Milei achicó el Estado en 72.522 puestos y redujo la planta pública un 21%

La reestructuración alcanzó a la Administración Pública Nacional y a las empresas estatales. El Gobierno redujo ministerios, eliminó estructuras y concentró recursos en áreas consideradas prioritarias.

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El Gobierno de Javier Milei redujo 72.522 puestos de trabajo en el sector público nacional entre noviembre de 2023 y julio de 2026, de acuerdo con la información incluida en el proyecto de Presupuesto 2027.

La dotación total pasó de 343.357 a 270.835 empleados, lo que representa una disminución del 21,1%. Los números reflejan uno de los principales objetivos planteados por el Presidente desde el comienzo de su mandato: reducir el tamaño del Estado y concentrar los recursos públicos en sus funciones esenciales.

La reestructuración alcanzó tanto a las dependencias de la Administración Pública Nacional como a las empresas controladas por el Estado. También incluyó la eliminación de organismos, la unificación de áreas y una reducción significativa de la estructura ministerial.

Una reducción de más de una quinta parte

Dentro de la Administración Pública Nacional, la cantidad de trabajadores bajó de 233.098 a 183.520. La diferencia equivale a 49.578 puestos menos, una contracción del 21,3%.

El ajuste más pronunciado se produjo en la administración centralizada, que pasó de 55.858 a 37.657 empleados. En ese segmento se eliminaron 18.201 cargos, equivalentes al 32,6% de la planta existente antes de la llegada de Milei.

Los organismos descentralizados, por su parte, redujeron su dotación en 25.646 trabajadores, mientras que las dependencias desconcentradas registraron una caída de 3.801 puestos.

Las cifras no representan exclusivamente despidos. La disminución también comprende contratos que no fueron renovados, retiros, jubilaciones, renuncias y vacantes que dejaron de cubrirse.

Menos ministerios y estructuras superpuestas

Otro componente de la reforma fue la reducción de la estructura política. El Gobierno recibió una administración compuesta por 18 ministerios y terminó concentrándola en ocho.

Áreas como Educación, Trabajo, Desarrollo Social, Obras Públicas, Transporte, Cultura, Ciencia y Tecnología y Mujeres, Géneros y Diversidad dejaron de funcionar como ministerios independientes. Sus competencias fueron eliminadas, distribuidas entre otras dependencias o integradas dentro del Ministerio de Capital Humano.

La reorganización también dio origen al Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, conducido por Federico Sturzenegger, encargado de avanzar con la eliminación de regulaciones, organismos y procedimientos administrativos considerados innecesarios.

El Ministerio de Capital Humano quedó con una planta de 7.470 trabajadores, mientras que Desregulación y Transformación del Estado funciona con 349 empleados.

El ajuste no fue igual en todas las áreas

Las reducciones alcanzaron a buena parte de los ministerios que continuaron funcionando. Salud pasó de 8.265 a 7.002 empleados; Economía, de 8.686 a 7.682; Cancillería, de 3.048 a 2.438; y Defensa, de 1.174 a 955.

Sin embargo, algunas áreas consideradas estratégicas aumentaron su personal. Justicia pasó de 1.553 a 2.858 trabajadores, mientras que Seguridad Nacional incorporó 154 puestos.

La evolución muestra que la política oficial no consistió únicamente en aplicar una reducción uniforme, sino también en redistribuir recursos hacia las funciones que la administración libertaria considera prioritarias.

La motosierra también llegó a las empresas públicas

Las sociedades y compañías estatales redujeron su dotación de 110.259 a 87.315 trabajadores. Esto representa la eliminación de 22.944 puestos, una caída del 20,8%.

El Correo Argentino encabezó la reducción en términos absolutos: pasó de 16.897 a 11.279 empleados, con 5.618 puestos menos.

La empresa ferroviaria SOFSE redujo su planta en 4.305 trabajadores; el Banco Nación, en 2.381; Aerolíneas Argentinas, en 1.923; y AySA, en 1.866.

En términos porcentuales, algunas de las mayores contracciones se produjeron en Educar, cuya dotación cayó un 62,3%, y en la Casa de Moneda, que redujo su personal prácticamente a la mitad.

La única variación considerable en sentido contrario se registró en Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado. El aumento respondió a la absorción de personal proveniente de otra compañía ferroviaria disuelta y no a una incorporación equivalente de nuevos trabajadores.

El Estado reducido como política permanente

El Gobierno incorporó estos resultados al proyecto de Presupuesto 2027 como parte del balance de su política de racionalización administrativa.

La reducción de personal se complementó con el cierre de organismos, la revisión de contratos, la intervención de empresas públicas y la eliminación de estructuras que cumplían funciones similares.

A casi tres años del inicio de la gestión, Milei busca transformar el ajuste inicial en una modificación permanente del Estado. El objetivo oficial es impedir que la estructura pública vuelva a expandirse mediante cargos políticos, organismos duplicados y empresas financiadas con transferencias del Tesoro.

Los números incluidos en el Presupuesto muestran la magnitud del proceso: el Estado nacional funciona con más de 72.000 puestos menos que en noviembre de 2023 y redujo en poco tiempo más de una quinta parte de su planta laboral.

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