Uber llegó a Venado Tuerto y LLA cuestiona al oficialismo: “Nuestro proyecto quedó cajoneado”

La aplicación comenzó a operar esta semana mientras la ciudad todavía no cuenta con una normativa específica. La concejal libertaria Marisel Fabiani aseguró que su bloque había anticipado el desembarco y propuso un régimen para que plataformas, taxis y remises puedan competir con reglas comunes.

Uber Venado Tuerto

Esta semana Venado Tuerto se sumó al mapa de Uber a nivel mundial y la aplicación de transporte dejó de ser una discusión a futuro para convertirse en una realidad. La plataforma comenzó a funcionar en la ciudad mientras el Concejo Municipal todavía debate cómo adaptar la normativa local, una situación que desde La Libertad Avanza (LLA) cuestionaron por considerar que el escenario había sido advertido con suficiente anticipación.

La concejal libertaria Marisel Fabiani aseguró que su bloque presentó hace más de un mes un proyecto destinado precisamente a preparar a la ciudad para el desembarco de las aplicaciones, modernizar la regulación y generar condiciones de competencia más parejas con los taxis y remises tradicionales.

“Nosotros presentamos el proyecto, lo guardaron y dijeron que iba a ir a plenario, que nos íbamos a juntar todos los bloques para armar la ordenanza. La ordenanza todavía no la votamos y Uber ya está trabajando”, afirmó Fabiani consultada por El Liberador.

El desembarco no tomó por sorpresa a la política local. Ya en junio la compañía había anunciado que pretendía llegar a Venado Tuerto y había comenzado a convocar conductores. En aquel momento, desde el Municipio señalaban que la actividad no estaba contemplada dentro de la normativa vigente, mientras propietarios y trabajadores de taxis y remises manifestaban preocupación por la eventual competencia de la plataforma.

Para el bloque de La Libertad Avanza, justamente, esos meses debieron utilizarse para adaptar las reglas antes de que la tecnología terminara imponiendo una nueva realidad en las calles.

La aplicación, una vez que se inserta, se inserta”, resumió Fabiani. “Por más que la prohíbas o no la prohíbas, la realidad es que la plataforma va a estar, como funciona en las principles ciudades del mundo”, agregó.

La propuesta libertaria: competir con las mismas reglas

El proyecto presentado por el bloque libertario va bastante más allá de autorizar Uber. Propone reemplazar el entramado de ordenanzas que regula actualmente taxis y remises por un Régimen Único del Servicio de Transporte Privado de Pasajeros, aplicable independientemente de que el viaje sea contratado mediante una agencia tradicional, una aplicación o directamente con el prestador.

Entre sus fundamentos, LLA sostiene que la normativa vigente fue construida y modificada durante cuatro décadas y quedó rezagada frente a la transformación tecnológica. El texto propone limitar la intervención municipal a cuestiones de seguridad, identificación de los prestadores y transparencia hacia los pasajeros, preservando el libre acceso y la competencia.

Uno de sus puntos centrales establece expresamente que las plataformas tecnológicas podrían operar libremente en Venado Tuerto sin requerir habilitación municipal. La regulación recaería sobre los conductores que trabajen mediante ellas, quienes deberían cumplir los requisitos fijados para prestar el servicio. Además, una misma persona podría trabajar simultáneamente mediante aplicaciones, agencias o las modalidades tradicionales.

La propuesta no plantea, por lo tanto, enfrentar a Uber con los remiseros, sino intentar que ambos modelos puedan coexistir.

La edil reconoció que detrás de las empresas tradicionales existen familias y trabajadores que llevan décadas desarrollando la actividad en la ciudad. Según explicó, hay tres remiserías de mayor tamaño y otras más pequeñas. Una de ellas funciona desde hace unos 30 años y cuenta con cerca de 70 vehículos.

Lo único que queríamos era una equidad y un equilibrio para que todos puedan trabajar”, sostuvo la concejal.

La dirigente libertaria considera que la respuesta frente a Uber no debería consistir en cargar a los nuevos conductores con la estructura regulatoria existente, sino también en reducir las cargas que soportan actualmente taxis y remises, de manera que puedan competir en mejores condiciones.

“Hagamos una ordenanza para los taxis y remises y bajémosles las cargas en algo. Para nosotros es ahí a donde tenemos que ir, para que puedan seguir trabajando con las dos cosas y que no tengan tanta carga impositiva”, explicó.

Ese principio aparece plasmado concretamente en el proyecto. La iniciativa establece un único derecho anual de registro por vehículo, igual para todas las modalidades, y elimina las tasas específicas que actualmente recaen sobre taxis y remises, incluyendo derechos de habilitación y determinados gravámenes vinculados con desinfección o desratización.

También propone libertad tarifaria: el Municipio dejaría de establecer precios máximos o mínimos y cada prestador, agencia o plataforma determinaría el valor del viaje, con la obligación de informárselo previamente al pasajero.

Seguridad, registro digital y libertad para elegir

La desregulación propuesta por La Libertad Avanza no supone eliminar los requisitos de seguridad. El proyecto crea un Registro Único Digital, gratuito y de renovación anual, al que deberían incorporarse los prestadores independientemente de la modalidad utilizada.

Los conductores tendrían que presentar DNI, licencia profesional vigente, certificado de antecedentes penales y autorización cuando utilicen un vehículo perteneciente a otra persona. Los autos, por su parte, deberían tener al menos cuatro puertas, Revisión Técnica Obligatoria y una póliza que cubra tanto la responsabilidad frente a terceros como a las personas transportadas. La antigüedad máxima prevista es de 15 años.

Para los actuales taxistas y remiseros, el texto contempla una transición, quienes ya tengan licencias o habilitaciones serían reconocidos automáticamente como prestadores, podrían trabajar tanto mediante el sistema tradicional como a través de plataformas y no perderían los derechos previamente adquiridos.

Es precisamente allí donde Fabiani observa una posibilidad para el sector tradicional. A su entender, no todos los pasajeros migrarán hacia las aplicaciones. Los adultos mayores y clientes acostumbrados durante décadas a una determinada remisería probablemente continúen recurriendo al sistema conocido, mientras que Uber puede captar con mayor facilidad a jóvenes y usuarios habituados a manejarse mediante el celular.

“Mi mamá tiene 80 años y no se va a tomar un Uber; va a llamar a la remisería de toda la vida. Pero los chicos a la noche, la juventud, sí lo usan”, ejemplificó.

El desafío, entonces, pasa por permitir que los propios trabajadores tradicionales puedan incorporarse también a las nuevas plataformas si así lo desean.

La discusión regulatoria continuará la próxima semana. Según Fabiani, el oficialismo les comunicó que la futura ordenanza está prácticamente terminada y que restaban definir aspectos vinculados con los seguros antes de llevarla a votación.

Pero para LLA hay un dato que expone la demora política: Uber llegó primero y la política, como suele pasar, corre por atrás.

“Nosotros lo dijimos de antemano: esto iba a pasar, iba a llegar. Lo que planteábamos era ver cómo hacíamos para que todos pudieran trabajar”, concluyó.

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Patricio De Gaetano
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