Provincia se atribuyó la reparación del Puente Carretero de Santo Tomé, pero pidió ayuda a Nación para “evitar cometer errores”
El Gobierno de Pullaro salió a destacar que asumirá con recursos propios la intervención. Sin embargo, documentos oficiales revelan que Vialidad Provincial pidió expresamente asistencia técnica activa a Vialidad Nacional por su experiencia y reconoció que la necesita para “evitar cometer errores”.
El Gobierno de Santa Fe presentó en las últimas horas la futura reparación preventiva del Puente Carretero entre Santa Fe y Santo Tomé como una nueva muestra de que Provincia asume trabajos sobre infraestructura nacional. El administrador de Vialidad Provincial, Pablo Seghezzo, remarcó públicamente que los santafesinos financiarán y ejecutarán la intervención mientras continúa la construcción del nuevo viaducto.
La documentación oficial a la que accedió El Liberador, sin embargo, muestra una realidad bastante menos favorable para ese relato. La propia Dirección Provincial de Vialidad pidió formalmente a Vialidad Nacional que participe de manera activa en el procedimiento debido a la experiencia técnica del organismo nacional en reparaciones de este tipo.
En una nota remitida al jefe del 7.º Distrito de la DNV, Provincia solicita la “colaboración técnica de personal de la Dirección Nacional de Vialidad en un rol activo” y destaca su “vasta experiencia en intervenciones similares en puentes de la misma tipología estructural y fallas similares”.
El argumento utilizado por la administración provincial resulta todavía más contundente: señala que esa participación nacional es necesaria “a los fines de evitar cometer errores en la ejecución del proceso”.
De esta manera, mientras públicamente la gestión santafesina pone el acento en que será Provincia la que “se hará cargo” de una estructura perteneciente a Nación, en los expedientes reconoce que necesita del conocimiento técnico y la experiencia de Vialidad Nacional para ejecutar correctamente la reparación.
La DPV acompañó su presentación con una memoria de ingeniería, planos y documentación relacionada con la intervención sobre cuatro juntas del Puente Carretero. Pero la respuesta nacional determinó que todavía existían aspectos técnicos que debían ser completados antes de avanzar.
Nación detectó el problema y Provincia debe completar la ingeniería
En una comunicación fechada el 22 de octubre, Vialidad Nacional informó que la documentación recibida satisfacía parcialmente los requerimientos técnicos, pero señaló elementos pendientes vinculados con el cálculo y dimensionamiento de tacos de neopreno, dispositivos de sujeción, placas destinadas a recibir tensores y planos actualizados de detalle y replanteo.
El organismo nacional solicitó a la DPV que remitiera esa información “con carácter urgente”, con el objetivo de avanzar con la mayor celeridad posible en la autorización de los trabajos. Paralelamente, designó a los ingenieros Claudio A. Giménez, Jorge Eduardo Ramoneda y Fabio E. Cettour para brindar asistencia técnico-ingenieril y hacer el seguimiento de la intervención.
Es decir, lejos de desentenderse del Puente Carretero, Vialidad Nacional revisó el proyecto, marcó la documentación faltante, puso técnicos especializados a disposición y continuará supervisando el procedimiento.
Además, desde Vialidad Nacional explicaron directamente a El Liberador que fue el organismo nacional el que, mediante sus controles estructurales periódicos, detectó una evolución del deterioro en determinadas juntas y apoyos del viaducto.
Según detallaron, tras aproximadamente un año desde la cesión de la zona de camino a Provincia se observaron modificaciones progresivas en la posición y comportamiento de algunas juntas, una situación que hacía aconsejable intervenir antes de que se produjera un problema de mayor magnitud.
La cesión de la zona de camino había sido realizada precisamente para permitir que Santa Fe avanzara con la construcción del nuevo puente entre ambas ciudades. Desde Vialidad Nacional remarcaron que Provincia dispuso de tiempo suficiente para efectuar sus propios controles antes y después de recibir ese sector.
Sin embargo, el organismo nacional indicó a El Liberador que durante ese período no existió por parte de Provincia un monitoreo estructural equivalente al que realiza periódicamente Vialidad Nacional, y que fueron esos controles nacionales los que permitieron advertir la progresión del deterioro.
El tránsito pesado de la obra provincial, una cuestión clave
Vialidad Nacional agregó otro elemento relevante. Durante la ejecución del nuevo viaducto circularon por el sector camiones hormigoneros, maquinaria pesada y equipos empleados para colocar vigas, en una zona donde existían restricciones de peso vinculadas con la estructura del viejo puente.
Desde Nación indicaron que debe analizarse si esas cargas pudieron tener alguna incidencia en los cambios detectados en las juntas. No se estableció todavía una relación causal definitiva, pero el organismo incorporó ese factor dentro de la evaluación técnica por tratarse de movimientos asociados a la obra que actualmente ejecuta Provincia.
Vialidad Nacional recordó además que cuenta con experiencia directa en este tipo de intervención porque ya ejecutó reparaciones similares sobre el propio Puente Carretero dos años atrás. Precisamente esa experiencia es la que la DPV invoca ahora por escrito cuando solicita asistencia para evitar errores durante la nueva reparación.
Que Provincia ejecute materialmente las tareas responde también a una cuestión operativa. Como actualmente posee la zona de camino para desarrollar el nuevo puente, revertir esa cesión para que Nación tome nuevamente el sector podría introducir un trámite administrativo prolongado y afectar el ritmo de la obra en marcha.
Por eso se avanzó con una solución coordinada: Provincia ejecutará la reparación en el sector que actualmente tiene bajo su responsabilidad operativa, mientras Vialidad Nacional aportará especialistas, revisará la ingeniería y supervisará técnicamente los trabajos.
El contraste con la comunicación política provincial es difícil de ignorar. Mientras Seghezzo destacó públicamente que Santa Fe asumirá una tarea correspondiente a Nación, los propios documentos provinciales muestran que la DPV pidió ayuda nacional, reconoció que necesita esa experiencia para evitar errores y todavía debe completar aspectos técnicos requeridos para obtener la autorización.
La secuencia deja un cuadro bastante distinto del presentado inicialmente. Vialidad Nacional detectó el deterioro, formuló observaciones, puso especialistas a disposición y mantiene el control técnico; Provincia, que actualmente tiene cedida la zona de camino y ejecuta el nuevo viaducto, será la encargada de realizar las tareas bajo ese esquema de asistencia y revisión nacional.
