Un trolebús de la línea K se incendió y quedó destruido en pleno centro de Rosario

Un trolebús de la línea K se incendió este domingo al mediodía en la esquina de 1° de Mayo y 3 de Febrero, en pleno centro de la ciudad. La unidad quedó completamente destruida por las llamas.

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El hecho

El fuego se desató pasado el mediodía y se propagó con rapidez sobre la carrocería del vehículo. Las llamas llegaron a alcanzar además a un auto que se encontraba estacionado en las inmediaciones, que sufrió daños a raíz del incendio. Dos dotaciones de Bomberos acudieron al lugar y desplegaron un operativo para controlar el fuego y evitar que se extendiera a las construcciones linderas, en una zona con alta circulación de peatones y comercios los fines de semana. El despliegue de los servicios de emergencia generó un fuerte movimiento en el sector y obligó a cortar momentáneamente el tránsito mientras se trabajaba para sofocar las llamas.

Según las primeras informaciones difundidas, no habría personas heridas como consecuencia del siniestro, aunque las autoridades todavía no confirmaron oficialmente ese punto ni las causas exactas de lo ocurrido.

Un problema que se repite

No es la primera vez que un coche de la línea K sufre un incendio de estas características, y el patrón que vienen mostrando los episodios anteriores apunta en una dirección bastante consistente: el desperfecto eléctrico en las «lanzas», los brazos que conectan cada unidad con la catenaria (el cableado aéreo del que se alimenta el trolebús). Cuando una lanza se desprende del riel, puede enganchar y arrastrar líneas de alumbrado público cercanas, generando un cortocircuito que en varios casos derivó en principio de incendio o en el incendio total del vehículo.

Episodios de este tipo se registraron en distintos puntos del centro rosarino en los últimos años, entre ellos en las esquinas de Mendoza y España, y de San Juan y Dorrego —esta última, además, escenario de más de un incidente en fechas cercanas entre sí—. La reiteración de casos con un mecanismo tan similar sugiere que el problema no está aislado en una unidad puntual, sino que podría estar vinculado a la antigüedad o el mantenimiento del sistema de catenarias que recorre gran parte del trazado céntrico.

Un servicio con historia

La línea K es, según los propios registros del sistema de transporte rosarino, la línea de trolebús más antigua de la ciudad que continúa en funcionamiento. El servicio de trolebuses en Rosario se inauguró en 1959, y llegó a tener en su mejor momento más de setenta kilómetros de recorrido distribuidos en varias líneas. Atravesó etapas de privatización, un período completo sin circular a comienzos de los años noventa, y finalmente volvió a la órbita pública, donde permanece hasta hoy bajo la operación de Movi.

Ese recorrido histórico convierte a la línea K en mucho más que un servicio de transporte: es parte del paisaje cotidiano del centro rosarino desde hace más de sesenta años, lo que también explica la atención mediática y vecinal que despierta cada vez que una de sus unidades sufre un episodio como el de este domingo.

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Matías Velázquez
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