Cuadernos: las defensas buscan enfrentar a los arrepentidos tras la ofensiva mediática de Cristina Kirchner
Dos pedidos de careo aumentaron la tensión en el juicio. Los planteos apuntan a confrontar testimonios contradictorios y poner a prueba las declaraciones de quienes colaboraron con la Justicia.
La difusión de nuevos videos de Cristina Kirchner volvió a trasladar al centro de la discusión pública el juicio por los Cuadernos de las Coimas. En ese contexto, dos defensas reclamaron la realización de careos para confrontar a acusados y arrepentidos cuyas declaraciones presentan diferencias sustanciales.
Los pedidos deberán ser evaluados por el tribunal que conduce el debate oral. El objetivo de los abogados es que los involucrados sean interrogados frente a frente y expliquen las contradicciones detectadas entre sus testimonios.
La expresidente utiliza sus intervenciones públicas para sostener que el expediente fue construido mediante presiones y acuerdos irregulares. Las acusaciones generaron nuevas respuestas dentro del proceso y llevaron a varias defensas a intentar desacreditar las confesiones incorporadas a la causa.
La disputa por los testimonios
El expediente se apoya en los registros del chofer Oscar Centeno, documentación, peritajes, movimientos patrimoniales y las declaraciones de empresarios y exfuncionarios que se acogieron al régimen del imputado colaborador.
Las defensas cuestionan especialmente las condiciones bajo las cuales algunos acusados admitieron haber entregado dinero. Sostienen que existieron presiones para involucrar a funcionarios kirchneristas y que determinados testimonios no coinciden con otras pruebas.
La fiscalía, por el contrario, afirma que las declaraciones no se encuentran aisladas y que fueron corroboradas mediante registros de ingresos, anotaciones, comunicaciones, domicilios y documentación secuestrada.
Los careos podrían convertirse así en uno de los momentos más tensos del juicio: cada acusado debería ratificar su versión delante de la persona que la contradice y responder preguntas tanto de las defensas como de los fiscales.
Cristina intenta convertir el juicio en una batalla política
La exmandataria busca instalar que la investigación forma parte de una persecución judicial. Sus videos combinan argumentos jurídicos con cuestionamientos contra el fiscal Carlos Stornelli, el periodista Diego Cabot y los magistrados que intervinieron desde el inicio.
Sin embargo, el debate oral no se limita al contenido de los cuadernos. La acusación incluye un amplio conjunto de elementos reunidos durante años de investigación y pretende demostrar la existencia de un sistema de recaudación ilegal organizado desde el Ministerio de Planificación.
El tribunal deberá resolver si los careos resultan útiles para esclarecer las contradicciones o si constituyen una maniobra destinada a prolongar el proceso.
Mientras Cristina Kirchner libra su defensa en las redes sociales, la discusión decisiva continuará dentro de la sala: allí deberán determinarse la validez de las confesiones, la consistencia de las pruebas y la responsabilidad individual de cada uno de los acusados.
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