Benetton se va del agro argentino después de 35 años y vende más de 900.000 hectáreas a socios de Adecoagro
La familia italiana transfirió Compañía de Tierras Sud Argentino y Ganadera Cóndor a un grupo de empresarios encabezado por Mariano Bosch. La compra fue realizada a título personal por socios y directores de Adecoagro y abarca campos en Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Buenos Aires.
Después de 35 años como uno de los mayores propietarios rurales de la Argentina, el grupo Benetton decidió desprenderse de su negocio agropecuario local y vendió más de 900.000 hectáreas a un grupo de empresarios vinculados con Adecoagro.
La operación comprende la transferencia de Compañía de Tierras Sud Argentino (CTSA) y Ganadera Cóndor, dos sociedades que administran aproximadamente 920.000 hectáreas distribuidas entre Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Buenos Aires.
La compra fue encabezada por Mariano Bosch, fundador y CEO de Adecoagro, junto con otros socios y directores de la compañía. Un punto importante es que Adecoagro no realizó la adquisición corporativamente: los ejecutivos compraron los activos a título personal.
Bosch asumirá la presidencia de ambas sociedades, mientras Agustín Dranovsky continuará como CEO y responsable operativo. Las partes no informaron públicamente el precio de la transacción.
De Benetton a capitales argentinos
El desembarco más importante de Benetton en la Patagonia ocurrió en 1991, cuando Edizione Holding compró Compañía de Tierras Sud Argentino. Desde entonces, el grupo amplió su superficie hasta convertirse en uno de los principales propietarios rurales del país.
El negocio está concentrado principalmente en la producción ovina y de lana, pero también incluye ganadería bovina, agricultura y forestación.
En los establecimientos viven aproximadamente 260.000 ovejas y 22.000 bovinos, mientras unas 80.000 cabezas pasan anualmente por esquila, con una producción cercana al millón de kilos de lana. La compañía también cuenta con alrededor de 10.000 hectáreas forestadas y opera el frigorífico Faimali.
La nueva conducción anticipó que mantendrá el perfil productivo de los establecimientos. La operación supone, por lo tanto, un cambio de propietarios y no una liquidación de las actividades.
La venta cierra una etapa particularmente extensa: Benetton llegó a transformarse en sinónimo de gran propiedad rural en la Patagonia, y sus tierras protagonizaron durante décadas debates económicos, productivos y conflictos territoriales con comunidades mapuches.
Ahora los activos pasan a manos de empresarios argentinos con una extensa trayectoria dentro del agronegocio. Para Benetton representa la salida definitiva de su actividad agropecuaria en el país; para el grupo encabezado por Bosch, la incorporación de uno de los patrimonios rurales más grandes de la Argentina.
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