Dos realidades en el Campo de la Gloria: Javier Milei ovacionado y el local Pullaro abucheado
En el acto por el Combate de San Lorenzo, las tribunas estallaron con cánticos de “presidente, presidente” mientras el gobernador quedó sin micrófono y recibió silbidos. La escena se leyó como una postal del momento: un gobierno nacional envalentonado —y con épica propia— frente a una gestión provincial atravesada por conflictos internos, una deuda en dólares bajo fuego cruzado y licitaciones que debieron retroceder.