catamarca; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Gustavo Sáenz, de Salta; y Osvaldo Jaldo, de Tucumán.
La agenda continuará con reuniones individuales con Carlos Sadir, de Jujuy; Leandro Zdero, de Chaco; y Gustavo Melella, de Tierra del Fuego.
En algunos encuentros también participarán el ministro de Economía, Luis Caputo, y otros integrantes de la mesa política nacional. La amplitud de la convocatoria muestra que el Gobierno pretende negociar con mandatarios de distintos espacios, sin limitarse a los gobernadores identificados directamente con La Libertad Avanza.
La mayoría mantuvo acuerdos puntuales con el oficialismo durante el tratamiento de leyes anteriores. Sin embargo, cada provincia llevará a la discusión sus propias necesidades presupuestarias y políticas.
El Presupuesto como columna vertebral
El proyecto de Presupuesto 2027 contempla un crecimiento económico del 4%, una inflación anual del 18% y un dólar de $1.847,60 para diciembre del próximo año.
Más allá de esas proyecciones, el punto central para Milei será preservar el equilibrio de las cuentas públicas. La Casa Rosada está dispuesta a discutir partidas y prioridades, pero anticipó que no aceptará modificaciones que vuelvan a generar déficit fiscal.
El Gobierno considera que la aprobación de la norma permitirá consolidar el ordenamiento iniciado en diciembre de 2023 y ofrecer previsibilidad sobre el rumbo económico.
La negociación formal comenzaría en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados durante la primera semana de octubre. El oficialismo espera desarrollar el debate durante los meses siguientes y llegar a diciembre con posibilidades concretas de convertir el proyecto en ley.
La defensa técnica estará en manos del secretario de Hacienda, Carlos Guberman; el secretario de Finanzas, Federico Furiase; y los funcionarios responsables de las diferentes áreas de la administración nacional.
Los reclamos que llevan las provincias
Los gobernadores buscarán incorporar a la discusión temas relacionados con infraestructura, transferencias y deudas previsionales.
Entre los principales pedidos aparecen la continuidad de determinadas obras, el pago de compromisos con cajas jubilatorias provinciales y la revisión de subsidios vinculados con las características climáticas de cada región.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, ya planteó la necesidad de mantener el régimen de Zona Fría para los usuarios que enfrentan temperaturas extremas. Desde el Gobierno le garantizaron que ese beneficio no será eliminado.
Las provincias del norte también impulsan un sistema de alivio para las denominadas zonas cálidas, donde el consumo eléctrico aumenta considerablemente durante el verano.
La Casa Rosada evaluará esos planteos dentro de los límites establecidos por el programa fiscal. La instrucción presidencial es negociar, pero sin financiar acuerdos políticos mediante emisión monetaria, deuda descontrolada o nuevos impuestos.
La suspensión de las PASO
El segundo frente de la negociación será la suspensión de las PASO nacionales.
El oficialismo considera que las primarias obligatorias generan un gasto innecesario y obligan a toda la población a participar de una disputa interna que debería resolver cada partido con sus propios mecanismos.
La intención del Ejecutivo es conseguir apoyo de los gobernadores y de los bloques dialoguistas para modificar el calendario electoral. La discusión también podría cruzarse con los acuerdos provinciales que La Libertad Avanza comience a construir de cara a las próximas elecciones.
El Gobierno buscará sumar al PRO, a sectores de la UCR y a los legisladores que responden a mandatarios provinciales. La estrategia consiste en evitar que el debate quede condicionado por el kirchnerismo y por los intereses electorales del gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Negociar sin abandonar el rumbo
La ronda de reuniones representa una nueva etapa de la gestión política de Milei. Después de ampliar la presencia de La Libertad Avanza en el Congreso, el Ejecutivo busca transformar ese capital electoral en capacidad para aprobar reformas.
Santilli tendrá la función de recibir a los gobernadores y canalizar sus demandas, mientras que Caputo custodiará los límites fiscales. La decisión final sobre cada acuerdo permanecerá en manos del Presidente y de la mesa política nacional.
El mensaje hacia las provincias será el mismo que marcó los primeros años de gestión: existen márgenes para ordenar prioridades, pero no para regresar al déficit.
Con el Presupuesto 2027 y la suspensión de las PASO como primeras metas, Milei busca iniciar una etapa de mayor coordinación política sin abandonar el programa económico que sostiene desde su llegada a la Casa Rosada.
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