¿Intento de fraude comunista?: extendieron la votación en Brasil dos horas más y Lula ya aparecía arriba en mesas escrutadas de forma anticipada
Mientras más de 158 millones de brasileños todavía definían el balotaje entre Flávio Bolsonaro y Lula da Silva, comenzaron a circular resultados de mesas ubicadas en Asia, Oceanía, Europa y África. El líder del PT llegó a colocarse cerca del 53% en ese escrutinio parcial del exterior, aunque esos votos representan una porción mínima del padrón y no permiten proyectar el resultado nacional.
Brasil atraviesa este domingo una jornada electoral decisiva para definir quién ocupará la Presidencia durante los próximos cuatro años, pero una particularidad del sistema de votación en el extranjero generó una imagen cuanto menos llamativa: mientras las urnas seguían abiertas dentro del país, algunas mesas ya habían cerrado, contado sus votos y difundido resultados.
Los primeros datos correspondieron a ciudadanos brasileños residentes en Asia y Oceanía, donde la diferencia horaria permitió finalizar la jornada electoral muchas horas antes que en Brasil.
A medida que comenzaron a incorporarse también resultados de distintos países europeos y africanos, Luiz Inácio Lula da Silva llegó a encabezar el conteo parcial del voto exterior con alrededor del 53% frente al 46% de Flávio Bolsonaro.
La imagen puede resultar insólita a primera vista: Brasil todavía estaba votando y uno de los candidatos ya aparecía encabezando determinados recuentos.
Sin embargo, no se trata de una apertura anticipada de urnas dentro del territorio brasileño. Son boletines correspondientes a mesas instaladas en el extranjero, cuyos horarios de apertura y cierre responden a la hora local de cada país.
Lula ganó en Australia y Flávio arrasó en Japón
Los primeros resultados mostraron además fuertes diferencias según el país.
Lula se impuso entre los brasileños que votaron en Australia, Nueva Zelanda, China continental, Singapur, Corea del Sur e India, entre otros destinos.
En Nueva Zelanda, por ejemplo, el mandatario consiguió 418 votos, mientras Flávio Bolsonaro obtuvo poco más de un centenar. En China continental, Lula también consiguió una amplia ventaja.
Australia fue otro de los países favorables al candidato del PT, aunque los resultados fueron variando a medida que se sumaron nuevas mesas.
La situación fue completamente diferente en Japón, donde Flávio Bolsonaro consiguió una contundente victoria.
El candidato del Partido Liberal alcanzó aproximadamente 28.538 votos frente a 7.098 de Lula, convirtiendo al país asiático en uno de los principales bastiones bolsonaristas del voto exterior contabilizado durante las primeras horas.
Flávio también consiguió imponerse en Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia, Taiwán e Israel, aunque en varios de esos países la cantidad de votantes es reducida.
La incorporación posterior de mesas europeas y africanas inclinó momentáneamente el resultado global del exterior hacia Lula.
Pero todavía faltaban algunos de los principales distritos internacionales, especialmente Estados Unidos y Portugal, donde reside una importante cantidad de ciudadanos brasileños habilitados para sufragar.
Menos del 1% del padrón brasileño
Los números internacionales deben observarse con una enorme cautela.
Un total de 918.876 brasileños está habilitado para votar fuera del país, apenas algo más del 0,5% del electorado total. Dentro de Brasil, en cambio, más de 158 millones de ciudadanos pueden participar del balotaje.
Por esa razón, que Lula apareciera primero entre los resultados disponibles del extranjero no permite anticipar quién ganará la elección presidencial.
Incluso dentro del propio voto internacional existen enormes diferencias territoriales. Mientras determinadas comunidades brasileñas en Europa u Oceanía mostraron mayor respaldo al PT, Japón entregó una ventaja muy amplia al candidato del Partido Liberal.
El dato político verdaderamente decisivo comenzará a conocerse con la carga de las urnas ubicadas dentro de Brasil.
El Tribunal Superior Electoral (TSE) fijó las 17:00, hora de Brasilia, como momento a partir del cual comienza la divulgación oficial de la totalización presidencial. Los boletines se incorporan posteriormente al sistema a medida que son transmitidos y procesados.
Cada resultado puede ser auditado mediante los denominados Boletines de Urna, que permiten consultar cuántos votos recibió cada candidato en una sección determinada.
La elección enfrenta dos modelos políticos claramente contrapuestos. Flávio Bolsonaro llegó al balotaje después de haber sido el candidato más votado en la primera vuelta, cuando consiguió 47,03%, frente al 45,16% de Lula.
El presidente busca ahora revertir aquella diferencia y alcanzar un cuarto mandato no consecutivo, mientras el senador del Partido Liberal intenta llevar nuevamente al bolsonarismo al Palacio del Planalto.
La jornada estuvo además atravesada por denuncias relacionadas con el transporte público en distintas ciudades y pedidos de ambas campañas para extender excepcionalmente los horarios en municipios afectados por problemas de movilidad y fuertes lluvias.
Mientras esa discusión continuaba, las imágenes de los primeros boletines del extranjero agregaron otra particularidad a una jornada cargada de tensión: antes de que Brasil terminara siquiera de votar, ya existían mesas cerradas y contabilizadas que mostraban a Lula momentáneamente arriba.
La fotografía, sin embargo, corresponde apenas a una pequeña fracción del electorado. La verdadera definición comienza con el escrutinio de las urnas brasileñas.
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