Irán prepara a su población ante un posible ataque nuclear mientras escala la tensión con Trump
La televisión estatal iraní difundió instrucciones para sobrevivir a una explosión atómica en medio de una nueva escalada con Estados Unidos. Tucker Carlson aseguró que Washington podría estar a días de atacar con armas nucleares una instalación subterránea, aunque Trump había descartado públicamente esa posibilidad y mantiene abierta la opción de destruir el complejo con armamento convencional.
La televisión estatal de Irán sorprendió este martes al difundir una serie de instrucciones dirigidas a la población sobre cómo actuar frente a una eventual explosión nuclear, en momentos en que vuelve a crecer la tensión militar con Estados Unidos y Donald Trump mantiene bajo amenaza las instalaciones atómicas del régimen.
Las recomendaciones explicaron cómo protegerse de la onda expansiva, reducir la exposición a material radiactivo y permanecer resguardado después de una detonación. Entre las principales indicaciones, las autoridades pidieron no mirar directamente el destello, tirarse al suelo y proteger la cabeza, buscar posteriormente un edificio de hormigón y permanecer dentro durante al menos 24 horas.
También recomendaron mantenerse lejos de ventanas y paredes exteriores, no utilizar vehículos como refugio y, ante una posible contaminación, lavarse con agua tibia, jabón y shampoo común. La población debería consumir únicamente agua embotellada y alimentos envasados hasta recibir nuevas instrucciones oficiales.
La difusión del protocolo adquiere especial relevancia porque se produjo mientras Estados Unidos continúa presionando militarmente al régimen iraní. Este mismo martes, Washington confirmó ataques limitados contra instalaciones de defensa aérea en la isla iraní de Qeshm, sobre el estratégico Estrecho de Ormuz, luego de que fuerzas iraníes dispararan contra una aeronave estadounidense.
Tucker Carlson lanzó una advertencia nuclear
El clima de alarma aumentó después de que el comentarista conservador Tucker Carlson afirmara que la administración Trump podría encontrarse “a días” de lanzar un ataque nuclear contra Irán.
Carlson aseguró que el eventual objetivo sería Pickaxe Mountain, un complejo subterráneo situado cerca de Natanz donde Israel sospecha que Teherán habría trasladado centrifugadoras y material relacionado con su programa nuclear. Según su versión, la instalación estaría protegida por aproximadamente 90 metros de roca, lo que dificultaría su destrucción mediante armamento convencional.
El periodista sostuvo además, citando fuentes no identificadas, que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu estaría presionando a Trump para que autorice una operación contra el complejo y afirmó que sectores de la administración estadounidense prefieren mantener abierta una salida diplomática.
Carlson advirtió que una explosión nuclear subterránea podría provocar contaminación radiactiva sobre el Golfo Pérsico y afectar fuentes de agua utilizadas por millones de habitantes de la región.
Sin embargo, no existe hasta ahora confirmación oficial de que Trump haya autorizado o esté preparando un ataque nuclear. La afirmación corresponde exclusivamente a Carlson y se basa en fuentes que no identificó públicamente.
De hecho, el propio presidente norteamericano había descartado recientemente esa posibilidad. Consultado sobre Pickaxe Mountain, Trump afirmó: “No usaría armas nucleares. No tenemos que hacerlo”, y mencionó como alternativa armamento convencional de enorme capacidad destructiva.
Trump mantiene a Pickaxe Mountain en la mira
Lo que sí está confirmado es que Trump considera al complejo iraní un posible objetivo militar. El mandatario volvió a mencionarlo esta semana y aseguró que Estados Unidos podría destruirlo rápidamente si las negociaciones con Teherán fracasan.
“Puede que tengamos que ir por Pickaxe. Podemos hacerlo literalmente en una hora”, afirmó Trump, mientras sostuvo que todavía existe una posibilidad de alcanzar un acuerdo con el gobierno iraní.
Washington sostiene que su prioridad es impedir que Irán consiga un arma nuclear. Teherán, por su parte, afirma que su programa tiene finalidades pacíficas y acusa a Estados Unidos e Israel de utilizar esa cuestión para justificar acciones militares.
La tensión dejó de ser solamente retórica. Fuerzas estadounidenses atacaron este martes radares y sistemas de defensa aérea iraníes en Qeshm, aunque funcionarios norteamericanos describieron la operación como “limitada y defensiva” y aseguraron que no representa todavía el inicio de una nueva ofensiva a gran escala.
Trump también intentó bajar el tono después del ataque y lo definió como “un pequeño ataque, no una guerra”, mientras mantiene abiertas las negociaciones indirectas con Teherán.
Pero el hecho de que la televisión estatal iraní haya comenzado a explicar públicamente cómo sobrevivir a una detonación nuclear demuestra hasta qué punto el régimen se prepara para escenarios extremos.
Por ahora, la posibilidad de que Estados Unidos utilice una bomba atómica sigue siendo una versión sin confirmación oficial y contradice declaraciones recientes de Trump. Lo que ya no es hipotético es la escalada militar: Estados Unidos volvió a bombardear territorio iraní y el Presidente mantiene públicamente en la mira una de las instalaciones nucleares más protegidas de Teherán.
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