El hallazgo de media tonelada de droga en San Lorenzo reaviva el caso Traferri: blindaje e impunidad
Acusaciones judiciales contra Traferri
El senador peronista Armando “Pipi” Traferri fue acusado en 2020 por fiscales rosarinos de encabezar una asociación ilícita destinada a encubrir y beneficiar al juego clandestino en Santa Fe. En la imputación también se le atribuyeron delitos de tráfico de influencias y vínculos con organizaciones delictivas del narcotráfico. La petición de desaforar a Traferri fue presentada por los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra, con el fin de permitir su investigación penal. Sin embargo, la Constitución de Santa Fe exige un quórum de dos tercios de los votos de la Cámara para quitar los fueros a un legislador. Mientras Traferri mantuvo esa protección legal, quedó fuera del alcance de la justicia provincial.
Rechazo del desafuero: unidad de la “casta” política
El 18 de diciembre de 2020, el Senado provincial sesionó para tratar el desafuero. Solo cuatro votos a favor alcanzaron los fiscales, muy lejos de los 13 necesarios, por lo que el pedido fue rechazado. Como se informó en su momento, “con apenas cuatro votos a favor del desafuero, fue rechazado el pedido de los fiscales…”, dando muestra de que la amplia mayoría de la Cámara se alineó para blindar al senador.
La votación quedó clara: solo cuatro senadores peronistas del bloque “Lealtad” –Alcides Calvo, Marcelo Lewandowski, Ricardo Kaufmann y Marcos Castelló– votaron a favor de autorizar la imputación, mientras todo el bloque Juan Domingo Perón (6 integrantes) se negó a quitarle los fueros. A ellos se sumaron las senadoras justicialistas Cristina Berra (San Martín) y Eduardo Rosconi (Caseros), quienes “votaron contra el pedido judicial”. Incluso dos senadores radicales se abstuvieron (Lisandro Enrico y Rodrigo Borla), lo que en la práctica colaboró con el resultado. Estos hechos ilustran cómo, cuando están en juego intereses de poder, la dirigencia política se solidariza por encima de las banderías formales. Como señaló el propio Milei en 2024, “los mismos que en la televisión se pelean como perros y gatos, en el Congreso terminan siempre votando juntos cuando se trata de joder a la sociedad”, frase que sintetiza la dinámica de una casta política que se autoprotege entre todos sus miembros.

Senadores que rechazaron el desafuero
Entre los legisladores que se pronunciaron en contra del pedido de desafuero (es decir, a favor de proteger la inmunidad de Traferri) se cuentan:
- José Baucero (PJ – San Javier)
- Rubén Pirola (PJ – Las Colonias)
- Joaquín Gramajo (PJ – 9 de Julio)
- Guillermo Cornaglia (PJ – Belgrano)
- Osvaldo Sosa (PJ – Vera)
- Cristina Berra (PJ – San Martín)
- Eduardo Rosconi (PJ – Caseros)
Además, dos senadores de la UCR –Lisandro Enrico (Gral. López) y Rodrigo Borla (San Justo)–, cercanos al espacio de Maximiliano Pullaro, optaron por abstenerse, lo que en la práctica evitó que prosperara el quórum requerido. Estos votos cruzados de distintos sectores políticos subrayan la unidad operativa de la “casta” santafesina para blindarse mutuamente.
Cocaína en Vicentín: sospechas renovadas en San Lorenzo
El blindaje a Traferri adquiere renovada relevancia tras el reciente hallazgo de droga en su propio territorio político. El 30 de abril de 2025, Prefectura Naval encontró casi 469 kilos de cocaína en un buque amarrado en la terminal operada por Vicentín en San Lorenzo. El cargamento fue descubierto mientras el barco cargaba girasol en el puerto y superaba los 460 kilos de pureza máxima. Las autoridades destacaron que este operativo es histórico, y puso nuevamente el foco sobre la Hidrovía Paraguay–Paraná, usada por redes criminales para mover estupefacientes.
Es significativo que la droga fuera incautada en el departamento de San Lorenzo, precisamente la circunscripción que Traferri representa desde hace casi 20 años. Para muchos observadores, el vínculo geográfico no es casual: es el corazón de los puertos cerealeros privados de la región. Ante esto, se reavivan las sospechas de connivencia entre el mundo político y el narcotráfico, que ya venían resonando desde las acusaciones de 2020. El propio Milei ha advertido en varias ocasiones que la vieja dirigencia funciona como un bloque solidario: en sus palabras, “los mismos que… se pelean como perros y gatos, en el Congreso terminan siempre votando juntos”, construyendo así el blindaje mutuo de la “casta política”.
