EleccionesEstados Unidos vota: Trump se juega el control del Congreso y el futuro de su agenda de gobierno
Este martes 3 de noviembre, millones de estadounidenses participan de las elecciones de medio término que definirán el equilibrio de poder en Washington. Los republicanos buscan conservar sus mayorías legislativas, mientras los demócratas intentan recuperar el Congreso y limitar la capacidad de acción del presidente Donald Trump durante los últimos dos años de su mandato.
Estados Unidos vive este martes una jornada electoral decisiva. Aunque Donald Trump no aparece en las boletas, las elecciones legislativas de 2026 representan la primera gran evaluación nacional de su segundo mandato presidencial, iniciado en enero de 2025.
Los estadounidenses renovarán la totalidad de los 435 escaños de la Cámara de Representantes, elegirán 35 senadores y votarán gobernadores en 36 estados, además de autoridades locales y distintas iniciativas sometidas a consulta popular.
El resultado determinará si el Partido Republicano mantiene el control de los principales órganos legislativos o si el Partido Demócrata consigue recuperar el poder parlamentario.
Qué se juega Donald Trump
Actualmente, los republicanos controlan ambas cámaras del Congreso, una ventaja institucional que le permitió al presidente impulsar su agenda política.
Sin embargo, las mayorías son estrechas y las elecciones de medio término suelen representar un desafío para el partido gobernante.
La Cámara de Representantes constituye el principal frente de disputa. Los demócratas necesitan una ganancia neta de apenas tres bancas para arrebatarles la mayoría a los republicanos, de acuerdo con la distribución actual y los escaños en disputa.
En el Senado, donde el Partido Republicano cuenta con 53 bancas frente a 47 de la oposición —incluidos dos independientes que acompañan a los demócratas—, la situación es diferente. Los demócratas necesitan ganar cuatro escaños adicionales para alcanzar una mayoría propia.
Si los republicanos consiguen conservar ambas cámaras, Trump mantendrá una posición favorable para continuar con su programa de gobierno. En cambio, una victoria demócrata en cualquiera de ellas obligaría a negociar nuevas leyes y presupuestos, además de abrir la posibilidad de investigaciones parlamentarias sobre la administración.
La pérdida del Senado tendría consecuencias adicionales: la oposición podría bloquear nombramientos del Poder Ejecutivo, incluidos jueces federales y eventuales candidatos a la Corte Suprema.
Las encuestas anticipan una elección complicada para los republicanos
Los últimos sondeos y análisis electorales ubican al Partido Demócrata como favorito para recuperar la Cámara de Representantes, mientras que la disputa por el Senado permanece abierta.
La economía ocupa un lugar central entre las preocupaciones de los votantes. El costo de vida, los precios de los combustibles, la política arancelaria y las consecuencias económicas de la guerra con Irán aparecen entre los principales asuntos de la campaña.
Por su parte, Trump ha intentado movilizar a sus seguidores destacando sus políticas de seguridad, inmigración y defensa de los intereses estadounidenses.
El presidente participó de numerosos actos en las últimas semanas y buscó convertir la elección legislativa en una votación sobre la continuidad de su proyecto político.
Históricamente, los presidentes estadounidenses suelen perder representación parlamentaria en las elecciones de medio término. Sin embargo, los republicanos confían en que una elevada participación de su electorado pueda contrarrestar esa tendencia.
Los estados que pueden definir la elección
Aunque la votación se desarrolla en todo el país, un grupo reducido de estados concentra buena parte de la atención.
Maine: la senadora republicana Susan Collins busca conservar su banca frente al demócrata Troy Jackson, en uno de los estados donde la oposición tiene mayores posibilidades de conseguir una victoria.
Texas: el republicano Ken Paxton enfrenta al demócrata James Talarico, en una elección que podría poner a prueba el predominio histórico republicano en ese estado.
Alaska: el senador republicano Dan Sullivan busca su reelección frente a la demócrata Mary Peltola, en una contienda que adquirió relevancia nacional.
Kansas: el senador republicano Roger Marshall enfrenta al demócrata Adam Hamilton. Las encuestas ajustadas sorprendieron en un estado donde Trump obtuvo una amplia victoria presidencial en 2024.
Michigan y Georgia: los demócratas deben defender bancas estratégicas para evitar que eventuales triunfos en estados republicanos resulten insuficientes para alcanzar la mayoría.
En la Cámara de Representantes también serán determinantes varios distritos competitivos de Pensilvania, Nueva York, Iowa y otros estados.
Más de 50 millones de estadounidenses ya votaron
La participación anticipada ha sido especialmente elevada. Antes de la apertura de las urnas de este martes, más de 50 millones de ciudadanos ya habían emitido su voto mediante los sistemas de sufragio anticipado y por correo.
Los primeros centros de votación comenzarán a cerrar alrededor de las 20:00, hora argentina, aunque los resultados llegarán progresivamente debido a los diferentes husos horarios y sistemas de escrutinio utilizados por cada estado.
En las contiendas más ajustadas, especialmente aquellas con un elevado volumen de sufragios por correo, la definición podría demorarse varios días.
Una elección que marcará el rumbo hacia 2028
Más allá de las bancas en disputa, las elecciones de este martes establecerán las condiciones políticas bajo las cuales Trump deberá gobernar hasta enero de 2029.
Un triunfo republicano permitiría al presidente consolidar su influencia dentro del partido y sostener su agenda durante la segunda mitad de su mandato.
Por el contrario, una victoria demócrata podría transformar al Congreso en un centro de oposición institucional, dificultar la aprobación de reformas y modificar el escenario político de cara a las elecciones presidenciales de 2028.
Estados Unidos no elige hoy a su próximo presidente, pero sí decide cuánto poder conservará Donald Trump para gobernar durante los próximos dos años.
