Moody’s mejoró la calificación de la deuda argentina y respaldó el rumbo económico de Milei
La agencia internacional elevó la nota soberana de la Argentina de Caa1 a B3 y cambió la perspectiva de estable a positiva. La decisión refleja la caída del riesgo de incumplimiento, el equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y el fortalecimiento de las reservas impulsados por el programa económico del Gobierno.
La economía argentina recibió un nuevo respaldo desde los mercados internacionales. La calificadora Moody’s Ratings elevó la nota de la deuda soberana del país de Caa1 a B3 y, al mismo tiempo, modificó la perspectiva de estable a positiva, una señal que refleja una mejora en la percepción sobre la solvencia financiera de la Argentina.
La decisión ubica al país en el mismo nivel de calificación que ya le habían asignado previamente Fitch Ratings y S&P Global, consolidando una tendencia favorable en la evaluación de las principales agencias internacionales de riesgo.
Según explicó Moody’s, la mejora responde a una reducción significativa del riesgo de default, producto del programa de estabilización macroeconómica implementado por el presidente Javier Milei desde diciembre de 2023. La calificadora destacó especialmente el sostenimiento del superávit fiscal, la fuerte desaceleración de la inflación, el fortalecimiento de las reservas internacionales y el avance de las reformas económicas orientadas al mercado.
El informe también subraya que la recuperación de la confianza permitió mejorar el acceso al financiamiento externo, impulsar la inversión privada —especialmente en los sectores energético y minero— y consolidar un escenario de mayor estabilidad para la economía argentina.
Desde el Ministerio de Economía celebraron la noticia como una nueva validación del rumbo económico. El ministro Luis Caputo destacó que el cambio de calificación confirma que las políticas de disciplina fiscal, reducción de la emisión monetaria y apertura económica comienzan a ser reconocidas por los mercados internacionales.
La perspectiva positiva implica que, si el proceso de estabilización continúa y las reformas mantienen su curso, Argentina podría recibir nuevas mejoras en su calificación crediticia durante los próximos meses. No obstante, Moody’s advirtió que el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2027 seguirá siendo uno de los factores que observará para evaluar la continuidad de las políticas económicas.
Una mejor calificación soberana suele traducirse en menores costos de financiamiento para el Estado y para las empresas, además de ampliar el universo de inversores dispuestos a colocar capital en el país. En ese sentido, la decisión de Moody’s constituye una señal positiva para la estrategia del Gobierno de recuperar plenamente el acceso a los mercados internacionales de crédito y consolidar el proceso de crecimiento basado en la inversión privada.
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