YPF va por la mayor inversión de su historia: u$s50.000 M para exportar gas de Vaca Muerta
La petrolera y sus socios Eni y ADNOC presentan Argentina LNG al RIGI. El megaproyecto contempla un gasoducto de 527 kilómetros y barcos de licuefacción frente a Río Negro, con el objetivo de convertir al país en un jugador de peso en el mercado mundial de GNL.
YPF dio este jueves uno de los pasos más ambiciosos de su historia. La compañía de mayoría estatal presenta formalmente al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) el proyecto Argentina LNG, que contempla desembolsos por alrededor de u$s50.000 M para llevar el gas de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.
La iniciativa es desarrollada por YPF junto con la petrolera italiana Eni y la emiratí ADNOC, a través de su brazo inversor XRG. Por el volumen de capital comprometido, se convertirá en el proyecto de mayor magnitud presentado hasta ahora al régimen creado por el Gobierno de Javier Milei para atraer inversiones de largo plazo.
El objetivo es construir una cadena completa que permita extraer el gas de Vaca Muerta, trasladarlo hasta la costa atlántica, transformarlo en gas natural licuado (GNL) y cargarlo en buques para abastecer mercados internacionales.
La escala prevista es inédita para la Argentina. El proyecto apunta inicialmente a producir al menos 12 millones de toneladas anuales de GNL, aunque la meta es alcanzar posteriormente las 18 millones de toneladas.
Una obra de infraestructura sin precedentes
Para concretar el salto exportador será necesario resolver uno de los grandes cuellos de botella que todavía enfrenta Vaca Muerta: la infraestructura.
El plan incluye la construcción de un gasoducto de 527 kilómetros que unirá Meseta Buena Esperanza, en Neuquén, con Sierra Grande, en Río Negro. Tendrá 48 pulgadas de diámetro y capacidad para transportar alrededor de 100 millones de metros cúbicos de gas por día. Una tubería de semejante diámetro no existe actualmente en el país.
A esa obra se sumará un poliducto destinado a transportar los líquidos asociados al gas, además de plantas de tratamiento y otras instalaciones necesarias para procesar la producción proveniente de la formación neuquina.
El último eslabón estará ubicado frente al Golfo San Matías, sobre la costa rionegrina. Allí se instalarán al menos dos grandes unidades flotantes de licuefacción, que recibirán el gas proveniente de Vaca Muerta y lo convertirán en GNL para su posterior exportación en buques metaneros.
Argentina LNG busca así superar la limitación geográfica que durante años condicionó al enorme recurso neuquino: disponer de gas bajo tierra no alcanza si el país carece de capacidad suficiente para llevarlo hasta los grandes compradores mundiales.
Vaca Muerta apunta al mercado global
El megaproyecto aparece en momentos en que la producción de hidrocarburos ya está modificando sustancialmente las cuentas externas argentinas.
Durante el primer semestre de 2026, la balanza comercial de combustibles y energía alcanzó un superávit de u$s5.076 millones, un crecimiento del 61,7% frente al mismo período del año anterior. Proyecciones privadas estiman que el saldo podría acercarse a los u$s13.600 M durante todo 2026.
El desafío que sigue es mucho mayor: dejar de pensar únicamente en el abastecimiento interno y las exportaciones regionales para ingresar de lleno al mercado mundial del GNL.
YPF ya plantea como objetivo que la Argentina pueda generar u$s30.000 M anuales en exportaciones de petróleo y gas hacia 2031.
El gas natural licuado resulta central para alcanzar esa meta porque permite transportar por barco el recurso hacia destinos que no pueden conectarse mediante gasoductos, especialmente los grandes centros de consumo de Europa y Asia.
El RIGI, clave para una inversión a décadas
La incorporación al RIGI busca garantizar las condiciones fiscales, aduaneras y cambiarias necesarias para una inversión cuya magnitud y período de recupero exceden ampliamente los tiempos habituales de la economía argentina.
Hasta ahora, los proyectos presentados al régimen ya involucraban decenas de miles de millones de dólares. Entre ellos aparecen iniciativas petroleras, mineras y energéticas, además del Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), otro proyecto liderado por YPF destinado a multiplicar la capacidad de exportación de petróleo desde Río Negro.
Pero Argentina LNG juega en otra escala. Con u$s50.000 M previstos, pasa a encabezar por amplio margen la lista de inversiones impulsadas bajo el régimen.
El proyecto también refleja la estrategia que la conducción de YPF, encabezada por Horacio Marín, viene ejecutando para transformar a la compañía en una petrolera concentrada principalmente en Vaca Muerta y orientada crecientemente hacia las exportaciones.
La apuesta se complementa con VMOS para el petróleo y con otros desarrollos de shale que buscan elevar sustancialmente la producción durante los próximos años.
Argentina LNG representa ahora el capítulo más ambicioso de esa transformación. Si logra completar todas sus etapas, Vaca Muerta dejará de ser solamente la formación que permitió recuperar el autoabastecimiento energético para convertirse en una plataforma capaz de vender gas argentino a gran escala al resto del mundo.
